Alsino, un impulsivo joven de un pueblo perdido en el campo chileno, desea volar con todas sus fuerzas, por lo que, tras un triste incidente, desarrolla mágicamente un par de alas en su espalda, lo que le traerá maravillas y pesares en su viaje de descubrimiento.
La narración tiene bastante más de poema que de historia, siendo esta última bastante sencilla y funcionando como alegoría. Lo primero a recalcar es al real protagonista: los paisajes, a los que se le dedica la mayor cantidad de frases en el libro, resultando estas bastante bellas y bien logradas. Esto, que podría haber resultado bastante pesado, es llevado con bastante habilidad por el autor, que utiliza párrafos no muy extensos y capítulos cortos, por lo que no llega a cansar en ningún momento.
A pesar de que la premisa de la obra parece insinuar una historia de tipo fantástico, todo lo que no está relacionado a las alas de Alsino, es de corte realista, haciendo enfoque tanto en la naturaleza, como en el estilo de vida del campo chileno de la época, con sus bellezas y sus miserias, al que el autor demuestra un real afecto. De esta forma, se genera una marcado contraste entre la voz del narrador y del propio Alsino tras adquirir sus alas, ambas muy poéticas e idealizadas, y la de los totalmente terrenales personajes secundarios, con sus voces de campesinos, sus miserias y sus actividades cotidianas.
En cuanto a la historia en sí, la mayoría del tiempo esta no posee un hilo conductor, limitándose a una sucesión de acontecimientos ocurridos a Alsino, dando una impresión de desorden e improvisación, que, sin embargo, ayuda a crear ese aire de fábula que presenta la obra. También destaca el empeño que parece tener el autor en poner a su personaje en situaciones tristes, haciéndolo desgraciado casi desde el principio.
En conclusión, una obra inclasificable, caótica e innecesariamente cruel, pero legítimamente bella.
Nota para mi: Este libro lo tuve descargado desde Memoria digital por años, pero no me animé a leerlo hasta que lo encontré en papel en una edición de los años 70, en una cajita arrinconada en un puesto turístico de discos de vinilos en La Serena.