Aunque ambientado en un mundo invadido por zombies, en este libro los no-muertos son el mal menor. Y es que donde hay un grupo de personas, formando sociedad, surgen los problemas de siempre: el ansia de poder, resentimientos, ambición, vicio, ....
Aunque algo decepcionada, ya que lo empecé con la idea de enfrentarme a una horda de muertos vivientes, al final me ha gustado como enfoca la historia desde un punto de vista ético, que al final te deja con la duda ¿el fin justifica los medios?