Los relatos contenidos en 'Un pájaro bajo la cama' están inspirados en el trabajo de Nuria Mendoza como intérprete en hospitales de la ciudad de Nueva York. Se han cambiado nombres y lugar de procedencia, pero todas las historias tienen un núcleo real. Luego la escritura las ha convertido en otra cosa. En ficción, quizás. No tienen un principio, una trama y un final, sino que se mimetizan con la labor de la intérprete: «Es como llegar a la sala de cine con la película ya empezada. Te quedas allí un rato, conoces al personaje principal, te haces una idea del argumento y luego sales rodeada de oscuridad, a tientas, sin saber cómo acaba»
Cuestiones médicas y reflexiones en torno a ellas desde la perspectiva de una intérprete médica en Nueva York. Relatos en los que a veces el conflicto aparece al final y te corta la respiración. En otras ocasiones, son microrrelatos de una línea. Están organizados en cuatro partes y me han llamado la atención por lo bien escritos y los títulos tan bien elegidos para cada uno. Giran alrededor de los pacientes, el personal médico (a veces sin corazón) y las dificultades que tiene un intérprete a la hora de transmitir el mensaje. “La riqueza del idioma pone a prueba los reflejos del intérprete”. “Elegir las palabras precisas puede salvarle la vida”.
Esta colección de historias breves nos invita a habitar la perspectiva de pacientes hispanoparlantes y sus intérpretes. Pagina por pagina Nuria nos demuestra lo difícil que es ser entendido en un sistema diseñado en otro lenguaje, y más aún cuando estamos en situaciones vulnerables en las cuales no encontramos las palabras para expresarnos en nuestra propia lengua.