Legionarios, corrupción, drogas y venganzas en una novela explosiva, muy negra y llena de adrenalina. Al más puro estilo Tarantino, Ramón Palomar regresa con un hard boiled extremo que nos lleva desde el franquismo de los años cincuenta hasta la ruta del bakalao y el tráfico de mescalina. Antes de convertirse en un gerifalte de las drogas y levantar su imperio del mal, el sargento Ventura Borrás recibió una educación preñada de sangre y violencia. Entre el norte de África y la Península se gestó la leyenda de este legionario mortífero que a lo largo de los años acumuló tantos pecados que el mismísimo Belcebú le escogería como pareja de baile. Le respetan, le temen, le odian, le aman, le veneran y le desprecian, pero pocos saben cómo Ventura consiguió extender sus tentáculos para liderar un emporio criminal. Esta es la historia de su ascenso a la cumbre del poder desde su lado más oscuro y salvaje. «Tráfico de drogas, personajes al límite, pura dinamita literaria. Para leer y no parar». SANTIAGO POSTEGUILLO
3,5⭐ Buena novela de Ramón Palomar, en su línea con ese estilo directo, con su verborrea rancia y macarra y su buena dosis de violencia. No es su mejor novela pero entretiene mucho. Eso sí, solo la recomiendo a aquellos que ya hayan disfrutado de sus dos novelas anteriores ambientadas en este mundo ya que este libro es un spin off de uno de sus personajes más carismáticos, el legionario, fascista y criminal, Ventura Borrás.
En 60 Kilos ya tiene una pequeña aparición teniendo su momento de gloria al final del libro. En La Gallera, (qué buena es esta novela) desempeña un papel protagonista aunque compartido ya que es coral, en mi opinión es el mejor personaje, así que no me extraña que tanto autor como seguro que la editorial le haya dado en El Novio de la Muerte total protagonismo.
Aquí tenemos una novela negra violenta y sin pelos en la lengua, hay momentos que satura un poco tanto lenguaje soez, pero es lo que tiene juntarse con esta gentuza. Conocemos la vida de Venturita, así le llaman de pequeño hasta que se cobra su primera vida, esa es la educación que tuvo la criatura. Su ingreso en la Legión y su carrera como criminal y narcotraficante. Ya os imagináis el panorama.
"Su vida no es una pesadilla. Es real. Las hostias que recibe así lo certifican".
No sé si Ramon Palomar tiene algún proyecto literario entre manos, pero atento estaré.
¡Cómo hacía falta un buen libro de legionarios duros e implacables! En una época donde se confunde a los buenos con los pusilánimes, es bueno que la literatura nos recuerde que este mundo sigue siendo de carne y sangre, de competencia natural, de crueldad y sobrevivencia. El mundo de Ventura Borras, de huérfano a emperador de bajo mundo destila esa realidad cruda y voraz. Un libro para leer de una sentada con un vaso de whisky en la mano...o un pacharán.
Ramón Palomar es un grande. Disfruto mucho con su forma de escribir. El libro narra la vida de Ventura, y de todos los personajes que pasan por la misma, y que ayudan a forjar su personalidad.
Negocios turbios, patriotismo, marchas verdes y moros, mescalina, pasión, traición. Una dósis de cada uno de ellos, y de otros que me dejo, forman la vida de Ventura y las entrañas de este libro.
No es el mejor libro de Ramón Palomar, es cierto que sigue ese estilo directo a lo Don Winslow de todos sus libros pero sea la forma de estar narrado o lo poco convincente que me ha resultado a veces, no me ha llegado a enganchar. Se lee rápido porque es directo, pero pocos capítulos animan a seguir.
Bazofia de libro.No hay por dónde cogerlo. Su primer libro me pareció espectacular. No perdais el tiempo con este libro que NO merece nada la pena. Nada peor que intentar ser macarra y pedante a la vez.