La poesía de Charles Bukowski (1920-1994) refleja la vida de la clase trabajadora, el alcoholismo y otros temas habitualmente sacados de su propia experiencia. Escribió el guión de la película Barfly en la que el actor Mickey Rourke interpretaba a un alcohólico salvaje a la deriva. Éste y otros éxitos cimentaron su reputación literaria, pero Bukowski se sintió siempre más cómodo entre los vagabundos y los bebedores que entre los vapores de la fama literaria que, contra todo pronóstico, alcanzaría más adelante. Su obra poética es un extenso cuerpo de cientos de poemas habitualmente publicados en revistas a lo largo de más de cuarenta años. Los que publicamos, con una introducción y en traducciones de Umberto Cobo, con un lenguaje crudo y directo cantan historias sacadas literalmente de cuartos de hoteles entre la muerte, el sexo o el amor de sus protagonistas a través del ojo de la cerradura. La vida como lo que es: un absurdo mezquino y rutinario sostenido en un lenguaje que recuerda unas veces a Whitman y otras a Cummings o a William Carlos Williams.
Henry Charles Bukowski (born as Heinrich Karl Bukowski) was a German-born American poet, novelist and short story writer. His writing was influenced by the social, cultural and economic ambience of his home city of Los Angeles.It is marked by an emphasis on the ordinary lives of poor Americans, the act of writing, alcohol, relationships with women and the drudgery of work. Bukowski wrote thousands of poems, hundreds of short stories and six novels, eventually publishing over sixty books
Charles Bukowski was the only child of an American soldier and a German mother. At the age of three, he came with his family to the United States and grew up in Los Angeles. He attended Los Angeles City College from 1939 to 1941, then left school and moved to New York City to become a writer. His lack of publishing success at this time caused him to give up writing in 1946 and spurred a ten-year stint of heavy drinking. After he developed a bleeding ulcer, he decided to take up writing again. He worked a wide range of jobs to support his writing, including dishwasher, truck driver and loader, mail carrier, guard, gas station attendant, stock boy, warehouse worker, shipping clerk, post office clerk, parking lot attendant, Red Cross orderly, and elevator operator. He also worked in a dog biscuit factory, a slaughterhouse, a cake and cookie factory, and he hung posters in New York City subways.
Bukowski published his first story when he was twenty-four and began writing poetry at the age of thirty-five. His first book of poetry was published in 1959; he went on to publish more than forty-five books of poetry and prose, including Pulp (1994), Screams from the Balcony (1993), and The Last Night of the Earth Poems (1992).
He died of leukemia in San Pedro on March 9, 1994.
Oh men... Tengo ese gusto por lo roto y trágico con tintes de humor negro inframundo que personajes como Rick Sánchez, Poe, Lovecraft, Mary Shelly y Robert Baratheon (por mencionar algunos) alimentan. Encontrarme con Bukowski fue una epifanía de mi hades interna.
Este pequeño libro es una buena introducción a la obra de Bukowski y a su filosofía. Una colección de poemas descarnados, capaces de transmitir, con un lenguaje muy simple, una visión diferente (pesimista y, en ocasiones, pornográfica) de la existencia. La estética de lo feo y de lo repulsivo cubre lás páginas con una pátina cenicienta de suciedad y decadencia, pero no por ello quita belleza a los versos que, sin rima alguna, golpean al lector y lo hacen reflexionar sobre la vida y las relaciones humanas.
Aunque no comparto del todo la perspectiva del autor, la fuerza de estos poemas es innegable y la sinceridad con que presenta los aspectos viscerales y marginales de la vida resulta profundamente conmovedora. Bukowski parece someterlo todo (las cosas, las personas y el sistema mismo) a un riguroso examen de rayos X. Generalmente, no le gusta lo que ve. Pero ha nacido con el valor suficiente para ponerlo por escrito y mostrárselo al mundo. Aunque algunos se quejen.
