Si tuviera que definir en una palabra mi parecer sobre ‘Terra Nova’, esta sería decepción. Principalmente, me hice con ella por los relatos de Ken Liu y Ted Chiang. El primero, del que había oído hablar mucho en las redes, ha sido una grata (la única) sorpresa. Pero la novela corta de Ted Chiang no me ha gustado nada. Cuando uno se enfrenta a una antología, no importa el género, ya sabe que se expone a encontrar unos pocos relatos flojos, unos cuantos buenos, y, con suerte, unos escasos relatos excepcionales. Y en el caso de ‘Terra Nova’, la gran mayoría pertenecen al primer grupo. Está muy bien eso de presentar autores casi desconocidos, pero el nivel (excepto Liu, Watson y Lola Robles) es bajísimo. En una frase, mucho vagón para tan poca locomotora.
Estos son los ocho relatos incluidos en ‘Terra Nova’, junto con mi puntuación:
- ‘El zoo de papel’, de Ken Liu (****). Muy buen relato de fantasía, con una temática, los origami, que no había encontrado en ninguna historia hasta ahora. Original y tierno.
- ‘Deirdre’, de Lola Robles (***). Bien escrito, bien narrado y correcto en su conclusión. Poco más se puede pedir. No es una maravilla, pero en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.
- ‘Recuerdos de un país zombi’, de Erick J. Mota (**). Todavía no sé que pinta un relato de zombis en una antología de ciencia ficción. Analogías socio-políticas aparte, el cuento es flojito, flojito. Si este es uno de los mejores cuentos de la ciencia ficción cubana jamás publicados (según comentan en la introducción al mismo), miedo me da preguntar como son los malos.
- ‘Enciende una vela solitaria’, de Víctor Conde (*). Cuando te dejas un cuento de apenas veinte páginas sin terminar, algo no funciona. No he entendido nada (uno que es cortito, qué le vamos a hacer). Me da pena pensar los grandísimos cuentos que no han podido ocupar el lugar de este, que pese a ser desconocidos, como no tienen el renombre y los premios de Víctor Conde, seguro que lo hubiesen hecho mucho mejor. Los experimentos con gaseosa.
- ‘Cuerpos’, de Juanfran Jiménez (*). Ejemplo de una buena idea mal llevada. No está mal del todo, pero no me ha gustado.
- ‘Un día sin papá’, de Ian Watson (**). Curioso relato de mentes digitalizadas. Interesante.
- ‘Memoria’, de Teresa P. Mira de Echevarría (**). Me ha interesado al principio, pero después me ha aburrido soberanamente.
- ‘El ciclo de vida de los objetos de software’, de Ted Chiang (**). No he reconocido al Chiang que me gusta, aquel de los relatos incluidos en ‘La historia de tu vida’. Me quedo con las ganas de saber lo que podría haber hecho Greg Egan con esta idea.
En resumen, pocas nueces para demasiado ruido.