4.9/5. De lo mejor que he leído dentro de la literatura mexicana. Retrata de manera perfecta a las poblaciones y el recelo que existía en aquellos tiempos posteriores a la revolución mexicana, la necesidad de cambio se hace presente en todos lados y los viejos tiranos se niegan a ceder el poder. En el agua envenenada conoceremos una historia de cambio en el pueblo de Tajimaroa, todo contado a través de una carta que el nuevo cura escribe al arzobispo, en ella nos cuenta todo lo que ha ocurrido en el pueblo desde su llegada, nos describe a su gente y sus relaciones que existen entre ellos, así como la relación que tienen todos en el pueblo con su cacique. Esta carta es la última manera que tiene el cura para demostrar su inocencia y así la iglesia pueda interceder ante la policía, pues está siendo acusado de todo el alboroto generado en Tajimaroa, pero, ¿Qué tan culpable es el padre?, ¿Qué opina la iglesia de sus acciones? Todo se encuentra perfectamente desarrollado, dándonos una interpretación de la justicia, corrupción y venganza y de cómo estas pueden volcarse en algo mucho más bajo. El libro vale la pena de cabo a rabo, vale cada peso de su precio.