Es el primer acercamiento real a este autor, me llama la atención la manera estética de mostrar ese lado oscuro de la vida del que no todos nos atrevemos a hablar. Además, es un estilo de escritura que permite al público acercarse, comprender, estar en contexto con lo que plantea en sus poemas sin rimas.
Son buenos, no hay que desmeritar su trabajo. Sin embargo, es muy sexista y no me gustó la forma en cómo se refiere a las mujeres, no son sólo una máquina de sexo.
Esta fue la primera antología que leí de Bukowski. Es, por así decirlo, un lugar feliz. Cuando uno se acerca a sus libros, especialmente los libros de poemas, se encuentra con que son largos, llenos de muchos poemas de relleno. Esta antología mezcla algunos de los más populares con otros que no lo son tanto, pero que transmiten a cabalidad la capacidad poética de Bukowski. Cuando es un viejo verde y asqueroso, es terrible y asqueroso, vomitivo, pero cuando tiene momentos de brillantez, como en Poema para jefes de personal o John Dillinger y La Chausser Maudit, entonces es extraordinario, y con esa capacidad suya de la oralidad, logra estirar la palabra, la imagen y la emoción a lugares donde uno, pudoroso y sobrio, no puede llevarla. Me sigue gustando enormemente. Sigue sintiéndose como caminar por una ciudad enloquecida y febril, dándole poesía a aquello desesperanzado y repugnante que sale de la boca de las personas. Es decir, es como mirar al abismo y que el abismo mire dentro de ti.
Lo acabo de terminar y bueno, es primera ves que leo a Bukowski o mejor dicho al maldito chinaski, ahora entiendo un poco mejor lo polémico o controversial de su prosa y versos. Pero así sin más que agregar me encantó, sobre todo su concepción del dolor, sufrimiento y angustia. Ah y los poemas eroticos, sexuales y de amor 10/10. Un grande y era.
Me llama la atención este hombre. Es lo que llamarían un perdedor, nunca esperó nada bueno de la vida. Para él todo siempre fue un asco y estaba conforme con ello, pero no era un amargado total. Un buen día decidió que quería escribir y eso hizo. Lo que hace su poesía inusual es que no adorna su miseria con analogías o palabrería para divagar. Sólo escribe lo que es, lo que vive, lo que le importa, lo que le pasa. Y algunos le aplauden en plan “¡OH! ¡tan deprimente, fracasado y con tanta desesperanza! ES ARTE” Para mí es arte, pero es arte porque la poesía sirve para retratar las almas y él hizo eso en la forma más literal posible. Sin decorados, sin creerse un intelectual o el mejor de todos, sin idealizarse como único y especial, y sin intentar ocultar todo lo horrible de su persona. Él me inspira. Porque escribió y solo eso. No se preocupó por si era bueno o malo, solo fue genuino. Admirando a otros sin compararse. En ninguna de sus piezas se auto compadece de sí mismo. Considerado uno de los poetas malditos, Charles Bukowski era un borracho, un donjuán, un inútil, y en sus peores días, un poeta. La única constante en toda su vida era el alcohol, las drogas, las apuestas y las prostitutas. Y aún así, me parece un personaje sumamente destacable. Su poesía no es cruel, es realista. Era él, y era lo que le daba sentido a su vida. Solo eso.
«Hazlo como si estuviera muriéndome en sueños en lugar de en vida.» No sé de donde sacaba versos tan impactantes, será la cerveza, las mujeres o el hipodromo; todos sus poemas tienen algo único, o alguien goza hasta el orgasmo, alguien sufre o él se encuentra en desdicha.
Uno de los poetas malditos más reconocidos, genio literato, pero con algún poema que habla mucho sobre su persona (teniendo en cuenta de que época es, claro). Existen cosas que no se deben hacer y menos escribir.
Alguno de los poemas, son pura métrica. No tenemos dudas: Bukowski cambió la poesía y la manera de entenderla. Cambió al lector y simplemente contó lo que hacía, veía y deseaba.
