وقتی به ملتی هجوم برده میشود، تنها وظیفهاش دفاع از مرزهای میهنش نیست؛ باید به دفاع از خود نیز بپردازد. باید خویشتن را از بند خیالپردازیها، بیعدالتیها و ندانمکاریهایی رها کند که در پی این بلای بزرگ بر او رفتهاست. هر کسی را در این میانه کاروباری است: لشکریان به حفاظت از خاک میهن کمر میبندند و مردان اندیشهورز، سنت فکری وطن را پاس میدارند. اگر اینان اندیشه را در خدمت احساسات مردمانشان قرار دهند، بعید نیست خود این اندیشهورزان به ابزاری برای تحقق این احساسات بدل شوند. اما در این صورت، با خطر خیانت به روح ملتشان روبهرو میشوند؛ روحی که بخش عظیمی از میراث آن مردم به شمار میرود. تاریخ، روزی به حساب یکایک ملتهای درگیر جنگ خواهدرسید و مجموع اشتباهها، دروغها و دیوانگیهای نفرتبار آنها را بر کفۀ ترازو خواهدگذاشت. پس بکوشیم که در پیشگاه او، سهم ما از این مسائل اندک و بارمان سبک باشد…
Varied works of French writer Romain Rolland include Jean Christophe (1904-1912), a series of satirical novels; he won the Nobel Prize of 1915 for literature.
The committee awarded him "as a tribute to the lofty idealism of his literary production and to the sympathy and love of truth with which he has described different types of human beings."
"Las élites de todos los países proclama convencidas que la causa de su pueblo es la causa de Dios, de la libertad y del progreso humano." 6
"¿Debemos concluirr que el amor a la patria sólo puede surgir mediante el odio hacia las otras patrias y la masacre de los que las defienden? Hay en esta proposición una lógica ferozmente absurda y una especie de diletantismo neroniano que me repugnan en lo más profundo de mi ser. No, el amor a la patria no reclama que odiemos y asesinemos a las almas piadosas y fieles de las otras patrias. El amor a la patria exige que les rindamos honores e intentemos unirnos a ellas en busca del bien común." 6
"'La humanidad es una sinfonía de grandes almas colectivas. Quien para comprenderla y amarla necesita destruir parte de ella sólo demuestra que es un bárbaro...'" 7
"'Sentir la felicidad y la desgracia de los otros pueblos como propias.'" 13
"La guerra es el fruto de la debilidad de los pueblos y de su estupidez." 14
"Espero de usted, Hauptmann, una respuesta que sea una acto. La opinión esuropea también la espera. No olvide que, en un momento como éste, hasta el silencio es un acto." 15
"Sin embargo, no podemos perdonárselo a aquellos hombres cuyo oficio es distinguir la verdad de la mentira y reconocer el valor relativo de los testimonios nacidos del interés o la pasión. Su deber elemental (deber de lealtad, de sentido común) era proveerse de nformación procedente de los dos bandos. Sin embargo, su lealtad ciega y su confianza culpable les han hecho caer en las redes del imperialismo. Han creído que su primer deber era defender con los ojos cerrados el honor de su Estado conta toda acusación. No han sabido ver que el medio más noble para defenderlo era repocharle sus faltas y librar de ellas a su patria." 18
"Hay otra Alemania, más justa y más humana, cuya ambición no es dominar el mundo mediante la fuerza y el engaño, sino absorber pacíficamente todo lo que hay de grande en el pensamiento de otras razas, e irradiar su armonía al mundo." 23
"¿Es nuestra civilización tan sólida como para que no temáis dinamitar sus cimientos? ¿No veis que si un solo pilar se arruina todo se vendrá abajo? ¿Era tan difícil, si no amaros, al menos soportar mutuamente vuestras grandes virtudes y vuestros grandes vicios? ¿Y no habría sido mejor esforzarse por dar una solución pacífica (sinceramente, ¡ni lo habéis intentado!) a las cuestiones que os dividían (las de los pueblos anexionados contra su voluntad), y repartiros equitativamente el trabajo y las riquezas del mundo? ¿Hace falta que el más fuerte sueñe perpetuamente con proyectar sobre el resto su sombra orgullosa, y que los otros se unan perpetuamente para abatirlo? ¿Cesará alguna vez este juego pueril y sangriento cuyos participantes cambian de rol cada siglo, o se prolongará hasta el total agotamiento de la humanidad?" 29
"Los hombres han inventado el destino para atribuirle los desórdenes del universo que ellos deberían gobernar." 29
"...estos hombres, que no tienen valor para morir por su fe, lo tienen para morir por la fe de otros." 32
"...el amor a la patria no reclama que odiemos y asesinemos a las almas piadosas y fieles de las otras patrias. El amor a la patria exige que les rindamos honores e intentemos unirnos a ellas en busca del bien común." 33
