La estadística ha sido descrita como la práctica de "torturar a los números para que confiesen". Esta suspicacia posiblemente se deba a que la estadística parte de la convicción de que "cierto" significa poco más que "altamente probable". Con todos, es sin duda la rama más importante de la matemática aplicada, y constituye nuestra mejor guía para tomar decisiones correctas cuando nos enfrentamos a la incertidumbre, es decir, casi siempre.
El libro es interesante porque el tema (la estadística) es interesante, pero lo trata de forma muy ligera y superficial. Es cierto que explica su utilidad para deducir estados y tendencias de poblaciones a partir de muestras reducidas, pero uno se queda con las ganas de saber más. Esto es todavía más notable en lo relativo al uso de la estadística en ciencia e ingeniería; lo menciona, pero profundiza todavía menos que en el caso de las poblaciones.
Por otra parte, si bien explica algunos conceptos (media, mediana, percentiles, desviación...) su tratamiento matemático es ligero. Menciona las fórmulas, muestra ejemplos, pero no explica de dónde salen.
Como curiosidad: Resulta que ya había leído el libro; al (re)leerlo me encontré anotaciones al margen de mi puño y letra, pero no lo recordaba. Imagino que es porque, la vez anterior, tampoco me impresionó demasiado.
Un libro genial para aprender estadística, muy ameno, enseña muchas cosas poco comunes, ideal para maestros y estudiantes, e incluso tiene procedimientos en Excel para aplicarla estadística en la vida diaria, muy recomendable, lo disfruté mucho. Breve y consiso.