A pesar de los comentarios misóginos, los cuales excuso en contra de mi voluntad comprendiendo la época y con el objetivo de no privarme de conocer a este filósofo y filólogo, considero las ideas planteadas bastante adelantadas a su tiempo.
El planteamiento es de por sí curioso, pero además las fuentes a las que recurre para argumentarlo permiten un desarrollo exitoso del tema principal: la locura como fuente de la vida y del bien humanos.