Lo he devorado. La ciudad de la luna eterna ha superado las entregas anteriores por diversos factores, como personajes más maduros y realistas además de otros nuevos interesantes o un escenario para la historia tan espectacular como Florencia.
La historia empieza con Clara a punto de marcharse a la Aldea de los Inmortales a pasar su existencia con Bosco, pero un descubrimiento inesperado le hace planteárselo todo. El descubrimiento inesperado no es otro que una foto en la que aparecen Berta y Bosco supuestamente desnudos en la cama, aunque luego resultase que no, que Clara era un poco mal pensada y desconfiada (por otra parte normal, dadas las situaciones por las que ha pasado en los últimos meses) y todo había sido una inocente velada de dos amigos. Así pues, le echa en cara a Bosco el que se lo haya ocultado, y él, en lugar de negarlo, lo usa a fin de alejarla de una vida a su lado repleta de privaciones mundanas. Y Clara, para curar las heridas de su corazoncito,se va a Florencia a buscar a su chico número 2, Robin Stuart, que lleva desaparecido un tiempo. Lejos de descansar allí, se sumerge en una trama de ambiciones, intriga, engaños... de nuevo causada por la semilla. Esta vez no van tras ella los de la Organización o la farmaceútica, sino los neorrenacentistas, que quieren fundar una nueva Aldea de los Inmortales. Estos malos mucho no han hecho, han dado juego para mantener a los protas activos y para volver a la Dehesa, pero no mucho más. Cuando van a rescatar a Koldo (pobrecillo el chaval) amenazan un poco y ale. Para ser la persona que estaba detrás de la Organización, en continuo rifi rafe con Dante y etc, Malcom Heller no me ha impresionado mucho y lo han despachado enseguida. Braulio también se ha acercado a saludar, en plan "eh, que no te quito el ojo Clara, serás mía, tu padre ha muerto, muajajajaja" y luego también quitado de en medio. Pero así es mejor, porque ya se me habría hecho pesado. Con saber cómo le iban las cosas bastaba.
¿Y qué decir del triángulo amoroso? ¡Hurra! Creo que la mayoría lo hemos pensado cuando vemos la decisión de Clara. Bosco es un muchacho de cien años bastante encantador, salvaje, puro, pero acierta en la carta que le escribe al final a Clara: no pertenece a su época, ni están en la misma sintonía. Clara se enamora de él porque es difícil no hacerlo, pero el tiempo que pasa con él es como si estuviera embobada siempre, con la boca abierta y ojiplática, como bien señala ella, eclipsada por todo lo que es él y que ella jamás será, y yo siempre tenía la sensación de que no conocía a Clara realmente. En este libro, ella es más fuerte, más independiente y mucho más interesante, como ya empezó a serlo en el anterior. Clara ha ido creciendo: en el primer libro había perdido a su abuela Alice y a su madre hacía muy poco tiempo, y la melancolía la invadía (su miedo era diferente por eso, no temía a la muerte), y en el tercero ha afrontado las cosas de otra forma mucho más positiva. Ni siquiera cuando rompe con Bosco se derrumba y se encierra durante años (se entristece, pero eso es absolutamente normal) como quizás sí lo habría hecho en el primero. Bosco activó su corazón dormido, pero luego el corazón espabilado eligió a Robin, un personaje que pasó de ser un malo malísimo al chico increíble del que me ha dado pena separarme. Es fuerte, es inteligentísimo (aunque me habría gustado que esa parte saliera más a relucir), tiene las ideas muy "claras" (qué chiste más malo, pero no puedo con él jajajaja), es guapo, tierno, con un oscuro pasado...Robin desprende un brillo muy especial, pero que no oculta en ningún momento el de Clara, sino todo lo contrario. Juntos son geniales. El tiempo que pasan juntos como una pareja es mi parte favorita. Por tanto, me gusta ese final, ha sido el que debía ser. Me daba un poco de pena Bosco, pero viendo que se lo tomaba todo tan bien, pues tampoco tanta (muy buena su actitud). Seguro que pronto encuentra otra churri ;)
Dante, a ti te voy a hacer una propuesta: vamos a amarnos libremente. Deja de fijarte en Helena y vuestros descendientes y ven conmigo (menos mal que este al final no quería también a Clara, que si no...qué suerte tiene la chica). Me ha dado pena que no salieran Berta y James, pero bueno, como son muy felices mejor no molestarlos. Por lo menos casi todos se han llevado al menos una mención: Paula (mejor amiga de Clara antes de todo), Álvaro, Emma... personajes que apenas han aparecido, pero que está bien saber que siguen pululando por ahí.
También tengo que destacar las historias que dan nombre a los libros de esta saga, son muy bonitas y las he disfrutado mucho. Y me ha hecho especialmente gracia que en la carta de Bosco apareciera descrita la portada del primer libro. Son detalles que me encantan.
Conclusión: he terminado muy satisfecha esta saga, incluso con pena de dejar marchar a los personajes y no saber un poquito más de algunos de ellos. La actitud de Clara al principio me hizo pensar que quizás esta saga sería una más, pero lo cierto es que me he llevado muy buen recuerdo de ella.