¡Oye, atención! Esta historia es pura jerga española, así que si no eres de por aquí, puede que te cueste un huevo entenderla. La movida va de una tía sin padres, ya con sus 28 añazos, que está más guay que un billete de 500 pavos, pero no es que sea una belleza, ¿entiendes? En fin, se pilla por un fulano de 32 que está metido en el tinglado de la droga y pasa olímpicamente de ella, se centra más en las tías buenorras. Pero ojo, que nuestra protagonista no se rinde, ¿eh? Se lo cruza en todos los putos sitios y sus sentimientos crecen más que la mala hierba en el jardín del vecino. ¡Vamos a ver cómo acaba esta movida de amores y traficantes!