Este libro cuenta la historia de Ernesto Gonzaga, un antropólogo que, tras muchos años de vivir en Canadá, regresa al país y se encuentra con un ambiente totalmente diferente que lo desconcierta y abruma.
Tenía otras expectativas con la novela, que termina siendo una historia muy sencilla a la que la falta más enganche. La escritura precisa y sin pretensiones de Fayad terminan por allanar el camino al gusto y al final queda el sabor agradable de bonitas expresiones. El relato cumple también con conectarnos con las preocupaciones generales de la castigada clase media bogotana.