La historia tiene aspectos muy positivos como la ambientación tan atractiva de Noruega. Sin embargo, la novela está demasiado centrada en el romance (lo cual, en principio, no tiene nada de malo, siempre y cuando esté elaborado con suficientes matices y los personajes me interesen). He ahí el principal problema para mí: a los personajes les falta más desarrollo y menos clichés. La trama pudo contarse perfectamente con menos páginas. No se empatiza lo suficiente con las protagonistas como para querer saber los devenires de su vida amorosa. La historia cae en muchos lugares comunes, situaciones convenientes y en varios momentos es muy telenovelesca y melodramática.
- Leída por recomendación. Iniciada sobre todo por la ambientación en los fiordos noruegos. Terminada con el interés de saber la resolución de la trama (que al final sí despierta un poco tu interés). Es una novela fácil de leer, imbuida de varios elementos culturales (e.g. Festividades: Fiesta del Solsticio [Sankthans o “San Juan”] ; Trajes típicos: Bunad ; Gastronomía: Pinnekjøtt (plato tradicional navideño), kålrabistappe (un tipo de puré de papa), Rømmegrøt (un tipo de gachas), Lefse (un tipo de tortilla tradicional a base de papa y levadura), Eriksberg Julöl (cerveza navideña), y las Bordstabelbakkels (galletas navideñas)) y locaciones muy bellas (e.g. Nordfjord y Bergen), pero que pudo tener menos páginas.
- Quizá sea cuestión de la traducción (aunque supongo que en el original es igual), pero el estilo de la autora no terminó de gustarme: era muy monótono, a veces incluso “robótico”. Además, todos los personajes se expresan igual, con diálogos que, si bien parecían muy artificiosos, o bien parecían las descripciones de un guía turístico.
- El ritmo de la novela era muy desigual: muchas descripciones (unas veces interesantes, otras veces cansinas), un ritmo relativamente pausado (lo cual no está mal), pero luego los últimos capítulos se sienten demasiado apresurados.
- Las protagonistas, Mari y Lisa, pertenecientes a generaciones distintas de la misma familia, cuyas historias dan saltos temporales entre 1940 y 2010, están construidas a base de clichés que, tienen cierto desarrollo, sí, pero no terminan de matizarse lo suficiente para sentirse más originales.
En conclusión, hubo algunos momentos conmovedores hacia el final, y Noruega es un país que definitivamente quisiera conocer algún día. Más allá de eso, la novela es relativamente entretenida pero su trama no terminó de parecerme lo suficientemente original, bien escrita o evocadora. Se quedó un poco a medias. No considero que sea un mal libro, pero tiene, en mi opinión, muchas cosas mejorables.