Tu boca en mi piel reúne a diez autores contemporáneos que nos ofrecen textos cargados de erotismo y deseo homosexual. A través de esta nueva forma de entender la literatura erótica, asistimos a la creación de un placer queer en el que se ven representados todos los tipos de cuerpos, edades y sexualidades no-normativas.
Con textos de Luca Andrea, Alberto Marcos, Christo Casas, Luis Maura, Antonio M. Utrera, Carlos Barea, José Luis Serrano, Gustavo Pecoraro, J. S. Roy, y Óscar Hernández-Campano.
No deja de resultarme curioso que al pedirle a 10 autores LGTBIQ que escriban un relato erótico cada uno, 8 de los 10 escriban prácticamente la misma fantasía sexual. "En tierra de sueños" de Óscar Hernández-Campano y la edición son lo más reseñable... El resto de relatos, en su mayoría, son cuentitos para intentar ponerte la picha tiesa sin aportar profundidad. Meh.
Colección de relatos de corte homoerótico. Como suele ocurrir en estos casos, la variedad de estilos hace que resulte un producto irregular. Cada lector encontrará sus historias favoritas. Personalmente, me quedo con las siguientes: En la Cheslón, de Alberto Marcos (quizás la mejor historia de la recopilación); Tauro non Bovi, de Luís Maura; Como una nube de leche, de Antonio M Utrera; Segunda piel, de J. S. Roy y En tierra de sueños, de Óscar Hernández - Campano. Estas cinco historias, para mí, justifican la compra del libro. Cada una en su estilo, son pequeñas joyas. Alguna por lo importante, otra por la ternura, o por la originalidad de poner el foco en algo muchas veces obviado, o por cómo consiguen que la historia te envuelva. Me sirvió para tener una visión de lo qje se escribe hoy en día, y descubrir nuevos autores a los que admirar.
Una compilación de cuentos qué exploran y narran la multiplicidad de fantasías maricas. Cada uno de los cuentos en esta antología te lleva a lugares muy distintos, pero hay un hilo conductor entre todos, el deseo y el erotismo tan diverso, pero intenso, de todes les personajes.
¡Qué libro tan vulgar! Ni uno solo de sus cuentos se salva. Cuentecillos eróticos que al estar tan mal escritos son todo menos sensuales. Lectura inane.