La historia de África Anglés es la historia de una mujer casada a los diecisiete años con un donjuán descarado y chulesco. Durante la guerra civil le nace una hija justo cuando su marido la abandona por una querida más dada a la lujuria que ella. A partir de ese momento será la suya una vida normal, semejante a la de miles de mujeres españolas aplastadas por el peso de las convenciones. Sin embargo, un paréntesis en esa monótona existencia se abre con su estancia, durante tres años, en México, período clave que marcará para siempre el resto de sus días.
Diplomático, comunicador y escritor, Fernando Schwartz es autor de numerosos libros, tanto de ensayo como de narrativa. Entre ellos, El desencuentro (Premio Planeta de Novela 1996), Vichy 1940 (Premio Primavera de Novela 2006), El cuenco de laca (2007), El príncipe de los oasis (2009), Viví años de tormenta (2012) y Héroes de días atrás (2016).
Puede que parezca que esta es una valoración españolamente envidiososa y cainita. Envidio, sí. Envidio los 50 millones de cucas que se levantaban los planetoides. Cainita no, porque cada cual se gana la vida como puede o quiere, y en este caso el depositario de los 200 millones de reales lo hizo con un trabajo que si no es profesional como pocos, lo aparenta. Gástelos, don Fernando, en moda ad lib para cenas exquisitas en Mallorca y a mi salud.
El premio planeta nunca ha sido nada constante en aquilatar el nivel literario de los libros premiados y, en general, el de los premiados. Sin embargo el segundo lustro de la década de 1990 fue un vergel. Victorioso Fernando Delgado, le siguieron los otros cuatro jinetes: Fernando Schwartz, Juanma de Prada, Carmen Posadas y Espido Freire. Ahí queda eso.
Esta línea de excelencia se labró a fuego sobre la constatación de lo bien que se venden libros a señoras con abrigos de piel que buscan historias intensas, de mucha sensibilidad, de esas tramas que profundizan en la complejidad humana. Historias femeninas como femenino es un mercadillo de la Cruz Roja. Historias que, a fuerza de prostituir Madame Bovary insistiendo en el canon de Antonio Gala, consiguen que Gala parezca Chuck Norris.
En román paladino: Fernando Schwartz se aviene a contarnos cómo Javier se coge un encoñamiento MILF con su tía África que se acaba convirtiendo en una pasión gerontófila, consumada en coitus interruptus postmortem por carta. Argumentos así sólo pueden dar para Bukowski o Schwartz.
Ambas versiones serían como el goatsee: enfermizo pero fascinante. La de Bukowski sería el ejemplo de la degradación del ser humano y de lo desagradable que puede ser la sinceridad de el escritor. La de Schwartz es un ejemplo casi perfecto (no me olvido de ti, Espido) de la degradación de la literatura y prototipo de lo falso que puede ser el oficio de escribir.
Todo tiene su público. Todo lo tiene para su público. Primeras personas. Metáforas como puños. Sensibilidad a tope. Cartas. Guerra civil. Sufrimiento. Países lejanos. Redención por el amor. Galán llamado Carlos Mata. Mirada del hombre sobre la mujer. Constatación de lo tontos que son los hombres. Toros.
Si eso no es la mecánica celeste de un best-seller de Planeta, saquen a Flaubert de su tumba y entiérrenlo bajo el plató número 1 de TVE junto con los sudados calzoncillos de Fernando Delgado entre las mandíbulas.
Así que de Schwartz sólo hay una valoración posible: olé sus huevos. Olé por destilar el estilo Premio Planeta, por sublimarlo. Y porque, con un ojo en la fama, otro ojo en la gloria literaria de mesita té con pastas y un par de ojones, lo escribe. Hacen falta para construirse la imagen pública de Schwartz, haber leído lo que aparenta que ha leído y escribir "dejó que le soñaran los ojos". No se puede creer que esto lo haga sinceramente. O todo lo contrario.
"Dejó que le soñaran los ojos": la postliteratura.
“Ay Javier -me había suspirado una vez con resignación-, hay quienes no hemos nacido para ser felices... ya ves. Pasamos por la vida mirando a los demás que lo son y nosotros estamos ahí para compensar.” El Desencuentro es mi libro favorito en el mundo desde que tengo 14 años. Me lo he leído unas 9 veces y todas las veces lloro igual. Creo que no es LA pieza literaria, pero sí es la que más me ha hecho sentir empatía con la desolación y la impotencia de los personajes.
Es un culebrón y me encanta Propone la clásica idea de la belleza y su consiguiente infelicidad como consecuencia, como castigo; y aunq sea una absurdez, tb me encanta
Todo esto, cogiendo el lema de 'cuánto más primo más me arrimo, o y si es sobrino, ya ni te digo' (loooooool) jajaja
además, tb me ha gustado que pone a una mujer madura, como una diosa, y los años no le afean, si no que la acentúan
Lo malo es que esta mujer tiene el mal del pecado y de la culpa bien enraizado en su personalidad de señora en época post franquista
y en general esque tiene unos pasajes pues muy folklóricos, que a una pantojista enamoran
pd. mmm amo leer un libro sin saber de qué va y que es lo que me va a transmitir
Desencuentro de Fernando Schwartz, fue el primer libro que me regalaron en un cumpleaños hace ya taitantos años...y fue mi primer @premioplaneta . Cuando la leí por primera vez me pareció muy romántica. Un amor platónico con la juventud es muy bonito. Luego con los años lo releí y me puse muy triste. De pronto, el amor platonico se convirtió en imposible.... . La historia es muy bonita y merece la pena ser leida. . Mujer valiente que vive su vida como quiere en una época donde no se podía, la dictadura de Franco... Con ella viajamos a Mexico y podemos comparar épocas y culturas diferentes. . Lo recomiendo porque siempre me ha dejado un buen sabor. Y es agradable encontrarte libros que te hacen sentir cosas diferentes dependiendo de cuando lo leas. .
