With a dream to conquer the world, Ygorla, demon mistress of an unearthly magic, becomes ruler of the universe, and Strann and Karuth must choose between submission to her or tyranny under the Lords of Order. Original.
Louise Cooper was born in Hertfordshire in 1952. She began writing stories when she was at school to entertain her friends. She hated school so much, in fact—spending most lessons clandestinely writing stories—that she persuaded her parents to let her abandon her education at the age of fifteen and has never regretted it.
She continued to write and her first full-length novel was published when she was only twenty years old. She moved to London in 1975 and worked in publishing before becoming a full-time writer in 1977. Since then she has become a prolific writer of fantasy, renowned for her bestselling Time Master trilogy. She has published more than eighty fantasy and supernatural novels, both for adults and children. She also wrote occasional short stories for anthologies, and has co-written a comedy play that was produced for her local school.
Louise Cooper lived in Cornwall with her husband, Cas Sandall, and their black cat, Simba. She gained a great deal of writing inspiration from the coast and scenery, and her other interests included music, folklore, cooking, gardening and "messing about on the beach." Just to make sure she keeps busy, she was also treasurer of her local Lifeboat station.
Louise passed away suddenly from a brain aneurysm on Tuesday, October 20, 2009. She was a wonderful and talented lady and will be greatly missed.
In this final volume, Ygorla is building her plans towards the domination of the realm of Chaos, having conquered the human dimension. Her arrogance and pride start to drive a wedge between herself and her demonic father. Meanwhile, Strann is continuing his undercover role, working for Chaos while continuing to pose as her abject slave. And for the reader it becomes clear that the gods of Order have their own agenda, which involves the manipulation of Calvi who has now become Ygorla's lover and a thoroughly unpleasant character.
The stakes become increasingly high as the story nears its culmination, and the resolution is completely satisfying. It was nice also to have Tarod, Yandros and Cyllan back from the Time Master trilogy. I really enjoyed the book, and the only reason I didn't read it more quickly is that I was also reading another book which I found a slog, but felt I should finish before this one. I would otherwise have stormed through this, and in fact finished it on the same day that I finally got through the other one. Hence I am awarding this a full 5 stars
Batalla final... dolió despedirse de esta historia, pero al mismo tiempo me encantó el cierre que tuvo. Chicos, a los que son fans de este género, recomiendo que se lean estos libros. no se arrepentirán. Creo que la prueba está también en el tiempo que me los comí jajaja.
Ya el choque se ve venir, La Usurpadora quiere ser reivindicada por los dioses como gobernante legítima del mundo mortal, mientras su padre quiere regir en esferas más altas. Ya no se conforma con el gobierno de facto, está impaciente por elevar su amenaza. Y los dioses mismos descienden a intervenir, pero con los condicionamientos del caso. Ya el hecho de que los dioses caminen entre los mortales es muy llamativo y no se ve en cualquier parte. Y más allá de las súper intrigas que tejen los dos bandos, es fácil odiar al dios del Orden por su arrogancia y menosprecio hacia los humanos, y simpatizar con el Caos. Es increíble que los dioses del caos tengan un poco más de sentido común que los del Orden, que solo quieren el fin del Equilibrio, el caos necesita el conflicto, necesita que exista el Orden, para no aburrirse. ¡Las disputas entre los dioses antagonistas son geniales, muy buenos efectos! Y los reinos del Caos y del Orden van más allá de la imaginación ¡cómo me gustaría ver esos paisajes en la pantalla grande! En un mundo en que no se duda de la existencia de las divinidades, porque están ahí, enfrente de uno, se tienen que empezar a cuestionar en qué clase de dioses están poniendo la fe. ¿Qué es lo que hace a un buen dios? ¿Su consideración para con el hombre y el buen gobierno del todo? ¿O el no entrometerse en los asuntos mortales? Pero me gustó la última reflexión: “…los dioses, como los mortales, eran egoístas… aprendió (Karuth) que los dioses no existen para servir a sus seguidores, sino para servirse a sí mismos… algo había ocupado el lugar de la ciega obediencia y la confianza incuestionable, algo que estaba más próximo a un sentimiento de camaradería y de comprensión; y de libertad. (...) Pero, quizá sin quererlo, también habían concedido otra libertad: la liberación de la tiranía del miedo. Su misma falibilidad le había demostrado a Karuth que no era necesario que la humanidad tuviera miedo de sus dioses…”
The time master trilogy was enjoyable but this trilogy just didnt catch my attention the way that one did, still finished it but something was lacking...
