Patricia Fernández inaugura en este poemario una mitología en la que la poesía brota y se transmite bajo la mirada de la Luna. Una Luna lorquiana testigo de las pérdidas, el duelo y las ausencias. Pero también una Luna erótica que atesora el renacer, el regreso a las raíces y la aceptación del cambio. Todo ello construye un círculo donde la muerte y el nacimiento se encuentran. La Anciana, la Mujer y la Niña convergen allá donde nace la vida: el útero, el agua y el Mar.
creo que es el primer libro de poesía que leo desde que acabé el instituto (es un género que me da mucho respeto porque me costaba mucho entenderlo) pero confieso que he acabado este libro bastante emocionada lo cual creo que demuestra el gran talento de patricia (la sigo en redes desde hace bastante tiempo y adoro todo su contenido); se siente una poesía muy cercana y que derrocha cariño y pasión, no puedo estar más feliz de iniciarme en este género con este poemario
[…] “y solo al marcharte te quise conmigo, donde los besos son versos y el amor, cruel”
No sé qué tiene la poesía hispana o el idioma español que es simplemente exquisito leer un poemario bien construido y con versos que se tatúan en la piel.