JOHN DILLINGER Y LE CHASSEUR MAUDIT Está mal, y no es lo acostumbrado, pero no me importa: veo chicas y me acuerdo de pelos en el lavabo veo chicas y me acuerdo de intestinos y vejigas y movimientos excretorios; está mal también que las campanillas de los heladeros, los bebés, las válvulas de motor, plagióstomos, palmeras, pasos en el corredor… todo me entusiasme con la fría calma de la tumba; el único alivio es, quizás, saber que hubo otros hombres desesperados: Dillinger, Rimbaud, Villon, Babyface Nelson, Seneca, Van Gogh, o mujeres desesperadas: luchadoras, enfermeras, camareras, putas poetisas… aunque, si creo que el crujir de los cubitos de hielo es importante o un ratón husmeando en una lata de cerveza vacía; dos huecos vacíos mirándose mutuamente, o el mar nocturno claveteado de manchados barcos que te penetra la cautelosa membrana del cerebro con sus luces, con sus saladas luces que te tocan y se marchan en busca del amor más sólido de una tal India; o conducir largas distancias sin razón narcotizado a través de cristales bajados que te rasgan y agitan la camisa como un pájaro asustado, y siempre el semáforo rojo, siempre rojo, fuego nocturno, y derrota, derrota… escorpiones, chatarra, fardos: ex empleos, ex mujeres, ex rostros, ex vidas, Beethoven en su tumba más muerto que una remolacha; carretillas rojas, sí, tal vez, o una carta del infierno firmada por el diablo o dos chicos buenos moliéndose a golpes mutuamente en algún estadio barato lleno de estridente humo, pero la mayoría de las veces no me importa, aquí sentado con la boca llena de dientes cariados, aquí sentado leyendo a Herrick y a Spenser y a Marvell y a Hopkins y a Bronte (a Emily hoy); y escuchando El hada de mediodía de Dvorak o Le Chasseur Maudit de Franck, en realidad no me importa, y está mal: recibo cartas de un joven poeta (muy joven, parece) diciéndome que algún día se me reconocerá sin duda como uno de los grandes poetas mundiales. ¡Poeta! Qué malversación: hoy he recorrido al sol las calles de esta ciudad, sin ver nada, sin aprender nada, sin ser nada, y de regreso a mi habitación pasé junto a una vieja que sonreía con una horrible sonrisa; estaba ya muerta, y recuerdo cables en todos lados: cables de teléfono, cables eléctricos, cables para rostros eléctricos atrapados como peces de colores en el cristal y sonriendo, y los pájaros se habían ido, a ningún pájaro le gustan los cables o la sonrisa de los cables y cerré mi puerta (por fin) pero a través de la ventana era igual: sonó una bocina, alguien se río, corrió el agua de un retrete, y, entonces, cosa extraña, pensé en todos los caballos con números que habían pasado frente al griterío, pasado como Sócrates, pasado como Lorca, como Chatterton… más bien supongo que nuestra muerte no importaba demasiado salvo por una cuestión de eliminación, un problema, no creo lo que dicen pero, igual que hago con las palmeras enfermas y la puesta de sol, a veces las miro.