"¿Quién, sino sus estados, y, entre ellos, los que en mi opinión han sido los tres grandes culpables, las tres águilas rapaces, los tres imperios: la tortuosa política de Austria, el zarismo devorador y la Prusia brutal? En cada caso, el peor enemigo no está fuera de sus fronteras, sino dentro de ellas, y ninguna nación ha tenido el valor de combatirlo. Me refiero a ese monstruo de cien cabezas llamado imprerialismo, a esa voluntad de orgullo y dominación cuya aspiración es absorber, someter y destruirlo todo sin tolerar más grandeza que la suya. El mayor peligro para nosotros, hombres de Occidente, el peligro que ha levantado a Europa en armas, es el imperialismo prusiano forjado por una casta militar y feudal." 35
"La discusión es imposible con quien no pretende buscar la verdad, sino poseerla." 54
"...hace falta un siglo para construir lo que se destruye en un solo día." 56
"La guerra me parece odiosa, pero más odiosos son los que la cantan sin participar en ella." 56
"El rasgo común al culto de todos los ídolos es la adaptación de un ideal a los malos instintos del hombre. El hombre cultiva los vicios que le son de provecho, pero necesita legitimarlos." 77
"Dadle a un intelectual un ideal y una mala pasión cualquiera, y siempre encontrará la forma de combinarlos." 78
"El intelectual vive con demasiada frecuencia en el reino de las sombras, de las ideas. Las ideas no tienen existencia ninguna por sí mismas, sino por las experiencias que pueden darles contenido: son síntesis o hipótesis, marcos para lo que fue o para lo que será, fórmulas cómodas y necesarias sin las que no podemos vivir ni actuar." 83
"Por muchas reformas que se hagan, si no hay respeto por el Derecho ni fe en la palabra dada, no podremos esperar una paz duradera." 93
"Todo el que se niega a compartir el delirio colectio levanta sospechas. Y en estos tiempos apresurados en los que la justicia no se entretiene en estudiar los detalles del proceso, todo sospechoso es un traidor. Aquel que, en medio de la guerra, se empeñe en defender la paz entre los hombres, sabe que su fe pone en riesgo su tranquilidad, su reputación y hasta sus amistades." 102
"La razón es la patria de todos los hombres." 103
"La pasión pasa. La razón permanece." 103
"Pero los entusiastas de la guerra, ¡que vengan! Puede que así aprendan a callarse..." 131
"La historia juzgará a los verdugos de sus pueblos. Y los pueblos aprenderán a liberarse de sus verdugos." 132
"La verdadera fórmula del patriotismo es el derecho en igualdad de todas las patrias a la libertad y a la justicia, y el deber de todo ciudadano es incrementar en su patria las fuerzas de la libertad y la justicia... ¡Miserables patriotas aquellos que, para amar y servir a su país, necesitan devorar a las otras grandes fuerzas morales de la humanidad!" 135
"El nivel moral de la sociedad del mañana estará definido por la altura moral de las conciencias de hoy." 135
"Si una nación, decía él, en cualquier circunstancia renunciara de antemano a defenderse, se inclinaría ante gobiernos guiados por la violencia, la barbarie y la reacción... La unidad humana se convertiría en servidumbre si fuera el resultado de la absorción de las naciones vencidas por una nación dominadora." 137
"Hay momentos en que, al pisar la tierra, experimentamos una alegría tranquila y profunda como la tierra misma..." 138
"La paz no es más que una forma, un aspecto de la guerra; la guerra no es más que una forma, un aspecto de la paz; y la lucha de hoy es el inicio de la reconciliación del mañana." 139
"'Un día', me escribe Arnold Porret, 'en África, un misionero me contaba cómo los negros explicaban la blancura del hombre europeo. Fue porque el Dios del Mundo le preguntó: '¿Qué has hecho con tu hermano?'. Y entonces palideció'. 'La civilización europea es una máquina de moler', dijo el pasado junio, en la Universidad Imperial de Tokio, el gran escritor hindú Rabindranath Tagire. 'Hace que los pueblos que invade se consuman; extermina o aniquila a las razas que estorban su marcha triunfal. Es una civilización de caníbales que oprime a los débiles y se enriquece gracias a ellos. Siembra por doquier celos y odios, y crea el vacío a su alrededor. Es una civilización científica, pero no humana. Su potencia procede del hecho de concentrar todas sus fuerzas en un único objetivo: enriquecerse." 142
"...orgullo implacable de estos intelectuales que creen más en sus ideas que en la vida del prójimo, y que dejarían morir a veinte millones de hombres con tal de tener razón." 143
"Los pueblos que se sacrifican mueren por ideas. Pero los que los sacrifican viven por intereses, Y, por consiguiente, los intereses sobreviven a las ideas." 145
Impresionante lectura. Creo que es más necesario que nunca leerlo en estos años en los que vuelven a arrastrarnos a guerras sin sentido y a "prepararnos" para "la contienda" que ya nos dibujan en el futuro.
