2.5/5 Estrellas
Partiendo de la base de que soy un gallina y que no soy capaz de realizar ningún tipo de deporte o actividad que conlleve un mínimo riesgo para mi integridad física, si puedo evitarlo, me llama mucho la atención lo que pasa por la mente de estos personajes que afrontan retos extremos con la mayor naturalidad.
El autor de este libro es el único ser humano que ha alcanzado los 3 polos de la Tierra, polos Sur y Norte y Everest. Este señor alcanzo el polo Sur, sólo, andando, sin conexión por radio ni teléfono, tras 52 días de travesía, un extraterrestre vamos. Nadie mejor para intentar comprender esto.
Y tampoco es que sea nada excepcional, no era un portento físico, pero lo consiguió: motivación, preparación, disciplina, optimismo, entrenamiento, una fortaleza mental a prueba de bombas y ganas de pasar a la Historia, por encima de todo.
Supongo que la carga genética que portan estos noruegos, también los impele a afrontar este tipo de retos: los Amundsen, Heyerdahl (expedición Kon-TiKi), y decenas de otros han marcado a generaciones de noruegos y han sembrado la semilla de nuevos exploradores y escaladores en potencia.
También nos deja perlas filosóficas y reflexiones de personajes y otros deportistas de éxito, con las que intenta aderezar sus pensamientos y creencias, que son interesantes. Redondeo a 3 estrellas.
"Es más fácil sacarnos a nosotros mismos de nuestros sueños, que sacar a nuestros sueños de nosotros"
"El día mejora mucho una vez que dejas atrás las tareas menos gratas"
"La lucha se libra en la cabeza, no en los pies"
"Los humanos necesitamos desafíos, momentos que nos hagan sentir que debemos ganarnos el regalo de la vida"
Sentencias así, pueden parecer filosofía barata, cuentos de psicoanalista o filosofía Zen, pero en el contexto que nos cuenta tienen su utilidad.
No es un tema que me apasione. Aprobado.