4 Estrellitas para éste cierre de trilogía que ha ido de menos a más desde el primer libro al último.
"En busca de un sueño" es el tercer libro de la trilogía Templeton, o de los Sueños. Es una serie de la que no he visto muchas críticas ni es la más famosa, pero en cambio sí había leído mucho sobre la Bahía de Chesapeake y dicha serie me pareció un rollazo.
Tras las historias de Margo y Kate, le ha llegado a Laura Templeton el turno de soñar. Laura es la hija de la familia Templeton, dueños de una cadena hotelera de éxito. Laura pensó que su sueño se había hecho realidad con dieciocho años. Nada mas terminar el instituto se casó con el hombre que quería, pero tras diez años de matrimonio Laura supo que el suyo no era el sueño que quería.
Su exmarido, Peter, demostró ser un canalla y un sinvergüenza que nunca la quiso, salvo por su apellido y prestigio. No solo utilizó a Laura, si no que le dio dos hijas preciosas, Ali y Kayla, y el canalla nunca las quiso. Tras un divorcio duro, Laura descubrió que Peter había vaciado sus cuentas y había robado el dinero para la universidad de sus hijas. Pero ello no fue suficiente para que Laura cayera en la autocompasión, con lo poco que logró reunir, y sin la ayuda de sus padres, Laura, Kate y Margo pudieron abrir Vanidades, la tienda de artículos de lujo de segunda mano que está siendo todo un éxito en Monterrey.
Eso por parte de Laura, pero ahora le llega el turno a Michael Fury. Michael era el mejor amigo de Josh Templeton, el hermano mayor de Laura, protagonista del primer libro. Michael era un mestizo, algo bribonzuelo y pícaro en su juventud y con una familia de clase baja y desestructurada. Cuando cumplió la mayoría de edad, Michael se alistó en el ejército y desapareció de Monterrey. En ese tiempo, Michael fue mercenario, piloto de carreras y doble de acción de actores de cine.
Quince años después, Michael vuelve a Monterrey dispuesto a despegar un buen negocio como criador de caballos. La trama entre los protagonistas comienza cuando Josh habla con su hermana. Las riadas de las semanas anteriores han destruído la casa y las caballerizas de Michael, y éste necesita un lugar donde quedarse. La casa Templeton tiene sus propias caballerizas, vacías de animales, desde que el exmarido de Laura no quiso ningún animal en la propiedad.
Así es como Michael pasa a alquilar temporalmente las caballerizas de Templeton House, pero todo empezará entre los protagonistas cuando Ali y Kayla se cuelen en las mismas para ver a los caballos y enternezcan el duro y frío corazón de Michael.
Aunque los protagonistas se conocen desde siempre, entonces eran muy jóvenes y han cambiado mucho; pero será la ternura y el cariño con que Michael trata a las niñas de Laura, lo que hará que ésta se fije en su nuevo inquilino.
Como historia me ha gustado mucho, y como romance también. A veces los niños en las historias molestan, pero en éste no. Me han encantado las escenas de Michael y la pequeña Kayla.
Además en ésta historia se desvelará el misterio de la famosa dote de Serafina, que veníamos conociendo desde el principio de la misma.
Ha sido el broche final de la trilogía y me ha gustado mucho, pero lo que no me ha permitido darle las 5 estrellas ha sido ese final tan rápido y precipitado donde la autora ha querido meter conflicto donde no lo había. Eso me ha aguado un poco el final, el libro ha ido con buen ritmo y pausado donde debía, pero el final ha sido demasiado rápido y podía haberse explayado algo más con uno o dos capítulos o un simple epílogo.
En general ha sido una trilogía que he disfrutado bastante y que recomiendo si eres fan de Nora Roberts. No voy a decir que sea de sus mejores series, pero me ha gustado mucho y en este caso ha sido un acierto su lectura.