Giulia y Cristi se conocen de niñas en la década de 1990, durante los veranos que pasan en un pequeño pueblo de la región de Las Marcas. Giulia, decidida y racional, queda fascinada por Cristi, frágil y salvaje, que le inspira algo más impactante y ardiente que la amistad. Cristi también se siente atraída por Giulia, pero sus ojos buscan constantemente a Mattia, un muchacho que parece entender su naturaleza libre de una forma más profunda.
Tras una serie de veranos salpicados de celos y juegos junto al río, los tres, llegados al umbral de la adolescencia, se separan. Diez años después, Giulia y Cristi se reencuentran en Bolonia y estalla el amor que nunca olvidaron. Pero, de nuevo para perturbar su equilibrio, Mattia reaparece. Desde ese momento, sus apasionadas vidas quedarán unidas para siempre.
Cristi, que sabe hacerse querer por Giulia desesperadamente y a su vez ama sin reglas, sigue siendo el vértice irresistible del triángulo. Una historia de amor absoluto que no entiende de géneros, soporta el abandono y al final, cuando arde, deja una ceniza especial de la que el amor solo puede renacer.
Hay libros que son un viaje: por el tiempo, por un país, por unas vidas ajenas y ficticias que, cuando acabas de leer, son también un poco tuyas. Y eso es justo lo que le pasa a EL VERANO QUE NOS QUEDA.
Estamos en la Italia rural de finales de siglo y, en un verano infantil, obrero y ordinario, está a punto de nacer un triángulo amoroso atípico que marcará varias vidas para siempre. Será un triangulo siempre isósceles, nunca equilátero; una figura geométrica retorcida, multiprismática, devastadora. Giulia, Cristi y Mattia se pasarán la vida persiguiéndose, reencontrándose, necesitándose y echando sal en todo (y todos) los que les rodean.
Con ellos pasaremos del campo de la infancia a la Bologna urbana, universitaria, reivindicativa… de sus vidas adultas. Y los perseguiremos y los odiaremos y los amaremos porque en sus errores, en sus crueldades, en sus egoísmos también están los nuestros.
Con un estilo incuestionablemente deudor de Elena Ferrante, Giulia Baldelli es capaz de construir una novela hermosa, sucísima, obsesiva y triste como solo lo son las historias de amor que marcan una vida y que nunca jamás se olvidan (por mucho que, de verdad, lo intentes).
Y la Bologna que retrata es tan fascinante que a mí, sintiéndolo mucho, me ha obligado a comprarme unos billetes de avión para volver en octubre a esa ciudad que llevo veinte años sin pisar.
Da leggere se vi interessa leggere di una storia queer scritta dal punto di vista di una donna etero che non ha idea di cosa sta parlando e che probabilmente non ha mai parlato con una donna non etero nella sua vita. Ma possibile che Giulia, innamorata di Cristi da quando aveva dieci anni, non si faccia mai in tutti i suoi lunghissimi momenti di introspezione una domanda sulla sua attrazione per le donne, o sulle conseguenze sociali che la sua relazione con Cristi potrebbe portare (loro stanno insieme negli anni duemila, e l’omofobia ai tempi era una piaga ancora più largamente diffusa), che il tema della sessualità non venga menzionato una volta che sia una? E sarò sincero: questo voler “affrontare” l’argomento senza però mai affrontarlo davvero nascondendosi dietro alla storia dell’amore senza etichette e senza confini è, perdonate il francese, una grandissima paraculata. Perché come ha scritto una reviewer più intelligente di me, se Giulia fosse stata un uomo eterosessuale (invece che una donna eterosessuale, almeno socialmente e psicologicamente se non nella pratica) sarebbe cambiato davvero molto poco. E anche se il libro tratta effettivamente di una storia d’amore tra due donne, mi sento piuttosto preso in giro dalla frase usata per pubblicizzare il libro, citando il quarto di copertina: “una storia d’amore totalizzante, che non si cura dei generi”; dei generi si cura eccome, perché il mondo di Giulia e Cristi ruota comunque sempre e solo intorno agli uomini, personaggi di contorno insipidi che però riempiono i loro pensieri — e come potrebbe essere altrimenti, quando l’unico percorso di maturazione consentito è quello che passa per i riti chiave del mondo eterosessuale: il matrimonio, la gravidanza, i figli. È in questo mare di eteronormatività che affonda ogni possibilità di vedere questo amore sbocciare, prima ancora del carattere sfuggente di Cristi e della gelosia ossessiva di Giulia, c’è la loro impossibilità di vedere il mondo al di là e il loro amore come una reale alternativa, un futuro possibile.
