La manipulación informativa y la disolución de la opinión crítica son el tema central de un nuevo «ataque» de El Roto.
«Así pues, cegados y ensordecidos por los medios audiovisuales y mudos por el uso reiterado de palabras e ideas ajenas, resulta necesario apartarse de esa arrolladora corriente y, a salvo en cualquiera de sus riberas, ver pasar su estruendo y echar una mano o acercar una rama a aquellos que, arrastrados por las enloquecidas aguas, pidan ayuda».
De formación autodidacta, empezó a partir de 1968[1] a publicar viñetas e ilustraciones en revistas como Hermano Lobo. Siguió colaborando luego en numerosos medios impresos, como La Estafeta Literaria, La Codorniz, Triunfo, Cuadernos para el Diálogo, Hermano Lobo, El Independiente o Ajoblanco. A pesar de realizarse recopilaciones de su obra en álbum ya en 1971, esta no obtuvo la misma repercusión que la de otros humoristas gráficos de su época.[1] Realizó también el cortometraje de dibujos animados titulado La edad del silencio.[1]
En 1978 inició su colaboración con las revistas del incipiente boom del cómic adulto, en concreto con Totem a partir de su número 6, seguidas por El Jueves, El Cuervo y Madriz. Además, siguió publicando en prensa: Diario 16, Cambio 16, Tiempo, El Periódico de Catalunya, Informaciones, Pueblo, Hoja del Lunes, etc., contando con un extenso currículo creativo.[2] En la actualidad publica en El País.
Colección de viñetas de Andrés Rábago, 'El Roto'. Algunas son "idas de olla", pero otras muchas son auténticos torpedos a la línea de flotación de nuestra situación política y económica actual. En una sola viñeta a veces hay material suficiente para un libro de ensayo político. Muy bueno.