4 Estrellitas. Me ha gustado mucho éste final de trilogía, y en general, bastante ésta serie. Hacía tiempo que quería leer a las hermanas Concannon, y aunque los libros tienen sus añitos, se nota que son 100% de Nora Roberts.
"Nacida de la vergüenza" es el tercer y último título de las hermanas Concannon. Una trilogía ambientada en Irlanda, donde las protagonistas son éstas tres hermanas.
En los primeros libros conocimos las historias de Maggie y Brianna. Y en el de Brie, descubrimos que su padre, el bueno e insatisfecho Tom Concannon, descubrió el amor en los brazos de otra mujer, que no era su frígida y amargada esposa. La otra misteriosa mujer desapareció en América sin dejar rastro, pero le escribió unas cartas a Tom, diciéndole que estaba embarazada.
Años después, el investigador que contrata Rogan, encuentra por fin a la hija desaparecida de Tom.
Shannon Bodine había tenido una vida dichosa y feliz con sus padres, pero la noche antes de morir su madre, ésta le descubre la verdad, y la vergüenza de su nacimiento. Su vida no es la que era, su padre, quien la quiso y crió, no es su padre, y sí lo es un irlandés casado y con dos hijas.
Cuando el investigador encuentra a Shannon, ésta decide tomarse un tiempo sabático de su trabajo y su vida en Nueva York, y viajar a Irlanda, donde la han invitado sus nuevas hermanas.
Shannon está confundida y siente recelo ante todo. Su intención es volver a su vida, pero cree que Irlanda le descubrirá quién es en realidad. Y conocer a Murphy Muldoon puede que sea lo que necesite para aceptar ésa nueva vida.
En éste libro volvemos a la vida familiar y apacible de la verde Irlanda, el hotel de Brie funciona a las mil maravillas, la carrera artística de Maggie es un éxito, y Shannon es la descarriada hermana que ninguna sabía que existía, hasta la aparición de las cartas.
Murphy Muldoon es el vecino de Maggie y Brie, un exitoso granjero, un muchachote que está como un queso y que siempre supo que acabaría con una de las hijas de Tom. En su momento lo intentó con las mayores, pero siempre se vieron como hermanos. Cuando Murphy posa los ojos sobre Shannon, descubre que ella es la mujer de sus sueños, aquella con quien querría casarse y compartir su vida, y no descansará hasta hacerla suya.
El libro en sí me ha gustado. No es muy distinto de los anteriores, aunque el romance ha tenido sus altibajos, algunos momentos cómicos, como la insistencia de Murphy en cortejar a Shannon; y luego otros momentos duros cuando Shannon se da cuenta de que debe volver a su vida en Nueva York, y Murphy tiene la suya en sus tierras.
Creo que Nora Roberts lo ha vuelto a hacer, nos ha traído de nuevo a Irlanda, se nota la afinidad que siente la autora con ése país, y cómo bebes de ello a cada página. El libro es muy bonito, muy pictórico, y me ha parecido un buen broche final de trilogía.
Nora Roberts es una apuesta segura en romántica, y no tardaré en leer otra serie suya próximamente.