Algunas perlas de este magnífico libro: "pueden odiarme, pero no conseguirán enseñarme a odiar"
"no veo la guerra como una fatalidad. La fatalidad es la excusa de las almas sin voluntad. La guerra es el fruto de la debilidad de los pueblos y de su estupidez."
"¿Es que los cristianos no podemos sacrificarnos sin sacrificar al prójimo? Bien sé, pobres gentes, que muchos de vosotros preferís verter vuestra propia sangre antes que derramar la del prójimo... pero, en el fondo ¡qué debilidad!... Porque lo que os hace temblar no son las balas ni los obuses, sino la opinión pública que, hoy, está sometida a un ídolo sanguinario cuyo tabernáculo está incluso por encima del de Jesús: ¡el orgullo de raza!"
"El Júpiter del Vaticano, ¿qué medidas tomó contra estos príncipes y líderes criminales cuya desmedida ambición ha desatado la miseria y muerte sobre el mundo?"
"las palabras de muerte siembran la muerte"
"¿Quién destruirá los ídolos? ¿Quién abrirá los ojos a sus fanáticos adoradores? ¿Quién les hará comprender que ningún Dios, religioso o laico, tiene el derecho de imponerse por la fuerza al resto de los hombres, ni de despreciarlos, incluso aunque parezca ser el mejor de todos?"
"Si un pueblo es enemigo de otro, no hay que olvidar que se debe a relaciones políticas: y estas relaciones cambian según circunstancias imposibles de prever. El enemigo de hoy, quizás sea el aliado de mañana."
"hagamos el esfuerzo de ser hombres que, más allá de los intereses egoístas de las naciones efímeras, no pierdan de vista los de la civilización humana"
"el amor fraternal sobrevive en el corazón de los pueblos, y nada podrá impedir su pronto resurgimiento"
Tras más de 6 meses de guerra: "Entre los jóvenes, la misma ebriedad guerrera se manifiesta desde el inicio del conflicto. Muchos perdieron rápidamente, al entrar en contacto directo con el sufrimiento propio y ajeno."
"Ante nuestros ojos se libran batallas en las que mueren millares de hombres cuyo sacrificio raramente influye en el resultado del combate."
"Las mentiras sensacionalistas de la prensa, con frecuencia dirigida por el capital podrido y que, por cálculo financiero o por delirante orgullo, siembra el pánico y el odio, y se beneficia cínicamente del destino de millones de hombres";
"Las naciones ya no existen. Una pandilla de políticos y un puñado de periodistas hablan con insolencia en nombre de una u otra nación. No tienen derecho a hacerlo. No presentan a nadie más que a sí mismos"
This entire review has been hidden because of spoilers.
Este es un libro que recopila varios ensayos, artículos y cartas que escribió Romain Rolland para denunciar el horror de la primera guerra mundial. Es un llamado a no guardar silencio frente a los que gritaban consignas de sangre. Eso me parece importantísimo porque a veces olvidamos que siempre hay gente en contra de la locura y generalmente se les invisibiliza con las narrativas gloriosas de la guerra.
