La singular producción literaria de Karl Kraus (Jicin, Bohemia, 1874 - Viena, 1936), compuesta de ensayos, polémicos artículos, poemas y aforismos, despertó la fascinación de un importante elenco de intelectuales del pasado siglo (autores como Theodor Adorno, Walter Benjamin o Elias Canetti dejaron constancia de ella en sus escritos). Además, las páginas de su publicación, Die Fackel (La antorcha: El Acantilado, 220), resultan un escenario privilegiado en el que observar la gestación de la acuciante crisis lingüística que aquejaba a un Imperio austrohúngaro agonizante. A través de la pintura de Gustav Klimt, la música de Arnold Schönberg, la ar-quitectura de Adolf Loos, la literatura de Hugo von Hofmannsthal y la filosofía de Fritz Mauthner o Ludwig Wittgenstein, la presente obra analiza, en el contexto de la Viena de 1900, algunas de las causas de una preo-cupación por la naturaleza del lenguaje cuya herencia continúa vigente.
Llegué a este libro de manera muy aleatoria, siendo un tema distante de lo que suelo leer en ensayo / literatura. Me ha resultado curioso e interesante, me hubiera gustado que profundizara en algunos temas, pues sabe dar muy bien con los puntos del trabajo pero es muy somera, y en algunos casos (tal vez era su propósito) se concentra mucho en la recepción del autor y cae en la anécdota y el biografismo, es mi única pega. En verdad, me he quedado con ganas de introducirme en el mundo de los artistas de la Secesión vienesa y aquellos escritores críticos del grupo de Kraus. Igual, me ha servido para conectar un poco el contexto sociocultural de la Viene de Wittgenstein, tal vez entiendo (si acaso se puede llegar a entender alguna vez) un poco más las posibles causas que abrieron ese fructífero debate acerca de la filosofía del lenguaje en el que participaron tantos pensadores germanos.
Este es libro es la destilación que proviene de una tésis doctoral previa. Y se nota en la erudición con que la autora nos presenta al personaje. Kraus es un escritor poco conocido pero esencial para la cultura alemana del siglo XX, cuya influencia polimorfa se puede rastrear en el arte, la literatura y la filosofía. Su huella intelectual se detecta en figuras tan relevantes como Walter Benjamin y Theodor W. Adorno. Para Kraus el lenguaje es la herramienta esencial que permite establecer una conexión entre la realidad del mundo y el pensamiento colectivo. Desde Die Fackel (La antorcha), su plataforma periodistica, se dedicó a fustigar a los que emplean el lenguaje de una manera imprecisa para enmascarar el pensamiento. Con el arquitecto Adolf Loos y el musico Arnold Schoenberg forma la triada de pensadores vieneses que renovaron la cultura austriaca y, por ende, crearon los fundamentos de la modernidad que hemos heredado en nuestros días.