Gli stereotipi sull’anarchia e sui movimenti anarchici sono solo la ciliegina sull’insipida, grigia torta che è questo libro. Due stelle solo perché effettivamente lo stile di scrittura è molto curato, e mi impedisce di definirlo un “brutto” libro. Semplicemente deludente.
«Ese es el momento en el que me digo que todos, incluida yo, tenemos derecho a curarnos gracias a un amor joven e importante, gracias a las sonrisas francas, a las nuevas historias que son tan ligeras que vuelan sobre los viejos dolores y las relaciones muertas y nunca enterradas.»
Este libro me ha hecho pensar en los amores imposibles y en si es posible curarse del todo de ellos. Porque del desamor siempre se sale, con más o menos grietas, a trompicones o a paso lento, pero se sale. Pero lo malo de un amor imposible es que siempre se aferra al pasado, a lo vivido, como si eso pudiera perdurar en un presente y un futuro soñados, que no existen.
Esto precisamente es lo que les sucede a los protagonistas de esta novela: Giulia, Cristi y Mattia. Lo que para ellos fueron una serie de veranos casi idílicos en un pueblo italiano de baños en el río, albaricoqueros y primeros amores y acercamientos al sexo se convierte en una vida entera de interrogaciones, incertidumbre y una herida de amor que no termina de cerrarse.
Lo que más me ha gustado de esta historia es que sus personajes son del todo imperfectos y no dejan de cometer errores, una y otra vez, dejándose llevar por sus sentimientos, aunque sepan que se están equivocando. Y no vamos a comprenderlos siempre, incluso nos van a caer mal infinitud de veces, pero vamos a querer seguir leyendo para saber qué ocurrirá con ellos.
También nos encontramos ante relaciones tóxicas a las que estos se abrazan sin apenas saberlo por la adrenalina que les provocan. Porque son jóvenes y desean experimentar y dejarse llevar sin pensar en las consecuencias. Sin saber que les pueden llevar a un gran sufrimiento.
Y el libro se lee solo... Los capítulos son cortos, hay muchos diálogos, el lenguaje es sencillo y sin ornamentos y la estructura es lineal. Sin embargo, aunque el tiempo va pasando y los personajes pasan de su niñez a su vida adulta, da la impresión de que se quedan todo el rato en el pasado. Que quieren avanzar y hay una fuerza terrible que se lo impide, incluyendo el abandono materno, el peso de la familia, el trabajo o el dinero. Temas que se tocan algo más superficialmente, pues el principal tema es el amor.
Un amor triste y trágico, pero a la vez real y desinteresado, sin entender de géneros, normas u otras imposiciones internas o externas. Del tipo de amor que se lo lleva todo a su paso, con lo que eso conlleva.
Una novela ligera y que se lee rápido, pero que quizás podría haber ganado con menos páginas porque llega un momento que no abarca nada nuevo y ahonda en los mismos temas, sentimientos y miedos de los protagonistas.
Un libro bello, che scorre lieve nonostante le sue 450 pagine, grazie alla penna dell'autrice, esordiente. Giulia (Baldelli) come Giulia (la protagonista) è al suo primo romanzo, e già speriamo che ne pubblichi un secondo. Non era facile, infatti, raccontare una storia forte e delicata insieme come quella di Cristi e Giulia, bambine e poi adolescenti e poi donne in una vita sempre insieme, e nel contempo sempre separata. Giulia solida nelle origini, nei principi, nelle decisioni e nella volontà incrollabile di raggiungere, a qualsiasi costo, i suoi obiettivi; Cristi fragile e delicata, almeno in apparenza, ma tetragona a ogni tentativo di essere cambiata e capace di segnare profondamente le vite di chi le cerca di restare accanto. E Mattia, solido anche lui in fondo, non tanto per i muscoli che ha sin da bambino quanto per l'attaccamento ai suoi affetti, che non tradisce. Le vite di Giulia, Cristi, Mattia si incontrano, si incrociano, si scontrano, si rincontrano, in una trama avvincente a tratti come un giallo (il mistero è, e resta fino alla fine, Cristi). Intorno, personaggi minori ma significativi e lo sfondo dell'Italia del centro-nord, da Bologna a Piacenza a Rimini a Genova; filo conduttore, il paesino con la città vecchia, dove tutto inizia, e dove tutto finisce.
