Isaal Rakal forma parte de un gremio de navegantes estelares conocido como naucleros, una suerte de contratistas militares, exploradores, contrabandistas y comerciantes acostumbrados a moverse más allá de cualquier ley. En el cumplimiento de un encargo, Isaac ha de acudir a Fosaseca, un penal donde los presidiarios son el alimento del nido insectoide que está obligado a exterminar con la máxima discreción posible. Pero nada sale conforme a lo previsto: allí pierde a toda su tripulación y se ve obligado a empezar de cero.
De quema en quema y de lío en lío, acaba a bordo de la Paraíso, la nave del capitán nauclero, con lo mejor de cada casa: un dron de personalidad esquizoide, dos antiguas policías militares de muy malas pulgas, un médico adicto al juego con demasiado pasado, un enorme alien siempre hambriento, una camada de preadolescentes difíciles y algunos pasajeros que no necesariamente tendrían por qué llegar con vida a su destino, aunque fuera lo más rentable para todos.
El periplo de estos desheredados se convierte en un ejercicio de supervivencia extrema sin más oportunidad de salvación que el ingenio del nauclero, un maestro en el difícil arte de engañar a todos el tiempo necesario para salir de un apuro y meterse en otro.
Jauría de truhanes es una space opera clásica en más de un sentido. Por un lado, se mueve dentro de los cánones del género, aunque sea de forma tan atípica como sus personajes. Por otro, se atisban aquí y allá retazos de un hilo homérico que no pasarán desapercibidas para un lector atento de la Odisea.
José Miguel Pallarés (Zaragoza, 1966) es Licenciado en Derecho y vive en Madrid, donde ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria como guionista, traductor y escritor.
Serial de space opera que busca recuperar el placer de leer pulp escrito hoy en día. Presenta cuatro aventuras que abarcan una serie de temáticas (militarista, distopía, trekkie, criminal) en las que, especialmente a partir del final de la segunda ("Resentimiento"), se disfrutan sus principales valores: la sátira, el enredo y la interacción entre los personajes. En este sentido, me han funcionado mejor la partes tres o cuatro (en el libro es sólo una, "Forzando el paso", pero no puedo dejar de verla de esta manera). La tripulación ya parece completa y el incesante toma y daca en su interior, con sus gañanes, pícaros, gente formal, se realimenta con el argumento todo el rato. Esto le da a Jauría de truhanes un ritmo trepidante que hace que te olvides un poco del panfletario escenario de su segunda parte y una cierta sensación de historia de fórmula creada a fragmentos, inevitable en un libro con esta base.
Un space opera frenético y emocionante, repleto de personajes memorables con una mezcolanza de personalidades realmente atractiva y adecuada a la aventura (aventuras más bien). Una narración episódica, que empieza con una "cacería de bichos" y sigue con diversas peripecias espaciales, que va ganando en intensidad mientras se completa, paso a paso, la tripulación de la nave y van lidiando con los muy diversos problemas que no cesan de surgir en su viaje por el borde de la galaxia conocida y por el límite de lo legal. Muy entretenido y un tanto a contracorriente de la ciencia ficción actual, recuperando el placer y el sentido de la maravilla más pulp, con un toque autóctono, castizo incluso en ocasiones, muy de agradecer.
Una historia muy entretenida que te ofrece lo que anuncia, sin más: Pulp virado a ciencia-ficción con toques hard que todo veterano aficionado al género sabrá detectar.
El lector avezado podrá apreciar también ciertos tintes relacionados con la Literatura de la Grecia clásica.
No es alta Literatura, ni pretende serlo, pero te garantiza un buen rato y te asegura el disfrute. Además, se trata de un libro que no cansa dado su ligero formato de lectura .