3,5
En Cuentos grotescos, Pocaterra nos narra historias que poseen una gran crítica social. El ambiente y lo que se nos cuenta, de la manera más realista posible, es el fuerte del autor. Aunque hay historias bastante grotescas, irónicas y truculentas (me sorprendió "La coartada" y "Pérez, Ospino & Co.), hay algunas que son muy bonitos (la súper famosa "La i latina" o "Pascua de Resurrección", por ejemplo).
Y aunque no son todos los cuentos, la forma en que refleja los valores y las decepciones en la sociedad venezolana tiene mucho de humor, de risa, de "no puede ser, esto es tan cierto". Los abusos de poder, lo privilegios de unos y las miserias de otros, la fuerte influencia religiosa, la diferencia entre las clases sociales, los amores románticos venidos a menos por personas pérfidas, etc., son la constante en los 44 cuentos del volumen.
Sin embargo, hay algo muy didáctico y moralizador que es un poco fastidioso ("Patria, la mestiza", por ejemplo, tiene una forma muy cliché al finalizar). Algunos cuentos te mantienen en vilo, pero hay otros que son bastante aburridos. El afán de la identidad, de la patria, de la reconstrucción de un país venido a menos por las guerras y la corrupción se nota mucho en cada página. Pero ya yo estoy harta de eso.