Los derrotados narra la vida del sabio Francisco José de Caldas y sus inquietudes naturalistas e independentistas. Avanzando en el tiempo, también da cuenta de los avatares revolucionarios de la guerrilla del EPL a través de tres jóvenes y sus la botánica, la fotografía y la literatura. Dos procesos políticos fallidos, cuatro vidas enfrentadas a coyunturas revolucionarias, unidos por una sugestiva propuesta narrativa. Esta es una novela singular por la manera en que el autor enfrenta el tan complejo tema de la violencia política y su relación con las artes y la ciencia. Apoyándose en la poesía, el ensayo, el cuento, la epístola, la biografía, los derrotados asume a Colombia, la pasada y la actual, entre el horror y la esperanza. Pablo Montoya demuestra, con esta nueva novela, que es una de las voces más auténticas de la actual literatura colombiana.Esta es una novela singular por la manera en que el autor enfrenta el tan complejo tema de la violencia política y su relación con las artes y la ciencia. Apoyándose en la poesía, el ensayo, el cuento, la epístola, la biografía, los derrotados asume a Colombia, la pasada y la actual, entre el horror y la esperanza. Pablo Montoya demuestra, con esta nueva novela, que es una de las voces más auténticas de la actual literatura colombiana.
Pablo José Montoya Campuzano is a Colombian writer. He is best known for his novel Tríptico de la infamia which won the Romulo Gallegos Prize in 2015. He also won the José Donoso prize in 2016, and various other recognitions through the years.
He is currently a professor of literature at University of Antioquia and a is a guest lecturer at Universidad Eafit in Medellín, where he teaches the course of Historical Novel of the master's degree in Literary Hermeneutics. He has also been a visiting professor at the universities of Mar del Plata and the University of Paris III: Sorbonne Nouvelle.
In his work, he talks about history, music, travel, eroticism, the fine arts, exile and violence of the contemporary human. Always close to poetry, his writing carefully handles language. His books present a moving battle between misery and irony, erudition and hopelessness. His novels, short stories and critical texts have been featured in numerous Colombian and foreign publications. His translations of French and African writers have also been published in different magazines and newspapers in Latin America and Europe.
Me encantó. Este libro está escrito de una manera impecable. A excepción del capítulo donde Andres conoce a Alba disfruté sus metáforas y las palabras empleadas. Me pareció muy ingenioso además que combinara la historia de dos revoluciones aparentemente aisladas para justificar el origen de nuestra derrota como sociedad. Un Francisco José de Caldas sensible y emocionalmente inestable. Tres amigos que deciden hacer su revolución de manera distinta: Uno a través de las armas, otro con la fotografía y el último a través de las palabras. @PabloMontoyaCampuzano #escritorescercanos
Estoy convencido de que esta es una de las grandes novelas de la literatura colombiana de todos los tiempos. Además de una estructura perfecta, tiene el doblez infranqueable del verdadero misterio, el misterio del cosmos, goza de los atributos de la revelación poética que son precisos para toda gran creación. Esta obra contiene al ser humano, sabe descubrir al ser humano en Colombia, en el absurdo que ha sido esto.
Los derrotados son dos libros, el primero es una biografia de Francisco José de Caldas que se concentra sobretodo en su papel en la independencia de la Nueva Granada y tratando de humanizarlo y mostrando sus aciertos, desaciertos y su eventual fusilamiento. El otro libro es la historia de Pedro Cadavid (alter ego del escritor y escritor de la biografía de Caldas) y sus amigos, cuenta la historia de sus comienzos en la lucha revolucionaria y como distintos amigos toman distintos caminos, unos van a la lucha armada y los otros se quedan y cuentan la historia del conflicto desde la escritura y la fotografía. Muy bien escrito, desgarrador a partes pero con toques muy bellos cuando las dos historias se encuentran.
“Quiero que los caminos, por donde ha de transitar mi asombro, estén sembrados de estas flores. Y que su fragancia sea la guía en mis paseos naturales. Verla me produce certeza y felicidad. Certeza de que vivo solo para contemplarla. Felicidad porque sé que ella se deleita con mis ojos”
Este libro tiene más de un hilo conductor de las múltiples historias que narra. Los dos grandes bloques narrativos son por un lado, una interesante biografía novelada (cuya escritura a su vez es una parte de la historia, en un interesante giro metaliterario) sobre el sabio Francisco José de Caldas y por otro lado, las historias de vida y de la amistad entre tres amigos (un fotógrafo, un militante del EPL y un escritor). Estos dos grandes bloques son construidos a partir de pequeñas historias que nutren, que hacen florecer los temas que allí se quieren abordar. Algunos de estos temas son: la derrota (por supuesto), el destierro, la esperanza, la vida en la guerrilla, la fotografía, la historia natural, las grandes y cotidianas luchas políticas, la violencia en Colombia, entre otros.
