En estos 25 años de vida Valdemar ha editado más de 1.000 relatos de terror, de modo que podemos afirmar que una de nuestras principales labores como editorial ha sido «meter miedo en el cuerpo» de nuestros lectores. Así pues, hemos querido festejar este acontecimiento con una antología que amplíe las ya aparecidas: Felices Pesadillas (2003) y Malos Sueños (2004). Para elaborar Miedo en el cuerpo (2012) nos hemos centrado preferentemente en historias y autores publicados en los últimos años, tomando como punto de partida a uno de los autores fetiche de Valdemar: Edgar Allan Poe. Bram Stoker, Francis Marion Crawford, Robert W. Chambers, H.P. Lovecraft, Robert E. Howard, Clark Ashton Smith, Robert Bloch o Thomas Ligotti, entre otros, mostrarán al lector un panorama más actual del género de terror, convirtiendo esta antología conmemorativa en un complemento idóneo a las dos selecciones publicadas con anterioridad. Estamos convencidos de que los relatos de terror son como drogas personalizadas que estimulan los códigos de nuestros miedos más secretos y trazan un mapa de nuestras pesadillas. Con Miedo en el cuerpo esperamos trazar uno más de los múltiples mapas de las tinieblas. Bienvenidos al lado oscuro.
The name Poe brings to mind images of murderers and madmen, premature burials, and mysterious women who return from the dead. His works have been in print since 1827 and include such literary classics as The Tell-Tale Heart, The Raven, and The Fall of the House of Usher. This versatile writer’s oeuvre includes short stories, poetry, a novel, a textbook, a book of scientific theory, and hundreds of essays and book reviews. He is widely acknowledged as the inventor of the modern detective story and an innovator in the science fiction genre, but he made his living as America’s first great literary critic and theoretician. Poe’s reputation today rests primarily on his tales of terror as well as on his haunting lyric poetry.
Just as the bizarre characters in Poe’s stories have captured the public imagination so too has Poe himself. He is seen as a morbid, mysterious figure lurking in the shadows of moonlit cemeteries or crumbling castles. This is the Poe of legend. But much of what we know about Poe is wrong, the product of a biography written by one of his enemies in an attempt to defame the author’s name.
The real Poe was born to traveling actors in Boston on January 19, 1809. Edgar was the second of three children. His other brother William Henry Leonard Poe would also become a poet before his early death, and Poe’s sister Rosalie Poe would grow up to teach penmanship at a Richmond girls’ school. Within three years of Poe’s birth both of his parents had died, and he was taken in by the wealthy tobacco merchant John Allan and his wife Frances Valentine Allan in Richmond, Virginia while Poe’s siblings went to live with other families. Mr. Allan would rear Poe to be a businessman and a Virginia gentleman, but Poe had dreams of being a writer in emulation of his childhood hero the British poet Lord Byron. Early poetic verses found written in a young Poe’s handwriting on the backs of Allan’s ledger sheets reveal how little interest Poe had in the tobacco business.
Es la tercera antología de terror que publica Valdemar y, como las dos anteriores, es de una calidad extraordinaria. Una gran selección de autores como Edgar Allan Poe, Bram Stoker, R. L. Stevenson, Lovecraft y otros muchos.
Los temas son muy variados: barcos fantasmas, sótanos de pesadilla, bebés malignos, egiptólogos, caserones perdidos en la niebla, mujeres lobo...todo el repertorio del terror gótico está aquí.
Una colección realmente impecable: diversa y de una calidad increíble. Incluye clásicos de siempre y clásicos contemporáneos y es una delicia tenerlos así, en formato bolsillo. ¡Estos de Valdemar son unos cracks! Los fans del terror estamos de enhorabuena.