Uff de verdad, últimamente no tengo suerte con los libros. Lo he intentando, concretamente 400 páginas, pero no puedo más. No se si es la propia escritora o es la traducción, pero verdaderamente horrible. También hay saltos en un mismo párrafo que no entiendo. Cómo me han engañado los de La Casa del Libro poniéndolo en la sección LGBTQI+ DEVOLVEDME EL DINERO. Y le pongo una estrella porque mira, siempre he pensado que escribir un libro conlleva cierto mérito, así que voy a terminar la reseña ya porque igual hasta se la quito.
Ah, y para verano el que me iba a quedar a mí si continuaba leyéndolo.
supongo que a veces un libro te encanta y realmente no se puede expresar con palabras el porqué. me ha fascinado porque me ha hecho sentir, me ha transportado a momentos que ya he vivido y sensaciones que guardo en mi memoria. está escrito con un gusto increíble, con delicadeza pero siendo crudo en algunas partes clave, y una forma maravillosa de hacer que te imagines los sonidos, la luz, el espacio e incluso los olores. el verano, el calor, la casa que ha sido hogar y que temes perder, la persona que amas pero sabes que se irá. para mí simplemente perfecto.
Estando solo a mediados de febrero, me aventuro a decir que este libro puede llegar a ser de mis favoritos del año.
La narración es sencilla, tiene bastante diálogo y los capítulos son cortos, así que se puede leer en un pis pas, además de que engancha.
Triángulo amoroso, dinero, problemas familiares, abandono, estancamiento en el pasado, amores imposibles, superación personal y rebeldía. Son algunos de los temas que se tratan en el libro aunque, sin duda, el principal es el amor, el amor tóxico y estancado en el pasado.
Por momentos llegas a detestar a los personajes, porque no entiendes ese empecinamiento en algo que saben que no va a ningún lado, pero es que no hay nada que enganche más a alguien que un amor tóxico y si se junta con la variable "imposible" apaga y vámonos.
Luego les coges cariño, incluso sientes admiración por lo que acaban consiguiendo, por cómo luchan constantemente por la vida que les ha tocao vivir.
Al final es un facepalm en toda regla pero, igualmente, la toxicidad engancha.
De todas formas, me quedo con la sensibilidad con la que está escrita la novela, cómo te hace sentir el desgarro en el corazón por los que lo han dado todo y por los que se quedan queriendo.
Si potrebbe definire quasi un romanzo di formazione, visto che la vicenda prende l'avvio quando la protagonista e voce narrante è ancora una bambina Il nucleo intorno al quale si dipana il lungo racconto è una tormentata storia d'amicizia e d'amore, non priva di originalità, ma il cui ritmo narrativo risulta perniciosamente rallentato dai continui "corsi e ricorsi storici" che costellano la relazione attraverso gli anni, da una parte conferendole la sua peculiarità, ma dall'altra rendendo spesso prevedibili i fatti narrati. Il finale rappresenta, da questo punto di vista, un discreto riscatto. A mio parere a questo romanzo va' riconosciuto, prima di tutto, di essere molto ben scritto,particolare tutt'altro che trascurabile tanto più se si considera che si tratta di un esordio letterario.
"a g., que dejó ir al amor imposible y quiso todo el amor que la vida quería para ella"
parte de la razón que este libro me ha gustado tanto es que me recordó muchísimo a mi propia vida y me emocionó tanto que he tardado un verano entero en leérmelo. el amor imposible me parece algo que te marca para siempre y si no eres capaz de ver la realidad, te puedes quedar estancada para siempre. desde los veranos en sueño y albaricoques hasta un bufete y recuperar lo que perdiste en tu infancia. mi parte favorita es como puedes notar en cada página la impresión que ha dejado cristi en giulia y cómo haberla conocido ha influenciado la persona que es y en la que se convierte (similar a la vida real). es justo el libro que necesitaba este verano. lo recomiendo muchísimo (y el chico de la editorial que me lo vendió en la feria del libro era majísimo).
