Iorana fuma y yo veo sus piernas brillosas por el sudor y huelo bajo su minifalda el desecho vaginal endurecido en los calzones rojos que también puedo verle. Esta noche de luna llena le salvará la vida a mi hermano Nicasio. Le quitará de encima las sales negras de la tal Violeta Quintanilla, que no lo deja amar y triunfar en la vida. La fulana cree que puede intimidar a Iorana María con ser de La Petaca, pero Iorana conoce a los charlatanes y de ahí a los únicos que respeta son al viejo Aniceto y su nieta Blanca, por cabrones y porque no se andan con trabajitos para enamorados. Éstos invocan al demonio de a deveras. Iorana vio cuando Blanca, a puras velas y lenguas muertas, mató a la esposa del director de Tránsito para que éste pudiera casarse con su amante.