A través de nueve relatos cortos, el autor nos ofrece un breve estudio sobre lo complejos que son nuestros días, sobre lo inmenso y abrumador que es lo cotidiano.
Introspecciones de Gustavo Macedo Pérez es un libro que habla sobre todo de la incomunicación, de la imposibilidad, de las fisuras entre las cosas, de los momentos en que todo falla entre dos personas y no hay palabras que puedan salvarlos. Los personajes de Gustavo Macedo Pérez hablan sin ningún rastro identificable, no tienen tono ni acento, no tienen regionalismos, viven en ninguna parte y en todas. Los personajes de Introspecciones aspiran a ser todos nosotros, cualquiera de nosotros, quieren a hablar por todos de las cosas que a todos nos pasan: la muerte de un hijo, la ambición, la duda frente a Dios, el fin del amor.
Para ser honesto superó mis expectativas, el autor escribe con una seguridad que asombra ya que los relatos pueden ser leídos como meros cuentos para pasar el rato pero al mismo tiempo llevan un mensaje escondido detrás, una historia particular.
Me agrada el título ya que, aunque ya se había aclarado antes, los cuentos tienen en común una introspección que realiza cada personaje en su respectivo relato. La introspección que a veces es omitida por todos y cada uno de nosotros e incluso despreciada, nos revela que hay mucho más allá de lo tangible.
Al final de los relatos y de la vida misma nos damos cuenta de que cada cabeza es un mundo y que si conocernos a nosotros mismos es complicado, meterse en la cabeza de alguien más puede llegar a ser espeluznante y a la vez muy reconfortante.
Como cuando se asiste a una exposición de obras surrealistas, el autor me hizo preguntarme: —¿No debería ser insano que me guste esto? ¿Habré entendido bien? (En particular el final de “Cartas a Paola”)—.
Escritos (los relatos), en modo fluido, no siempre son amenos; es decir, no creo que sean para todo público (no arruinaré la lectura de nadie revelando más que, si son de “estómago débil” o “corazón de pollo”, se abstengan).
Percibí algo rebuscados los más largos, aunque quizá era la intención para hacer lenta la trama.
Los finales, sutiles, dignos de degustarse (cerrar el libro –la app, pues lo leí en iBooks–) y hacer una introspección, puede ser (¿por qué no?), de uno mismo.
_______________ introspección. (Der. culto de introspicĕre, mirar adentro). 1. f. Observación interior de los propios actos o estados de ánimo o de conciencia. Fuente: DRAE.
Monstruosamente hermoso. El autor nos relata sin tocarse el corazón, lo más horrendo de las cosas más hermosas y viceversa. Nos invita a imaginarnos el mundo desde una postura diferente. Las historias que parten de un hecho cotidiano emprenden un viaje hacia el interior y las cosas que vemos dentro terminan por dejarnos bastante inquietos.
Nueve relatos que dejan en evidencia el potencial destructivo del silencio.
"Pero nada: sólo me la paso viendo la luz que da en el pasillo y que va cambiando de posición durante el día hasta que ya no entra más y entonces me acuesto a dormir sólo para darme cuenta de que estoy tan cansado, tan hastiado que ni para dormir tengo energía".