Me sorprende sobremanera que la editorial, el Fondo de Cultura Económica, habiendo editado las obras de Gilberto Owen, uno de los Contemporáneos más dignos de estudio desde el punto de vista lingüístico y personaje de múltiples y variadas contradicciones, haya decidido retirar de las estanterías dicho volumen para ¿popularizar?, ¿difundir?, ¿hacerle la corte al antologador?, al autor con esta nimia muestra de su trabajo poético y sus (impresentables) cartas.
Allá ellos.