Este es el primer libro de la trilogía Catalan Hunter, una novela inclasificable pues su trama es surrealista, de amor, caballeresca, de humor y dramática. Salvi es un científico que, de repente, siente que tiene un extraordinario talento para la creación poética y, durante todo el relato, nos hace dudar si el arte se junta con nuestro demonio o, por el contrario, con la bondad que hay en nuestro interior. El protagonista de la novela empieza así a luchar consigo mismo, con ese ser que ha nacido dentro de él desde que se ha sentido inspirado por la el Catalan Hunter. Salvi intentará usar la poesía a su favor para lograr ser mejor persona y remediar así su parte oscura pero el Catalan Hunter querrá hacer todo lo contrario… Marc Tarrús i de Vehí es un poeta y escritor neorromántico por la visión distorsionada de sus mundos y la pasión desenfrenada que claramente impregna su obra.
A mi modo de ver es la historia de un psicópata en una carrera en la que busca ¿el amor? Probablemente la haya entendido mal y no tenga nada que ver con psicopatías. Pero durante todo el libro vemos al protagonista intentando relacionarse con mujeres a las que mira como si fueran mecanismos sin sentimientos. Intentando seducirlas y consiguiéndolo, pero le falta humanidad. Trata a las mujeres como a mecanismos que hay que comprender y manipular. Las relaciones interpersonales post-seducción son objetos estáticos, consecuencias indeseables del flirteo. Muy frío, aunque da la sensación de que tiene que ser bonito. En mi opinión no logra transmitir el ambiente de búsqueda del amor o lo que sea que busque el protagonista y sólo sale a relucir la visión mecanicista de un hombre sin sentimientos más allá de la frustración por no conseguir su objetivo o la alegría por el trabajo bien hecho.