De entrada nomás hay un problema con este libro que no fue subsanado: en el final del 2, Calvi sabía lo que venía a hacer Tarod porque el mismo Tarod se lo explicó. En esta entrega empezamos con un Calvi Alacar que no sabe ni entiende, sólo está asustado. Strann continúa en su rol de Sir Rata mientras responde al Caos, Karuth debe despedirse de la compañía de Strann y fingir por el plan de Tarod. Tarod no hace mucho más que equilibrar la balanza de tener a uno de los dioses del Orden, Ailin, en la Península de la Estrella, es el líder y un dios de Caos pero no el protagonista como en la saga anterior. Ygorla se decide a tomar el mundo de los dioses como posesión. Ya lo posee casi todo, incluso al Alto Margrave, Calvi, como compañero de sábanas que está absolutamente encantado con ella en toda la acepción de las palabras y personaje que decae muchísimo en el empeño que le pone la autora en este episodio. Calvi le sugerirá no sólo tomar al Caos sino también al Orden. Tirand no tiene mucho que aportar hasta que se decide, Shaill está disponible sólo para hacer entrar en razones a todo mundo incluyendo a los dioses, los gatos van y vienen pero son terciarios también. El final con los dioses y humanos ya lo había adivinado en el tomo 1 así que ahí no tuve sorpresas, era lo lógico. Partes secundarias del final fueron planeadas después, pero el final ya estaba trazado desde el principio, por ejemplo: Narid-na-Gost fue central en el 1, aparecía teniendo menos poder en el 2 y en este episodio, está casi relegado . Al público en general le gustó es esas decisiones. Cooper podría haber pulido todo un tanto más que no quedasen planteos al final como los que me hice, ella no era ya una autora novata y esta era la serie más famosa que tenía (bah, en realidad la anterior), un poco más de mimo no le hubiera sentado mal.
Esta saga que sigue al SEÑOR DEL TIEMPO fué el broche de la obra. Me gustó muchisimo, recordemos que cuando se escribió internet no era lo que era hoy día.
Again, my reading of this book is all tangled up with my late teenage/early 20's years. I picked up my first Louise Cooper novel (from "The Time Master" trilogy) in a nearby independent bookshop in the late 1980s. Everything about these books -- emotions, descriptions, relationships, dialogue, larger-than-life epic conflict -- utterly saturates the senses. A perfect match for the angsty, misfit teen I was then, and a perfect way to revisit her and let her know everything has worked out better than she'd hoped.
Por alguna razón, con esta tercera entrega me ha pasado lo contrario que con el libro que le precede, en el que toda la historia se me hizo más bien llana hasta llegar a un final vertiginoso que me dejó un muy buen sabor de boca. En este caso, el libro empieza muy fuerte, ¿¡cómo no hacerlo con ese Tarod presente!? Desafortunadamente, va perdiendo esa fuerza conforme avanza la narración. El hecho de que la antagonista esté construida de una forma que no cree ningún tipo de empatía y se haga más bien insoprotable, tampoco ha ayudado.
Si me quedaba alguna duda, la saga de La Puerta del Caos me lo ha demostrado. Y es que cada vez que Tarod aparece en escena, de repente la historia/narración gana. Exponencialmente. Cada vez que Tarod desaparecía, me costaba más y más seguir con la historia. Pero qué vamos a hacerle, la trilogía original de El Señor del Tiempo siempre será mi favorita.
Aún así, algún que otro personaje me sorprendió al final, encontrando redenciones donde no creí y decisiones (en esos últimos capítulos) que me dejaron muy 😍.
Destacar a Karuth, personaje protagonista femenino. Solo por ella (además de Tarod y Cyllan), creo que esta saga va a dejar un buen recuerdo en mi cabeza. Me encantó el personaje, su convicción y empeño, sus lealtades. Team Karuth desde el principio.
Final no exento de desconfianzas y frágiles alianzas que son puestas a prueba queriendo todos el bien común pero no estando seguros de cómo lograrlo o de dónde está incluso.. Yo no sé qué tiene Louise Cooper que me encanta tanto su forma de presentar conflictos en los que puedes entender que cada parte quiere lo mejor para el resto y precisamente por eso tienen intereses contrapuestos. También me gusta cómo desarolla las historias de amor, de forma suave y basadas en la confianza y la comprensión.
Lo dicho... Si tenéis la oportunidad de leer estos libros, hacedlo y espero que os gusten tanto como a mí.