narración muy cómoda de leer: desde mi punto de vista el balance ideal entre descripciones, conversaciones, vistas atrás...
y en cuanto a la historia, me pareció algo cotidiano como si estuviera escuchando la historia de una persona cualquiera que tiene un secreto. es decir la historia no tiene unos dramas súper locos (bueno, en verdad sí que tiene bastante, pero no es exagerado. y eso me mola porque la historia es de África Anglés pero podría ser de tu tía Paca porque se trata de una historia sin exageraciones, simplemente la vida de una familia normal), solamente el drama de una persona normal y eso hace que parezca conoces a la persona y te trae muy cerca a los personajes.
in horse racing parlance this book is 'slow coming out of the gate'. The author spends time reviewing ways in which life has not treated him right (reminiscent of many New York authors); but when he moves on to retelling the story of his aunt things pick up significantly.
Good story and good writing (in spite of needless over-the-top vocabulary) rescued this novel after a tepid start. I enjoyed how the setting highlighted the late 1940s rivalry between Spain during Franco's dictatorship and Mexico's liberal revival. It set up a nice Montague/Capulet situation where a Spanish woman falls in love with a Mexican man in a love that is predictably doomed.
Acabo de leer "El desencuentro" de Fernando Schwartz. Desde hace tiempo adquirí la costumbre de escribir la fecha y el lugar en los que empiezo a leer un libro. Al terminar escribo la fecha y el lugar. En esta ocasión he añadido una pequeña frase: probablemente, la mejor novela que haya leído hasta el momento. Es maravillosa. Este hombre escribe con un estilo y una sensibilidad que son irresistiblemente embriagadores
Típico libro que tienes en casa de tus padres y no tienes uno en mente por leer y atacas este. Premio Planeta.
La verdad que es entretenido, corto pero a la vez desolador. La sensibilidad con la que trata la infelicidad de la mujer y cómo la resignación se convierte en su principal arma, refleja una realidad dura de aquellos tiempos comparado a como vivimos hoy en día, por suerte.
Me ha parecido de una sensibilidad maravillosa como ha descrito la infelicidad de una mujer, pero que abarcaba a mucha mujeres de su época. Me ha recordado a libro Retahílas de Carmen Martín Gaite. Interesante de leer.
La sinopsis me llamo, así que la cosa empezaba bien, y tengo que reconocer que no estuvo nada mal.
La historia no estuvo mal; la trama de África me gustaba, conseguí empatizar muy rápido con el personaje (cosa que no era difícil, porque casi está creada para que te encariñes y sufras por ella… porque de sufrir va la cosa, porque África no puede ser feliz, a medida que leáis entenderéis el ‘porque’), se hacía muy fácil de leer (la forma de escribir del autor no me desagrado) y, aunque me gusto más la ‘segunda’ parte de la historia, que está escrita en plan Diario, no me desagrado la primera, centrada en la narración del chamaquito, el sobrino de África.
Me encanto que le diera mucha importancia al amor, con esa sensación que sientes al morir tu compañer@ de vida… ese sentir que eres una carcasa vacía que solo espera el momento en que su corazón deje de latir (me dolía ver al Tío Adolfo en muchos momentos). Y en cuanto al amor tengo la mayor critica hacia el libro… el inc*sto; en este libro veremos relaciones o enamoramientos entre familiares cercanos y, aunque la que África muestra en su diario no me desagrado (hubiera preferido que no fueran familia y eso me daba un poquito de cosa, intentaba no pensar en ello y centrarme en la historia), la de la parte narrada sí que me costó tragarla y se me ponía cara rara en muchos párrafos… y verdaderamente me parece extraño no haber visto ni una sola reseña sobre la novela que hable de este tema, pero luego los policías de la literatura se lanzan al cuello de las lecturas actuales, sean dark romance o no (porque os aseguro que en El desencuentro también hay toxicidad en las relaciones).
Para quitarnos un poco el mal sabor de boca, tengo que reconocer que la ambientación no estaba nada mal; de esa España de la dictadura (y antes), Nueva York y de ese México de libertad, la que África necesitaba y que el resto de personajes en México (quitando cierta tía) me cayeron muy bien. Así que sí, no está todo mal, pero podía estar mejor. ¿Os lo recomiendo? Si, lo recomiendo, pero haceros la idea de que habrá tramas sobre ese tema.
This came to me highly recommended. It won the Premio Planeta in Spain in 1996 and I thought that would make it like a Booker Prize winner. Instead, it was very basic, predictable, somewhat of a bodice-ripper in parts and not particularly tight. Maybe it is because of the language thing, I miss all the nuances because Spanish is not my native tongue? Maybe I would have been more thrilled had I had a first hand relationship with life under Franco? It does offer a few interesting moments, and when it discussed living in the US vs Spain I felt real complicity, but it never all came together for me. I liked it, I finished it, but it didn't knock my socks off.
un llibre molt interessant que realment demostra com podem entendre i identificar-nos amb tota mena de personatges que es troben en situacions que ens semblen horribles i estranyes, gràcies al poder de l'art i la literatura. El personatge de "la tía África" es simplement genial i li agafes molt carinyo. En general, una historia propera i realista, que et fa qüestionar molts límits que ens imposem com a societat.