Es un libro entretenido y curioso, aunque hubo un momento en el que estuve a punto de dejarlo cuando empezaron a hablar de seres de Venus, Marte, Júpiter… Le di una oportunidad y seguí leyéndolo.
La comparativa de las visitas del “señor” a la tierra para “proteger” al pueblo de Israel, con naves y seres extraterrestres, hace que te des cuenta de la multitud de sucesos que podrían coincidir con avistamientos y contactos ovnis.
También uno se da cuenta de que el Antiguo Testamento es una sucesión de ascensos y caídas del pueblo judío, y su obsesión por la venida de un mesías que los liberará de la opresión, ya fuese por parte de egipcios, babilonios, fenicios, cananeos, griegos, y romanos. Al fin y al cabo es un libro que habla sobre política y cómo el “señor” los ayudaba o los dejaba de ayudar a su antojo.
Perturba el hecho de pensar que el Arca de la Alianza fuese una pila o reactor nuclear portátil. Que la vara de Moises fuese un taser, que propinaba descargas eléctricas, o que el maná que alimentó a los judíos durante los 40 años en el desierto, fuese un alimento esparcido desde una nave que por la noche se torna a en columna “de fuego”.
Si te gusta el fenómeno ovni, sí que te lo recomendaría.