Bukouski escribe lo que ve desde el subsuelo, o más bien dicho lo que vive en el, talvez por eso es tan bueno.En muchos casos es más divertido, entretenido o increíble el subsuelo que la vida decente normal. La vida normal es aburrida y falsa en muchos casos, pero la vida en el subsuelo es una vida con emociones porque estás en el límite, muchas veces esas emociones son feas, pero al final del día emociones, en la vida normal hay mucha monotonía, y apariencias, pero en el subsuelo hay de todo, cosas feas y bellas, duras y suaves, sufrimiento y dicha. Me imagino la escena del Titanic en la q Rose y Jack se van a bailar en la zona de la clase baja, y encuentras q hay mucha diversión, locura y desenfreno, en contraposición a la clase alta, todos muy serios guardando las apariencias, importandoles el estatus más q otra cosa. En ocasiones déspota y gregaria para con los pobres. Jajaja de echo el propio Bukouski cuando se volvió famoso no quiso frecuentar la academia ni los círculos literarios, el quiso estar con los sullos, con los borrachos, las putas, drogadictos y perdedores en lugar que con los licenciados y gente "normal". No digo que la vida en pobreza sea buena, ideal o perfecta, solo digo que en algunos aspectos es mejor, y nos puede aportar perspectiva y gratitud. Por último algo algo interesante es que solo nesecitas cosas básicas para vivir y ser feliz tales como, agua, comida, una cama, una put*, y una máquina de escribir, no nesecitas mil cosas para ser feliz solo lo básico, más que nada el pasar una vida vida dura llegas a aprecias más las cosas simples
Esta es mi primero proximidad con este autor, y les voy a confesar un secreto, juraba que este autor era ruso, y al empezar a leer esta antología estaba bastante asustado, la literatura rusa me aterra pero a la vez me genera demasiada satisfacción; pues resulta que Bukowski es de Los Ángeles, y que su escritura es demasiado fluída, es ruda y cruda, es despojada, es una crítica a los buenos escritores.
Pero bueno, como tal el poemarío me fascinó, muy él, muy Bukowski, muy despojado, erótico, suburbano, es curiosamente una mezcla perfecta de aquello que el ser humano desea en su más profundo ser, pero, que no nos atrevemos por diferentes razones.
"¿Y qué me ha pasado a mí? está oscuro y hace frío ahí fuera." -Pensión de mala muerte
Algunos poemas bastante pobres en cuanto a técnica, hecho que no le quitan el mérito al caballero. Los primeros poemas de la antología son bien flop en realidad, pero después la crudeza de las imágenes y la ausencia de recursos retóricos van demostrando que esa es la gracia de Bukowski. Los poemas eróticos algunos tan super bien ejecutados, otros son descripciones y ya, pero el erotismo está. Más allá de las polémicas que rodean al autor, sé que si lo hubiera conocido en sus tiempos mozos y me hubiera recitado cualquier poema de esta antología, habría tenido cantidades incalculables de sexo con él. Lo dije y que? A mi parecer, el mejor poema de la antología es "Aire y Luz y tiempo y espacio". Esta edición en particular vale callampa, la ortografía y maquetación taban paupérrimas, la traducción pésima, dudo que a Bukowski le hubiera gustado la palabra "huevón" en uno de sus poemas. Pero bueno, es mejor que nada i guess
"Alguna gente es joven y nada más alguna gente es vieja y nada más. Y alguna gente está en el medio sólo en el medio. Y si las moscas usaran ropa y todos los edificios ardieran en fuego dorado, si el cielo se sacudiera como en la danza del vientre y todas las bombas atómicas empezaran a gritar, alguna gente sería joven y nada más y alguna gente sería vieja y nada más y el resto sería lo mismo, el resto sería lo mismo. Los pocos diferentes son eliminados bastante rápido por la policía, por sus madres, sus hermanos, y otros por sí mismos. Lo que queda es lo que ves es duro."
Mi primer acercamiento a Bukowski, algo tranquilo y suave, para ir arrancando; Tiene poemas muy buenos, la mayoria. Hay poemas que te destrozan el alma, como "los mejores de la raza", "Todo", "Nota sobre la construccion de las masas" y "Si consideramos", entre otros mas.
Hubieron fragmentos de otros poemas que me llegaron mucho:
"Todos esos hombres fueron niños alguna vez ¿que les ha pasado? ¿Y que me ha pasado a mi? Esta oscuro y hace frio ahi fuera"
"Supongo que Dios pensó en todo Incluso En las cerraduras de las puertas"
4.⭐ Porque es el 1ro que leo de él y me tuve que adaptar a su estilo PERO logro generarme curiosidad por sus demás libros y ame varios de los poemas. Lo seguiré leyendo.
Es verdad que si mantiene cierto punto de crudeza y a la vez sensibilidad pero insisto también en que a "MI" continúe sin convencerme, aunque como lo comenté, eso no le quita nada al autor.