Todos los aficionados a la literatura de terror tenemos muy presente el papel que representa la editorial Valdemar en su publicación en España; entre otras cosas porque es un hecho relevante publicar este tipo de libros por aquí, habida cuenta de lo residual que es su venta, más allá de lo más generalista, como es el caso de King, Ann Rice, y alguna cosilla más, sobre todo relacionado con Zombis u otros autores como Charlaine Harris, por poner algún ejemplo relevante Teniendo en cuenta estos hechos, que esta editorial llegue a 25 años de publicación ininterrumpida es una noticia magnífica, tanto por la dificultad de hacerlo como por la selección de un catálogo excelente y que se ha ganado un público fiel que lo respalda; no olvidemos que no sólo publican terror, ahí está esa línea de clásicos maravillosa (con Proust, Dickens, Kafka…) e incluso una línea de novelas del oeste; pero, ciertamente, el terror es su insignia, su sello de identidad, no en vano, en el prólogo de este “Miedo en el cuerpo. 25 años de terror con Valdemar”, los editores comentan: “Con más de mil relatos de terror publicados en estos veinticinco años de vida, parecía evidente que la manera más adecuada de conmemorar nuestro aniversario era elaborando una amplia antología de cuentos de terror que abarcara las mejores y más significativas historias del género ya publicadas en Valdemar.” Y todo ello teniendo en cuenta que, esta recopilación, es la tercera que han realizado desde su inicio, las dos primeras “Felices pesadillas. Los mejores relatos de terror aparecidos en Valdemar (1987-2003)” y “Malos sueños. Felices Pesadillas 2”, ya eran de por sí excelentes y recogían cuentos que no podían utilizar en esta tercera, además de verse limitados por el tamaño de las historias para poder poner varios autores de los que ellos consideraban imprescindibles. A pesar de estas aparentes dificultades, la muestra recogida en sus casi novecientas páginas es impresionante: es toda una declaración de principios empezar con “El hombre de la multitud” de Poe, una curiosa forma de empezar porque el cuento no es tanto de terror como una fábula enervante que refleja la realidad; en “La casa del juez” con el autor de Drácula, tenemos ya un relato clásico de casa encantada con final previsible pero de una intensidad envidiable y, como nos gusta, terrorífico; y a partir de ahí todos los relatos van de buenos a sencillamente magistrales, no hay tiempo para el descanso y sí para la diversión, para el miedo con letras mayúsculas; y todo ello porque otra de las palabras que definen las historias es “eclecticismo”: hay variedad de monstruos y pesadillas: En “El fabricante de monstruos” de William Chambers Morrow tenemos una nueva revisitación, maquiavélica del mito del Mad Doctor; los vampiros aparecen en un relato clásico del Conde Stanislaus Eric Stenbock; la licantropía hace acto de presencia en el curiosón “La mujer lobo” de Clemence Housman, una de la pocas mujeres escogidas; los muertos no están tan muertos en el increíble “El signo amarillo” de Robert W. Chambers donde lo onírico se mezcla con lo real; tenemos reminiscencias lovecraftianas en el “Negotium Perambulans” de Edward Frederic Benson, casi más cercanas que el propio Lovecraft que, naturalmente, aparece más tarde; y qué decir de la fantástica historia “La nave abandonada” de William Hope Hodgson, terror en el mar, vibrante, con un enemigo indefinible e indestructible; hasta el antiguo Egipto con la reencarnación de fondo sirven como recuerdo de civilizaciones pasadas, presentándonos a un fantasma que no tiene todo cerrado para descansar en paz en “Un profesor de Egiptología” de Guy Boothbuy. Esto es un pequeño resumen representativo, podría contar maravillas de casi todos los relatos, sobre todo en la recta final, con la aparición de Matheson, Lovecraft, o ese “El pequeño asesino” del fallecido el año pasado, Ray Bradbury, una joya terrorífica, de las que te hace pasar un mal rato de veras, pero que justifican enteramente la lectura completa de esta recopilación. No creo que haga falta más para recomendar su compra, encima es una edición muy razonable en cuanto a precio y la edición es más bien tirando a lujo para el montón de historias que trae; en fin, una delicia para los amantes del género y que asegura unas cuantas horas de diversión.
Como usar café entre oler un perfume y otro para neutralizar olores, así he utilizado esta antología entre libro y libro para despejar el cerebro. Es la tercera que leo de Valdemar y la que más me ha gustado, creo, porque hace muchos años de las anteriores, pero lo que tengo claro es que la historia que cierra ésta me ha flipado fuerte. "El fin del mundo tal como lo conocemos" 🖤 La anterior tampoco tiene desperdicio. Un mundo plagado de zombies gobernados por Manson? En fin, podría destriparos el libro entero, pero mejor que lo leáis.
Reseña: http://www.fabulantes.com/2013/11/mie... "Esta antología (...) es imprescindible para el iniciado e impagable para el profano que vaya al acecho de miedos literarios: una jugosa recopilación de textos que no exceden las 50 páginas y que son, en varias ocasiones, prodigios de la narración breve. 35 relatos extraídos de otros tantos libros (...) debidamente señalados en sus respectivos pies de página."
Este es un nuevo recopilatorio de Valdemar donde encontramos historias que publicaron entre 2003 y 2012, esto da un nuevo aire al conocer a algunos autores un poco más recientes y no solo góticos, se nota y es más refrescante, sin embargo no me pareció una recopilación tan buena como la primera, este detalle como punto muy personal, pero no por ello se debería de dejar pasar la oportunidad de disfrutar historias como, “El ojo invisible”, “La mujer Lobo”, “tigresa”, “muerte de un dios”, “Compañeras de labor”, estos son los títulos que más recuerdo, sin embargo hay muchos más, y claro está en esta compilación tenemos de todo, Brujas, asesinos, vampiros, vudú, caníbales, en resumen para todos los gustos, errores y horrores por igual.
Cuando algo se hace con mimo y con cariño , lo que sales es un producto de calidad, que los lectores disfrutan. Estos lo que pasa con las recopilaciones de las historias de la editorial Valdemar, cuya labor ha sido indispensable para acercar a los lectores españoles a la literatura gótica y a autores y obras esenciales para el género. Esta obra no es la excepción.