Creo que el mayor aporte de este libro es poner en evidencia a los intelectuales que sirvieron a las causas bélicas. No se guarda los nombre y de hecho inicia con una carta de Hauptmann, un premio Nobel que se puso de lado del militarismo alemán. A Thoman Mann también se lo carga, entre otros. Es mostrar que no por escribir libros o considerarse racionales, como hoy en día, están exentos de la estupidez y de la deshonestidad.
Es un libro necesario porque aunque esté escrito en el calor de la primera guerra mundial, es totalmente contemporáneo. Lo que dice de los patrioteros alemanes es lo que se le puede decir a los sionistas, a los rusófilos, etc. Rolland es una voz clara y punzante, a veces hasta maliciosa para ubicar a los que tenga que ubicar. Claro que a veces cae en ideas medio raras, como cuando dice: bueno, una cosa es matarse entre seres humanos, pero con las construcciones no se metan.
Si bien el tono es severo por la seriedad del asunto, y la predicción de la decadencia europea, también tiene algunos textos esperanzadores. Hay cartas de otros intelectuales que se oponen a la guerra, asociaciones que intentan dejar registro de un llamado a la paz, de no ser cómplices de la destrucción, de echar abajo las justificaciones teóricas de los escritores comprometidos con el horror. Me quedo con eso, ya solo por este intento de Rolland por hacer frente a la violencia con paz, se merece todo el reconocimiento mundial.
For such an obscure book, this was a pleasurable read. You may approach this set of short essays as an illuminating primary source for the Great War or as an impassioned antiwar treatise; either way, Rolland’s humanity and his rhetorical craftsmanship are on display on every page. His Nobel Prize, awarded the same year he published this collection, lauded him for “lofty idealism,” “sympathy,” and “love of truth,” but much of the enjoyment of this book derives simply from seeing Rolland skewer his war-mad contemporaries and their dark obsession with race and nation. Some of his sentiments and tastes seem dated, of course, but it is still a remarkably fresh work. I may use it with my undergraduate students if I think they can handle the many allusions to names no longer household.
Escritos que expresan el horror y la desazón de un escritor, un erudito...un HOMBRE ...ante la barbaridad de la guerra. Que busca no alentar los odios, sino buscar las semejanzas entre pueblos y evitar el sufrimiento. Muestra la diferencia entre lo que manifiestan los gobiernos y lo que las gentes de a pie sienten. Leyéndolo, uno se da cuenta de que no hemos avanzado nada.
Un manifeste pacifiste qui pointe du doigt ceux qui étaient incapables de prendre du recul sur les atrocités de la guerre. Absolument génial, puisque Romain Rolland s’exprimait au moment du conflit, pas à posteriori ...
ce n'est pas un livre divertissant, mais ce n'est pas le but. Cette plongée au cœur de la Première Guerre mondiale témoigne de la nécessité de garder la tete froide et de ne pas céder à la haine du moment. Rolland y énonce des idées pacifistes qui déplaisent des deux cotés, mais il n'est pas freiné pour autant. Partant du principe que l'histoire lui donnera raison, il parle du présent de l'Europe et de son avenir, de la nécessité du vivre ensemble et de l'importance d'œuvrer à tout moment pour la paix. Certains passages (malheureusement) n'ont pas pris une ride et il offrent un écho ironique aux évènements de Janvier. Rolland a obtenu le prix Nobel de littérature pour ce recueil de textes... à découvrir absolument.
به نام خدا کتابی متشکل از چند مقاله ضدجنگ است که بسیار زیبا در حین جنگ به دو طرف درگیر متذکر میشود که همه ی ما هم نوع هستیم و چه حیف به جای متحد شدن و ترقی کردن به هم پشت کرده و هم دیگر را به خاطر کوته اندیشی اقلیتی محدود زمین می زنیم. زیبایی آن این است که مقالات در زمانی منتشر میشوند که بسیاری خشمگینانه به آن می تازند ولی به هیچ عنوان به زیبایی آن پی نمیبرند و بعد از جنگ، بزرگی و عمق مطالب آن را متوجه خواهند شد. شجاعت نویسنده در آن زمان بسیار ستودنی است چرا که در یک زمان هم وطنانش و آلمانی ها به او می تازند ولی او پرقدرت به دور از تاثیر از آنها ادامه می دهد.