Unos amigos me prestaron el ejemplar que leí, cuando me lo entregaron me sentí un poco decepcionada, Lucas Leys es un autor Re conocido, tiene cientos de libros y este no es de los más sonados, yo creí que el libro que me iban a prestar sería "más interesante", pero lo acepté con gratitud y me propuse leerlo y entregarlo rpidito para no quedar mal, aunque en serio, ¿por qué no Stamina o Diferente? 🤔😅
Pero por algo fue éste
Y woow, realmente fue un libro que me sorprendió, quizá influyera que no le tenía muchas espectativas, pero creo que es de esos libros que te gustaría hubiesen llegado antes, es claramente para jóvenes, quizá de prepa, aunque en secundaria o a inicios de universidad también podría arrojar mucha luz... Incluso bastante después, (como es mi caso)
Lucas Leys habla sobre nuestro papel individual en la gran historia de la iglesia entrelazandolo con la vida, tan conocida,de David. Y aunque parezca que es algo que ya todos conocemos utiliza un filtro en el que se fija en las repercusiones del liderazgo y no en el liderazgo en sí, bueno no sé, pero me gustó mucho la perspectiva que usa en la que no debe ser uno el que brille sino como idealmente todos deberíamos procurr que brillen los demás.
Si fuera una obra ¿qué papel te gustaría elegir?
Él tiene una cosmología bastante razonada sobre el liderazgo, no proviene de ocurrencias sino de todo un ministerio que ya en el 2001 estaba dando frutos (como este libro)
En verdad no esperaba salir tan motivada, y es que es cierto que a veces nos acomodamos mucho a la pasividad, es un libro que confronta, no solo a nosotros, nos llama a abrir los ojos sobre nuestros líderes y comunidades, a qué si vemos algo mal, qué no está funcionando o que podría mejorar, seamos nosotros quiénes lo cambiemos, no esperar a que se den cuenta o a pelear contra ellos.
Buscar ser protagónistas, no para que nos vean, sino para ser quienes actúemos en lo que lo debemos y contagiar a otros para hacer lo mismo.
Hay mucha verdad en este libro, y lo mejor es que tampoco da todas las respuestas, terminas sintiendo que necesitas más, experimentar, servir, comunicar, comunión, leer, investigar, creatividad, de todo más, sobre todo y principalmente, te deja con más ganas de Dios, te deja con hambre.
No conozco muchos libros, pero éste sí lo recomendaría para leer en grupo y animarnos unos a otros.
Tiene muchos ejemplos divertidos y lleva con mucha facilidad a interiorizar cosas que "sabemos" pero a veces no comprendemos o simplemente no hemos hecho nuestras en su totalidad.
Llama a la acción.
Como con todos los materiales, hay que pasarlo por un filtro, puede que haya temas en los que se tenga que profundizar para no cometer errores teológicos, que quizá el autor no tiene, pero por la brevedad y la finalidad de ir al punto, se quede con la sensación de pasear en lo motivacional en vez de ir al fondo bíblico.
Me gustó mucho y espero poder releerlo acompañada en el futuro y ya tener mi propio ejemplar.