Un libro, questo dell'esordio di Giulia Baldelli, che gode sicuramente di una scrittura felice, che è qualcosa che cerco sempre e che fa parte degli elementi che mi fanno giudicare positivamente una storia (d'altra parte la chiamiamo letteratura, se è scritta male...). Storia che inizialmente è quella di un'amicizia nata d'estate, la cui vicenda si complica quando il rapporto a due diventa un triangolo (e ad un certo punto anche un quadrato...) che dagli anni '90 trascina Giulia, Cristi e Mattia, diventando un amore che definirei tossico, fino al 2014. Dentro tutto ciò molti temi si affastellano: i soprusi subiti sul lavoro e la depressione del padre di Giulia, gli anni anche un po' folli dell'università, la ricerca di un punto stabile nella vita, un ritorno "al paese" che è ritorno ad un tempo felice (con una Giulia pronta a tutto per riacquisire la sua casa natale), il desiderio di un ideale (che Mattia e Cristi mal ripongono), la carriera, l'incapacità di essere liberi veramente... Alla fine di tutta questa storia cosa resta? Un velo di malinconia e il non banale messaggio della protagonista che solo trovando la forza (finalmente!) per lasciare un amore irraggiungibile si accorge di tutto l'amore che la vita le aveva preparato.
Non mi convince del tutto la trama che Giulia (la scrittrice) ci regala, in una narrazione dove molto è cupo, drammatico, dolorosamente e insistentemente voluto, quasi per farsi del male. Ma di lei sentiremo ancora parlare.
Empieza muy bien, pero va perdiendo fuerza. He sentido que conforme se va leyendo ya no es tan descriptivo, es decir, ya no intenta profundizar, sino que va contando hechos y hechos, dando pinceladas. Es una historia que se alarga mucho, pero que tampoco te acaba diciendo por qué. Entiendo que se cuenta desde la perspectiva de una de las protagonistas del trío amoroso, pero pienso que es una mala técnica en cuanto a conocer a los demás personajes. Constantemente esperaba más y más. Siento que muchas cosas importantes se han de intuir. Es raro, no sé explicarlo.
De todas maneras, me ha hecho reflexionar sobre mi propia estancia veraniega en el pueblo, sobre la memoria y los recuerdos, y las primeras experiencias en cuanto al amor, a lo sexual. Sobre amar a quien sabes que se va acabar yendo. Sobre lo precario frente al dinero, sobre como de un momento a otro todo puede cambiar. Sobre el abandono y la intermitencia de referentes. Digamos, que el libro te invita a ello, pero no hace una reflexión profunda a través de los personajes.
el verano que nos queda es un libro que te hace sentir. la autora construye personajes y atmósferas con muchísima precisión: los olores, los ruidos, la luz, la rutina… todo está ahí, muy vivo, sin que la historia pierda ritmo. durante buena parte de la novela (sobre todo en las primeras páginas) es imposible no dejarse llevar: es un libro emocionante, de esos que te devuelven al amor que te marcó, no necesariamente el primero, sino ese que se te queda pegado para siempre.
es verdad que hay momentos en los que el libro se hace largo y baja un poco la intensidad. pero con el tiempo vi que esa duración no es un error del todo: el paso del tiempo es uno de los grandes temas de la novela, y se filtra en todo: en las relaciones, en los silencios, en las rutinas, en los detalles aparentemente insignificantes... los personajes también se cansan, se repiten, se enredan, y eso no siempre me convenció, pero tampoco lo critico del todo; es parte de la experiencia. supongo que querer un libro también implica aceptar lo que no terminarías de cambiar porque sin eso no habría sido el mismo.
eso sí, el final me dejó descolocade. no cierra del todo, o quizás cierra justo donde más duele. el prólogo cobra un sentido nuevo al terminar y es imposible no volver a él. duele por identificación al principio porque el dolor es compartido, pero luego duele igual incluso cuando deja de serlo. y eso me parece uno de los grandes logros de la novela.
en el fondo, el libro habla del amor como algo hermoso y, al mismo tiempo, tortuoso. como una fuerza inevitable, casi marcada por el destino, aunque sepamos que en la vida real hay cosas que podrían hacerse de otra manera. pero ahí está la verdad del libro: muchas veces sabemos que elegir distinto sería más sano, y aun así no podemos. esa debilidad es lo que hace que la historia se sienta tan real.
el personaje de Cristi me generó conflicto. a ratos me dio mucha pena cómo es tratada, aunque entiendo que esa fragilidad forma parte de su construcción. hay algo en ella que funciona como un embrujo, muy ligado al contexto del pueblo, a esa sensación de destino ya escrito. “No hay cura para ciertos anhelos”, dice la novela, y es imposible no reconocer ahí esa herida que ni el tiempo ni el cierre consiguen sanar. a veces amar es dejar ir, incluso cuando hay amor de vuelta, incluso cuando duele de una forma insoportable.
