La sinopsis me llamo, así que la cosa empezaba bien, y tengo que reconocer que no estuvo nada mal.
La historia no estuvo mal; la trama de África me gustaba, conseguí empatizar muy rápido con el personaje (cosa que no era difícil, porque casi está creada para que te encariñes y sufras por ella… porque de sufrir va la cosa, porque África no puede ser feliz, a medida que leáis entenderéis el ‘porque’), se hacía muy fácil de leer (la forma de escribir del autor no me desagrado) y, aunque me gusto más la ‘segunda’ parte de la historia, que está escrita en plan Diario, no me desagrado la primera, centrada en la narración del chamaquito, el sobrino de África.
Me encanto que le diera mucha importancia al amor, con esa sensación que sientes al morir tu compañer@ de vida… ese sentir que eres una carcasa vacía que solo espera el momento en que su corazón deje de latir (me dolía ver al Tío Adolfo en muchos momentos). Y en cuanto al amor tengo la mayor critica hacia el libro… el inc*sto; en este libro veremos relaciones o enamoramientos entre familiares cercanos y, aunque la que África muestra en su diario no me desagrado (hubiera preferido que no fueran familia y eso me daba un poquito de cosa, intentaba no pensar en ello y centrarme en la historia), la de la parte narrada sí que me costó tragarla y se me ponía cara rara en muchos párrafos… y verdaderamente me parece extraño no haber visto ni una sola reseña sobre la novela que hable de este tema, pero luego los policías de la literatura se lanzan al cuello de las lecturas actuales, sean dark romance o no (porque os aseguro que en El desencuentro también hay toxicidad en las relaciones).
Para quitarnos un poco el mal sabor de boca, tengo que reconocer que la ambientación no estaba nada mal; de esa España de la dictadura (y antes), Nueva York y de ese México de libertad, la que África necesitaba y que el resto de personajes en México (quitando cierta tía) me cayeron muy bien. Así que sí, no está todo mal, pero podía estar mejor. ¿Os lo recomiendo? Si, lo recomiendo, pero haceros la idea de que habrá tramas sobre ese tema.