Era la ciudad más rica del mundo, a tal punto que se empedraban sus calles con lingotes de plata y, sin embargo, todas sus miserias salían a la luz como si el poder fuera el reflejo de la tragedia y la muerte.
Un tema extraído de los escritos del cornista colonial Bartolome Arzans: el nacimiento del primer criollo, hijo de españoles, en Potosí, hace de esta novela una combinación de rigor histórico y de ficción transgresora que resulta en una prosa cuidada y barroca.