el libro también habla muy bien de las palabras no dichas, de las verdades que no llegan a pronunciarse y que aun así pesan. de esas conversaciones que nunca ocurren, aunque las hayamos ensayado mil veces. de cómo el silencio también hace ruido. Y de esas relaciones (amistades, amores, vínculos difíciles de nombrar) en las que la presencia basta, donde no hacen falta palabras. hay frases que se quedan clavadas. la memoria de los olores, de los cuerpos, de los besos, de los gestos mínimos. esa película de recuerdos que se repite una y otra vez, con el mismo placer y el mismo sufrimiento. la intuición como guía cuando las palabras no alcanzan. el abrazo entendido no como amor, sino como miedo.
el verano que nos queda transmite una angustia muy concreta: la de saber que el tiempo sigue, que la infancia y sus lugares no se recuperan, que solo sobreviven como imágenes que duelen. las casas del pueblo, los abuelos, los padres, esos espacios a los que daríamos lo que fuera por volver, sabiendo que aunque regresáramos ya no serían los mismos, porque nosotres tampoco lo seríamos.
no es un libro perfecto pero ni falta que le hace. me ha acompañado emocionalmente de una forma intensa y me ha dejado heche polvo y, al mismo tiempo, abierte. pensando en él incluso después de terminarlo. hacía tiempo que no le daba una oportunidad a una novela larga y estoy muy feliz.
si echar de menos al ser amado es esa ausencia que se alimenta de todo y que no devuelve nada, entonces, también yo la echo infinitamente de menos.
a veces no entendía al personaje de giulia, otras me sentía identificada con ella. me ha gustado mucho la narración de su historia, el progreso de las diferentes etapas marcadas por cristi o por su ausencia. pero el personaje de cristi me ponía muy nerviosa, parece que no le corría sangre por las venas a la muchacha, como si ella no viviese y la vida simplemente pasase por ella. me hubiese gustado saber más detalles de la vida de giulia después de cristi. aún así, ha sido una lectura que me ha enganchado.
Me costó empezarlo y luego me enganché muchísimo. El libro se podría llamar 'Todos estamos enamorados de Cristi y ella nos hace pasarlo fatal'. Me he puesto muy nerviosa, cada capítulo que pasaba me descomponía más porque no entendía cómo una persona que dice quererte puede desaparecer y torturarte de esa manera. Giulia, merecías algo mucho mejor que seguir pensando en ella 50 años después, aunque ella se haya asegurado de ser la piedra angular de todo en tu vida aún sin estar. Esa chica era muy rara, no he terminado de entender cuál era exactamente su problema, solo sé que de niña me parecía muy tierna y de adulta me parece mala persona. Cada vez que los demás conseguían rehacer su vida y estar bien ella tenía que aparecer a joder a todo el mundo. Además de los amores fallidos, el maltrato emocional y los desamores eternos, trata también temas como el deseo de Giulia de recuperar la casa de su infancia para devolvérsela a un padre absolutamente pobre y deprimido, el no poder tener hijos y el bucle de volver siempre a las raíces. Me ha parecido muy chulo, pero solo lo recomiendo si te apetece desquiciarte un rato.
Cristi, Giulia y Mattia se quedan para siempre conmigo, nunca en mi vida había leído algo tan bello, tan doloroso ni tan puro. Estoy absolutamente devastada.
Da un certo punto di vista questo libro è interessante perché è un esordio che tratta di un triangolo queer in cui l’autrice, Giulia, si rispecchia nella Giulia protagonista del romanzo.
Il problema sta nella totale banalizzazione della storia: una ragazza è innamorata, dall’età di 10 anni, di un’altra ragazza che però, nonostante a volte faccia intendere il contrario, non la ricambia. Quest’ultima ama invece un ragazzo, anche lei da quando era molto piccola, e via con gli intrighi amorosi.
