EL MÁS GRANDE DE LOS DETECTIVES VISITA BARCELONA. Año 1893. Sherlock Holmes , el gran detective a quien el mundo vio morir en Reichenbach, llega a Barcelona para investigar la reaparición de una nave submarina codiciada por media Europa. Pero en una ciudad dividida por el confl icto entre burguesía y clase obrera, la investigación inicial de Holmes extenderá sus hilos para acabar conduciéndole hasta las sociedades anarquistas, y convertirle en testigo directo de uno de los sucesos más sangrientos en la historia de Barcelona.
Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona nos muestra una aventura de Sherlock Holmes entre la muerte de Moriarty y el regreso del detective a Londres y su reencuentro con Watson.
En este cómic, Holmes actúa como espía de misiones encomendadas por su hermano, donde es llevado a Barcelona para desenmascarar una hermandad. Allí conoce a Jaume Maspoch, anarquista y trabajador en una imprenta.
Es interesante ver a Sherlock en una faceta diferente de antes como detective pero persiguiendo criminales también. Me gusta cuando exploran estas facetas del personaje. Así como su respeto por la clase trabajadora. Pero si tengo que destacar lo que más me ha gustado del libro (a parte de la mezcla entre hechos históricos y la ficción) es la amistad entre Maspoch y Holmes.
Lo recomiendo a todos los fans de Sherlock Holmes o el misterio.
¿A qué se dedicó el mejor detective de todos los tiempos en el intervalo entre su supuesta muerte en Reichenbach junto a Moriarty y su reaparición años después? Pues, entre varias cosas, a intentar frustar los planes malvados de una sociedad secreta anarquista en la Barcelona de finales del siglo XIX. Curiosa historia, con un currazo de documentación brutal, en la que sus creadores hilvanan realidad (como el atentado del Teatre del Liceu barcelonés) con ficción de una manera original e ingeniosa. Como haría el mismísimo Sherlock Holmes. Muy interesantes el prólogo y el epílogo, y con una edición súper chula y cuidada.
Me llamó mucho la atención el cómic por dos razones: está ambientado en Barcelona y el protagonista es Sherlock Holmes.
Que Sherlock viaje a Barcelona y ver cómo están representadas las calles me gustó mucho, una parte principal es el estilo de dibujo, muy oscuro y tétrico, cosa que me encantó. La historia en sí tiene buena idea de base pero creo que se desarrolla de una forma precipitada, por lo que no es de mis casos favoritos. No obstante, para pasar un buen rato entretenido con el detective londinense más famoso me parece una muy buena idea.
Pésimo guión. Nada que ver con la estructura que Conan Doyle daba a sus libros, aquí, Sherlock Holmes hace de James Bond. Sería más acertado titular «James Bond y la conspiración de Barcelona». Para colmo, el dibujo también es malo. Todos los personajes son hombres, y cuesta distinguir unos de otros, por lo que te pierdes con los diálogos. Y Sherlock Holmes no transmite nada, queda un personaje muy plano. Al menos, los dibujos de Barcelona son muy buenos.
El còmic està dividit en cinc actes i fins al tercer no he entès res de res. A banda, els personatges s'assemblen massa físicament, així que m'he passat tota l'estona sense saber qui era qui. Un argument agafat pels pèls per entaforar Sherlock Holmes a Barcelona, sense solta ni volta. La veritat, no m'ha agradat gens.
Había potencial para ir mucho más allá, pero la trama no da mucho de sí. Es una pena porque la ambientación histórica y el contexto más la figura de Sherlock eran muy atractivos
Estoy viendo estos días una serie de intriga que utiliza mal todos los elementos narrativos: abusa de los deux ex machina, los personajes son inconsistentes, no hay un hilo argumental sólido más allá de conspiraciones sin cuento. Por eso se agradece leer una historia bien contruída, de excelente factura, que integra los hechos reales acaecidos en la Barcelona del XIX (atentado al Liceo, aparición del Ictineo, auge del anarquismo) con la aparición de SHerlock Holmes dentro de lo que se llama 'El gran hiato', lo que ocurrió desde que se hizo el muerto hasta su reaparición. Todas las piezas encajan y acaban en un final en el que se incluye la reivindicación de la lucha por un mundo mejor.