"Medianoche, la hora más espantosa de todas, la hora de las apariciones, la hora de los maleficios."
En Werst, sus supersticiosos habitantes tienen, ubicado en plena región montañosa de Transilvania, la enorme presencia del El castillo de Los Cárpatos, lugar que ha estado deshabitado durante mucho años y al que lo rodean diferentes historias sobrenaturales. Cierto día ven humo salir de aquel alejado y misterioso lugar. No saben si ha sido habitado por personas o algún ser sobrenatural estará ahí, muchos rumores comienzan a circular, la incógnita e incertidumbre por saber que hay es tan grande que deciden ir a inspeccionar el lugar, en esta travesía, en la que nadie quería ir, salvo el guardabosques y el doctor, este último obligado, son los que se acercarán a este extraño, lúgubre e imponente lugar.
En el camino tendrán diferentes obstáculos y al acercarse serán testigos y presas de algo sin explicación aparente.
Una historia muy descriptiva, hay cada detalle señalado en la historia, cada escenario, el camino hacia el castillo esta completamente descrito, las situaciones, las conversaciones, los personajes, y eso me ha gustado, no se me ha hecho para nada tedioso, sentí que todo transportaba al lugar, y a las discusiones que se hacían en el albergue del lugar, llamada Rey Matías.
En cuanto a la trama, descubrir que es lo que se encontrarían en aquel castillo, no me esperaba el final, me ha sorprendido y no para bien, no me esperaba un giro de trama en esos términos, pero la historia en general la he disfrutado, aunque los dos primeros capítulos diría que son la excepción, haciendo un poco lento el arranque de la lectura.
Todo el desarrollo de los acontecimientos generan curiosidad por saber la causa de este miedo, la explicación a la luz y a una voz que alguien escucho en algún momento.
Una historia gótica, que a pesar de ese final inusual, he disfrutado mucho.