En este libro se indaga en la condición omnívora de los humanos, se analizan los grandes desafíos a los que se enfrenta el mundo para erradicar el hambre se estudia la producción de alimentos necesarios para una creciente población, y todo ello desde el obligado respeto al bienestar animal.
Lo veo algo superficial, pero es un buen acercamiento para la gente que quiera saber más del tema e investigar por su cuenta. Entiendo que si tuviera que desmontar uno por uno los dogmas y mitos falsos de la religión vegana sería una tesis de más de mil páginas. Así que está bien para empezar a reflexionar sobre de dónde ha salido esta corriente del veganismo y por qué sus postulados son más bien religiosos; en el sentido de que me parece muy bien que cada quien coma lo que quiera y lo respeto, pero una mayoría de la gente que se une a esa dieta lo hace convencida de que es una opción más moral y ecológica, lo cual no es cierto en muchos casos.
Hay que mejorar la ecología y el cuidado a animales, pero eso se consigue desde el conocimiento. Entendiendo mejor la naturaleza y a los animales para así respetar sus necesidades y producir el mínimo impacto posible. No intentado imponer ideas sin saber de dónde han salido sólo porque te hacen sentir bien personalmente.
Eso sí, le he visto el gazapo de decir en un momento dado que las plantas de la misma especie no compiten. Sí que compiten, creer que no fue una de las muchas razones de las hambrunas creadas por el lysenkoísmo.