Es de los mejores libros que he leído sobre estos temas y Pablo Montoya se ha ganado un puesto entre mis autores favoritos que los tratan. Algunos de estos autores son Daniel Ferreira y Nahum Montt.
Gran libro. Deja muchas reflexiones sobre Colombia, la belleza del país, la violencia incomprensible. Es un maestro del lenguaje, combina estilos, asocia épocas diferentes como la patria boba, el narcotráfico, la guerrilla y los paras; describe maravillosamente cada uno de los personajes y costumbres... una muy positiva sorpresa
“Los derrotados”, una maravillosa obra, dura por las historias que cuenta con poesía y pasión, bella por los recuerdos de Caldas y su diario, terrible por el transcurrir violento en que narra lo que ha sido Colombia (espectacular en su geografía, su flora; desafortunada con sus conquistadores, sus dirigentes, su religión... )
Montoya juega con el lenguaje, describe a la perfección sentimientos, paisajes, situaciones... Es un gran escritor.
Me impactó muchísimo especialmente por esa capacidad de establecer relaciones tan finas con el pasado muchas veces trágico de los ilustrados granadinos y la violencia contemporánea. Esa capa de observación de Montoya en las descripciones de Caldas es impresionante.
Pero su prosa no es fácil, es algo barroca, sobretodo en sus obras sobre arte como el "tríptico de la infamia", que también es maravilloso. De todas maneras es de obligatoria lectura.
La confluencia de dos estilos diferentes que narran distintas historias, ambas del pasado, pero una más lejana que la otra y que se entrelazan bajo el concepto que da título a la obra y que poco a poco se va desarrollando en sus páginas. La derrota en ambos casos esta dada por la perdida de la vida en medio de la lucha por la libertad de una nación que es ajena a ese concepto y que esta presa por las fuerzas de los hijos de quienes la conquistaron y de los hijos de quienes los sacaron de estas verdes tierras, pero adoptaron como propios sus patrones psicológicos continuando la senda del gamonal que jura suya la tierra, pero nunca de la del hombre que sueña mas allá. La historia que va más atrás en el tiempo, es una apasionante biografía en la que el autor humaniza o mejor aún, naturaliza la figura del sabio Caldas, alejándolo de la figura del prócer, enmarcándolo en el apasionado hombre de ciencia, cuya genialidad supera con creces a la del epíteto de Sabio. Esta nos lleva por las pasiones y las amarguras de una truncada expedición botánica, dándonos un hermoso recorrido por la naturaleza de este hermoso territorio. La segunda historia, mucho mas reciente, a manera de novela o ensayo nos relata la vida de tres amigos de colegio cuyas pasiones por la botánica, la escritura y la fotografía, los llevara en un momento de sus vidas a formar parte de la guerrilla del EPL, en búsqueda de esa anhelada libertad colectiva, la cual hasta hoy sigue siendo tan esquiva, pues sigue siendo un concepto lejano, pero que torna las vidas de estos tres amigos en una marejada de desventuras, de dolores, de algunas pocas pasiones y sonrisas, para caer al igual que Caldas, en la derrota. Una lectura apasionante, tal vez un poco compleja para el lector distraído por el manejo de los tiempos y las voces narrativas que construyen la visión de esta Colombia tan derrotada. Un libro bellamente escrito y de un enorme valor para nuestra memoria.
Es una recolección de fragmentos sobre la historia del país, montados sobre novela histórica, narrativa, ensayo, que trata de dar algunas luces sobre el fracaso de nuestro país. Una parte es sobre la vida del sabio Caldas, la cual resulta interesante pero la otra parte, la narración contemporánea, montada a través de tres personajes para ilustrar el actual Estado descompuesto, resulta aburrida y desabrida, no encaja con la historia del prócer, resulta llena de datos insulsos y solo parece una recopilación de algunas de las masacres sufridas en Colombia pero que nada aportan al texto. En estos días que se estrenó en el país el documental "El Testigo", basado en las fotos de Chucho Colorado, y en las cuales se inspira Montoya para un capítulo del libro, queda patente el mismo problema, no hay una coherencia de fondo para mostrar la atrocidad que sufre el país. Relato interesante a ratos pero nada para recomendar a mi gusto.
