“Cuando te arrebatan a tu familia y tu pasado, tu única opción en la venganza”
Es la historia de un(a) amor venganza
como no hay otra igual
que me hizo comprender
todo el bien, todo el mal,
que le dio luz a mi vida
apagánd….
‘Días de tempestad’ no solo no la ha apagado, sino que ha mantenido esa luz encendida durante sus casi 600 páginas. Nada me gusta más que una buena historia de venganza, y ‘Días de tempestad’, aun cuando se sale de los géneros que leo habitualmente, me ha dado todo lo que pido en una novela y más. A veces, salirse de la zona de comfort tiene su recompensa.
Londres, 1839. La alta sociedad londinense se pregunta quién es esa extraña mujer, proveniente de Nueva York, que se ha instalado en una de las mejores mansiones de Mayfair y que ha irrumpido en los eventos más exclusivos de la temporada del brazo de un viejo conde retirado de la vida pública. Pronto, su enigmática presencia causará un revuelo en la vida de muchos miembros de la aristocracia británica. Lo que nadie sabe es que, bajo una fachada de sofisticación y misterio, Temperance Whitaker ha viajado a Londres con el único propósito de vengarse de quienes destruyeron la vida de su familia y la suya propia.
‘Días de tempestad’ es una ficción histórico romántica que nos transporta a la época victoriana, destacando por una fantástica ambientación y una atmósfera repleta de intrigas y falsas apariencias, haciendo un vívido retrato de la sociedad victoriana y su aristocracia, un mundo en el que la imagen que proyectas a los demás lo es todo, y en el que el más mínimo traspiés te puede hacer caer en desgracia.
La historia puede resultar un poco confusa en sus primeras páginas debido a la gran cantidad de nombres y títulos nobiliarios que aparecen (a algunos personajes se les menciona por uno y otro indistintamente), pero esa confusión inicial pronto es cosa del pasado, ya que los personajes están muy bien dibujados, siendo fácilmente identificables. El elenco de personajes resulta muy diverso, con numerosos secundarios con subtramas propias que enriquecen la historia y hacen que el conjunto final resulte de lo más atrayente.
Temperance es la protagonista absoluta de la historia. Una injusticia sufrida en su infancia la ha convertido en una mujer fría y distante, obsesionada por vengarse de aquellos que le arrebataron a su familia y su vida pasada. Le arrebataron aquello que más quería, lo que le hizo forjarse un carácter duro con un marcado desapego emocional que en principio puede chocar un poco al lector, pero una vez que somos conocedores de su historia, de ese pasado que marcó su vida, podremos llegar a entenderla, compartiendo su ira, rabia y frustración. Mujer fuerte, independiente y muy carismática, resulta muy sencillo empatizar con ella. A pesar de que esa idea de venganza es la que domina su vida, Temperance tiene numerosas aristas y matices que le llevarán a cuestionarse sus propias motivaciones y a replantearse algunas de sus acciones, haciendo que el personaje resulte más complejo y, por tanto, más interesante para el lector.
El villano de la historia está muy bien desarrollado. Sin caer en caricaturas, despierta un fuerte rechazo en el lector. Su falta de moralidad a la hora de actuar, amparándose en una posición social y una pretendida superioridad, lo convierten en un personaje detestable, lo que hace aun más satisfactorio ver cómo Temperance va desarrollando su plan de venganza (nada me gusta más que ver a gente mala recibiendo su merecido ☺️).
La novela se desarrolla en dos líneas temporales, un presente situado en 1839, y un pasado veintidós años atrás. En ese viaje al pasado, la autora desvelará las claves de los hechos que motivan la venganza de Temperance, ofreciendo al lector una visión más completa y compleja de los personajes.
El romance no cobrará algo más de protagonismo hasta la segunda mitad de la novela. El corazón de Temperance está blindado para evitar distracciones que la desvíen de su plan, pero Alexander logrará ir creando pequeñas grietas en esa coraza, permitiendo ver una cara más amable del personaje de Temperance. Como lector no habitual de novela romántica que soy, me ha gustado que toda esta parte complemente la trama principal sin llegar a dominarla en ningún momento.
El tema de la venganza vertebra toda la historia, y la autora juega de manera extraordinaria con esa delgada línea entre justicia y venganza, planteando algunas cuestiones al lector que pueden generarle cierto conflicto. ¿Hasta qué punto se trata de obtener justicia? ¿Es lícito hacer cualquier cosa, caiga quien caiga, con tal de obtener tu objetivo? ¿Es posible perdonar a quienes te quitaron lo que más querías?
A pesar de su larga extensión, ‘Días de tempestad’ es una lectura ágil, muy bien escrita, lo que te hace sentir parte de la historia. Watson logra captar la esencia de la venganza con una trama planificada al detalle, perfectamente urdida durante años, y que le sirve para hablar de justicia, rencor, perdón y castigo. Gran historia que me ha servido para descubrir a una autora a la que, sin duda, volveré a leer.