A través del recuento de sus propias vivencias, desde la vulnerabilidad de la infancia hasta la realización y empoderamiento de la vida adulta, André nos mostrará lo difícil que es encontrar el amor cuando se busca desde el lugar equivocado, lo doloroso que resulta perderlo, ya sea por circunstancias de la vida o por decisión propia y que, como seres humanos, nuestro más grande logro es desarrollar la capacidad de amar y perder una y otra vez sin morir en el intento. Se trata de un libro altamente emocional, de corte LGBT, dirigido al público juvenil y adulto, en el que un muchacho de nombre André Álvarez, quien siempre se ha sentido incompleto, comprende poco a poco quién es y quien quiere ser, además de aprender a amar de la forma en la que todos lo hacemos, a través de las ilusiones, las decepciones, la idealización y la pérdida. Desde la perspectiva de un ser humano que lo único que busca es amar y ser amado, "André: amar y perder una y otra vez sin morir en el ntento" es una mirada al entorno Gay de finales de los años noventa en la ciudad de Monterrey, en el estado mexicano de Nuevo León, en una historia de ficción entretenida y emotiva con un giro de trama inesperado.
Autor, diseñador e ilustrador mexicano nacido en 1983 en Monterrey, Nuevo León. Incursionó en el oficio de la escritura alrededor del año 2003, pero no fue hasta el año 2015 que publicó su primera novela independiente, manteniéndose vigente desde entonces. Ha impartido cursos de creación literaria y participado en más de cinco ocasiones en la FIL Monterrey.
Pocas veces salgo de mi zona de confort literaria, pero en este caso creo que merece la pena. Aunque en los últimos meses Mark Zacarías se ha convertido en alguien muy cercano, mi opinión respecto a André: Amar y perder una y otra vez sin morir en el intento no está ligada al grado de cariño, admiración y respeto que le tengo. A partir de mi lectura, concluyo que Zacarías es un autor que merece la pena ser leído por tres cosas: su manera de describir, el grado de empatía que se genera del lector hacia el protagonista y las situaciones narradas.
Lo primero puede verse a partir de la evolución del personaje y su perspectiva en lo que se refiere al amor. El protagonista empieza a narrar tomando como punto de partida los años de su infancia, por lo cual hay un tono de nostalgia y cariño alrededor de las situaciones que lo forman, especialmente los amigos con los que va a la escuela y quienes se convertirán en los primeros en aceptar y apoyar su homosexualidad sin ningún problema. En el momento en que André deja de ser un niño y comienza a madurar, la narración va escalando hasta hacerse más afinada y detallada, mostrando la experiencia que el protagonista adquiere al verse involucrado en relaciones sentimentales, cambios de casa y de trabajo, así como el encuentro consigo mismo.
El punto más fuerte de la novela es la empatía que se genera entre el lector y el protagonista, y es que conforme André entra y sale de una relación a otra, los sentimientos que describe no pueden pasar desapercibidos por nadie que ha amado de la misma forma en que él lo hace y busca ser querido. Aquí se nos presenta a una persona a la que es imposible no querer abrazar, aunque en otros momentos dan ganas de llamarle la atención para que no caiga en los peligros que acechan al tratar de encajar en el mundo del amor. Este sentido de empatía por parte del lector, en lo personal, pocas veces lo he experimentado, por lo cual reconozco que Zacarías tiene éxito al llegar a su público, sin dejar de escribir para él.
Finalmente, a pesar de que André sucede en una espacio y tiempo específico, la historia puede ser la de cualquier hombre homosexual que ha salido del clóset con la esperanza de encontrar el amor, aun sabiendo que en el camino terminará con uno que otro rasguño emocional. Eso no resta importancia a las referencias que el autor hace para mostrar el paso del tiempo o para dejar en claro que el protagonista vive en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Esto último también puede ser interesante para cualquier persona que viva allá, especialmente quienes disfruten del chisme literario
André es una novela que no dejará indiferente a quién la lea. Recomiendo que se haga con calma, en edición física, con un lápiz para subrayar frases muy bellas –las cuales abundan– y también con fuerza emocional, ya que, como el título lo dice, el protagonista ama y pierde una y otra vez, pero sin morir en el intento.