Siento que la patria es una realidad manipulada y que entregar la vida por ella es necio. Una patria que para ser deba alimentarse de la muerte es una noción engañosa. Todos los hombres podrían decir lo contrario, alegar contra esta premisa, proclamar la muerte por un país recién nacido como el acto supremo. Yo les mostraría la desnudez de mi corazón, mis ganas de vivir, este deseo por hundirme en la luz de cada día. Les mostraría la luna, el arcoíris, el árbol. Les diría que no quiero dejar de gozarlos en la palpación y en la observación. Así todos los hombres del planeta reclamaran como su legado fundamental y su distintivo civilizatorio una sucesión de patrias sembradas de fronteras y de batallones vigilantes, yo optaría por un territorio inmenso, abierto a todos los saberes, y cuya sola bandera fuese la concordia. Lo escribí alguna vez: la felicidad reside en la paz del corazón y jamás en los ejércitos.
Primera obra que leo del autor, me agradó bastante el perfil descrito de Caldas y la importancia y relevancia que tuvo como biólogo más que como revolucionario, lastima que al igual que hoy mentes brillantes no tienen el apoyo y tienen que sobresalir rudimentariamente; por otro confirma que en Colombia alzarse en armas nunca será el camino hacia el cambio y que urgen dirigentes que re orienten el curso del país para que el crimen no siga aportando víctimas día a día de una guerra perdida contra el narcotráfico, la verdadera lucha es vencer democráticamente.
«Comprendía que, en su oficio, estar cerca de los acontecimientos era estar cerca de la desgracia. Y recordaba de nuevo las palabras del propio Capa: “si tus fotografías no son suficientemente buenas, es porque no estás suficientemente cerca”».
Si bien en mi opinión el libro comienza un poco lento, es innegable que la segunda parte toca fibras muy sensibles para todos aquellos que conocemos el conflicto colombiano
"Creían, como si se tratara de dogmas religiosos, que la violencia era la partera de la historia, que el verdadero poder nacía del fusil. Habían jurado, bajo la espesura de esas selvas ardorosas, que lucharían por la liberación del pueblo hasta la muerte. ¿Ahora qué quedaba de todo ello? La desgracia colectiva y no la prometida felicidad social. Y una memoria que el tiempo, como un destructor inflexible, disolvía cada día. Y un reguero de muertos importante acaso para la archivística regional".
"Venirse para el monte es entrar a una escuela de la aspereza. Y uno se aguanta los regaños, los aceleres, los insultos de los compas cuando se sabe que en juego está la revolución. Eso hay que repetirlo siempre. Mentalmente, a toda hora, antes de dormir, cuando a uno se le va el ánima en las diarreas, cuando caen esos aguaceros interminables, mientras se hace la guardia y uno rásquele a las ronchas que dejan los mosquitos. Compañero soldado: ¿juras y prometes por la revolución dedicar tu vida y tu acción enteramente al servicio del pueblo y usar las armas especialmente para tal fin? Sí, juro y prometo. Eso es lo que debemos repetir hasta el cansancio".
"Me metí en la guerrilla porque creo en el sueño de la libertad, y eso lo aprendí leyendo a Víctor Hugo y no a Marx".
"Sobre la vacuidad eterna del tiempo, las flores han ideado una delicada filigrana de sentimientos. Y logran, ante nuestros ojos, que de esas tinieblas, de las que estamos rodeados, surja la perplejidad".
"Un árbol solo, flotando en la noche, rodeado de silencio, es una de las mayores artesas de la naturaleza".
"El llanto no se detuvo. Asumió, en cambio, el semblante de un grito contenido".
Se me hizo un libro demasiado interesante, es muy poético y maravilloso de leer. Recorre la historia de Francisco José de Caldas, el sabio, prócer de la Independencia, pero retratado de una forma que muestra sus inconsistencias y contradicciones idealistas; al mismo tiempo, en una línea paralela narra la historia de otros tres personajes que buscan acabar con las injusticias y la guerra en el país cada uno a su manera: uno es fotógrafo, uno es escritor y el otro, fanático de la naturaleza, se enlistó en las filas del EPL. Mientras recorre la trágica historia bélica que vive Colombia desde la época independentista hasta nuestros días, se retrata de forma poética y sumamente estética, la belleza de ese país que tanto ha sufrido y que todavía hoy no consigue darse cuenta de que la salida del hoyo no son las armas ni la guerra, sino el diálogo, el respeto y la comprensión por la diversidad de ideas y pensamientos. Muy recomendado.
Montoya es un escritor erudito y sensible que a veces se enamora de su propia voz y se pierde fascinado en sus propios laberintos. Los instantes de precisión histórica se mezclan muy bien con la ficción candorosa de Caldas y los pinitos guerrilleros de los alumnos. Es un libro necesario y agradable, pero dista de ser una novela. En su categoría, aún por determinar, es un texto importante. A veces, sencillamente, como lectores se nos agota la paciencia con ciertas voces por hermoso que canten.