Se ci avete capito qualcosa fino a qui, ben venga, perché questo è il romanzo. Tutto qui. Se c’erano altre tematiche che sarebbe stato meglio approfondire (esempi: attaccamento evitante della madre nei confronti della figlia, passaggio da adolescenza a età adulta e conseguente scoperta di sé), sono state lasciate molto in superficie. Soprattutto l’identità queer della protagonista, che è una donna ma che, se fosse stato un uomo, non sarebbe cambiato assolutamente nulla. Non si interroga neanche una volta (e ha 10 anni) sul perché le piaccia un’altra ragazza, su come questo fatto possa cambiare la sua vita e la sua sessualità ecc…
Quindi direte, è una semplice storia d’amore! EH NOO! Perché di amore c’è poco e nulla. Qui è una storia tossica di una persona che si annulla pur di annusare i capelli dell’altra, e a tratti fa quasi pena. Inoltre, a peggiorate il tutto ci si mette la scrittura dell’autrice che, seppur scorrevole e ricca, è spesso mielosa e piena di frasi fatte (alla tumblr per intenderci).
In definitiva, non mi sento di bocciarlo totalmente perché alla fine qualcosa di buono lo fa, e se passate sopra ad alcune cose alla fine sarete anche curiosi di sapere con chi cavolo finiscono questi tre.
Vuelvo a dejarme llevar por una portada y por un título de un libro y vuelvo a darme de bruces con la realidad: una novela que me ha decepcionado por haberme creado yo mismo expectativas muy superiores a la verdad. Y mira que la premisa de la novela, un triángulo sentimental/amoroso/de amistades peligrosas e indefinibles tiene tirón de primeas. Pero no. Quizá el ritmo narrativo, con el que no me he acompasado en ningún momento, o el estilo tan desordenado a veces, tan indirecto y escueto otras, que me han distanciado tanto de la lectura, hayan sido los causantes de que durante los días que he tenido este libro en las manos haya sufrido para avanzar queriendo encontrarme con algo que no me he encontrado.
No he encontrado la historia que pensaba que iba a encontrarme en esta novela. No por nada. Sino porque en mi propia mente había imaginado algo distinto a esta historia de amor/amistad/pasiones/odio tan poliédrica, tan compleja y variada, llena de tantas aristas y matices que han terminado por hacerme la lectura algo cuesta arriba. Quizá esperaba una historia más LGTBI, o quizá una historia más profunda con un final distinto. Lo que sí puedo decir es que al final se me ha hecho un tanto larga y que me hubiera gustado disfrutarla más, porque prometer prometía.
Demasiado largo para lo que cuenta. Me ponen un poco nerviosa los libros donde toda una historia se explica porque hay un ser muuuuy especial ante quien todo el mundo cae rendido sin saber por qué. Lo compré con la esperanza de encontrarme una historia con referencias a los años 90, una mezcla de campo y ciudad y un triángulo amoroso entro dos chicas y un chico. En realidad es la historia de tres personas con problema, sin q te cuenten en profundidad por qué les pasa lo que les pasa. Es triste y apático/. Aún así consigue sumergirte en un ambiente en el que no se está mal. No me he aburrido pero sí he querido q pasaran cosas un poco distintas.
L'estate che resta è amore, amicizia, gelosia, disperazione, paura, rabbia, perdono, crescita, accettazione. L'estate che resta ha ambientazione, storia, protagonisti, secondari, bel ritmo narrativo, buona scrittura, buon stile mi è piaciuto davvero, davvero molto
Giulia e Cristi si conoscono in tenerissima età e tra loro si crea subito un legame particolare che spazia dall'affetto, all'amicizia, alla dipendenza reciproca, all'infatuazione e assume contorni sempre più ambigui. Ma in questo rapporto compare, improvvisamente, Mattia,anche lui bambino,che entra immediatamente nel cuore di Cristi e lì vi resterà per sempre. In queste pagine si seguono le vite di questi tre protagonisti: si scopre l'amore tra le due donne e, al contempo, la costante presenza di Mattia nella vita di Cristi; si conoscono le loro ambizioni e i loro progetti di vita,i loro sbagli e le loro colpe. Si seguono le vicende amorose di tutti e si comprende come l'amore che Giulia prova per Cristi sia da sempre,e per sempre, inalterato e inscalfibile. Tuttavia, è proprio questo amore indiscusso comparso sin dal loro primo incontro e rimasto tale e quale per il resto dell'esistenza a rendere il romanzo un po' surreale e piuttosto distaccato dalla realtà. La scrittura è comunque molto scorrevole e avvincente; incuriosisce il lettore e lo porta a conoscere i tre protagonisti e ad accompagnarlo durante la loro crescita e la loro vita. È un testo semplice,con qualche ridondanza di troppo,ma nel complesso carino e scorrevole.