4,5 estrellas
No soy objetiva con este libro, ni puedo serlo: porque está ambientado en mi tierra, Mallorca, y en la ciudad en la que nací y en la que vivo, Palma. Y porque narra unos hechos verídicos, que marcaron una de las páginas más negras de nuestra historia, y que afectó a los antepasados de amigos y conocidos míos, portadores de apellidos que durante generaciones, y hasta bien entrado el s.XX, fueron estigmatizados. A las personas de mi generación ya no nos tocó vivirlo, pero en la generación de mis padres, aún se conocía perfectamente todo el glosario de apellidos "xuetes", y se les seguía mirando con resquemor y, por qué no decirlo, discriminando.
Pero, contenido emoicional aparte, debo decir que esta novela de Carme Riera me parece sencillamente maravillosa: Carme Riera es una virtuosa de las palabras, y logra transmitir, con ese lenguaje que muchas veces es pura poesía, las emociones y sentimientos de los integrantes de esa comunidad tan injustamente tratada, logra que sintamos su miedo, rabia, impotencia, frustración y, sobre todo, su sensación de claustrofobia, cada vez más acrecentada a medida que va avanzando el relato.
Porque mi isla será un paraíso... pero si te sientes amenazado y ves que no puedes salir de ella... entonces el paraíso se convierte en una terrorífica prisión, cuando no en un infierno.
Mención aparte merece la magnífica ambientación histórica, que logra que veas, sientas, y hasta huelas esa Palma del s. XVII.
En fin, he leído varias veces esta novela, tanto en su versión original en catalán, "Dins el darrer blau", como en la castellana.
Desde luego, si sabéis catalán, recomiendo encarecidamente leerla en dicho idioma, porque recoge los modismos y peculiaridades dialectales del mallorquín del S. XVII. Pero, si no, quedaos tranquilos, porque la traducción al castellano (si no recuerdo mal, de mano de la propia autora, pero de esto último no estoy segura al 100%) también es excelente.