Hola chic@s, aquí estoy con una nueva reseña.
Y lo primero que tengo que decir lamentablemente para mí, es que al cerrar la última página del libro que os traigo me ha invadido una terrible sensación de decepción.
Así que iremos por partes, y primero quiero destacar las cosas buenas que le he encontrado a su lectura.
El estilo del autor me ha parecido rico, cuidado y lleno de matices, nos encontramos ante una buena narrativa en definitiva. Pero esa riqueza es un arma de doble filo como a veces comento, ya que nos encontramos con parrafadas que, si bien al principio tienen su gracia y hasta su moraleja, cuando ya llevas unas cuantas las vas saltando y estás rezando para no encontrarte muchas más ya que sólo hacen que entorpecer tu lectura. Muy elegantemente eso sí.
Cómo digo, vas capeando el temporal e intentando centrarte en el misterio sobre el cual se basa el libro, cosa que te resulta difícil pues tarda bastante en entrar en materia, ya que primero tenemos que conocer la vida, obra y milagros de prácticamente todos los personajes del libro. Véase su resumida historia personal, carácter, relaciones sociales, situaciones personales etc.
Y tú ahí, sorteando todo esto y deseando llegar "al tajo" y bueno, cuando por fin se va centrando la historia en "el tema en cuestión" del cual no quiero dar detalles por no fastidiar la lectura, nos encontramos ante un final, para mi totalmente catastrófico, es decir, lo peor que me pueden ofrecer en cuanto a lectura se refiere: TOTAL Y ABSOLUTAMENTE INCONCLUYENTE.
Pero no queda la cosa ahí no, para el colmo de mis males. Porque cuando piensas que la historia ya ha terminado, te encuentras con un pequeño remate y dices: -¡Siii, menos mal, no ha terminado! ¡Ahora me dará algún tipo de respuesta o me atará alguno de todos los cabos sueltos que me ha dejado!-.
Pues no.
Nada.
Cero.
Te deja más expectante aún si cabe.
En fin y aquí lo dejo, la nota que le voy a poner es por las partes positivas que le he sacado en cuanto a ambientación, riqueza de los personajes y estilo narrativo. Pero no por otra cosa. Porque al finalizar el libro me he quedado igual que al comenzarlo.