After rounding out their highly successful tour of the States, Koyuki and the gang return to Japan. Riding that momentum, their next step on their journey to rock greatness is the production of a new mini-album! However, thanks to the wiles of their industry archnemesis, Ran, no record labels will sign with BECK... Luckily, Sato manages to snag them a contract with a tiny indie label, but before they can record, they're going to have to come up with a small fortune. Excitement turns to exhaustion as Koyuki and the gang take to working day in and day out. Will BECK be able to make their mini-album?!
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Sakuishi has a wide variety of interests which include baseball (he is a huge Chunichi Dragons fan), martial arts, MMA, and music (he is a huge Red Hot Chili Peppers fan). Each of these has become the basis for his most popular series (baseball in Stopper Busujima, fighting in Bakaichi, and music in Beck). His series also often include character cameos from his past works; one of the newspaper reporters in Beck is actually from Stopper Busujima and so on. Additionally, he's a big fan of Sangokushi (Romance of the Three Kingdoms) with an altered version of that story appearing in Beck written by "Christy Sakuishi". In Beck he included many famous people in background crowds. These included many popular musicians, characters from Happy Sangokushi and MMA legends Royce Gracie and Kazushi Sakuraba.
Beck es en mi opinión un manga de música muy disfrutable. Transmite de buena manera la vibra de banda de rock, la escena under, el pelear por mantenerse relevante y la lucha con las discográficas, así como la banda puede repercutir en diferentes aspectos de la vida de cada integrante por fuera de la música. Dicho esto, también siento que la historia entra en un bucle constante: alto mando que desprecia a Beck (Ran o Leon) reaparece de las cenizas; la banda empieza una gira o consigue un lugar en un festival o esta por grabar un cd; supera las dificultades iniciales y consolida su emergencia en la industria; la vida personal de los integrantes parece mejorar; luego, el alto mando mete mano e influencias, Beck comienza a tener problemas (personales, financieros, musicales, etc.) y peligra su continuidad. Finalmente el alto mando termina de alguna manera alejándose por cuestiones externas o bien porque Beck de alguna forma se lo saca de encima. Esta es más o menos la formula. Por supuesto, también hay algunos sucesos inesperados que le dan nueva vida a la obra, pero no quita que no deje de percibir esta historia como un bucle. En este tomo tenemos el nuevo regreso de Leon Skyes, ahora iniciando la búsqueda de la última canción de Eddie Lee. No sabe que Koyuki es el único que la escuchó, y también quien tiene la guitarra con la que se compuso ésta, pero los contactos del productor norteamericano inevitablemente lo va a terminar acercando a Beck. Esto último quizá es la mayor novedad de la banda. Ellos tienen un activo muy valioso, la canción Devil's Ways, la cual tranquilamente podría ser terminaba por ellos, y todo apunta a esto. Dado que esta trama es interesante, podría hacer la vista gorda respecto a la circularidad. La otra subtrama, menos interesante, es la de Mahou y Koyuki. Distanciados hace más de 6 meses, cada uno vive creyendo que el otro lo está gorreando. Tranquilamente podría solucionarse hablando por teléfono, pero convenientemente esto no pasa. Honestamente no me interesa demasiado lo que pueda suceder. Es más, si resulta que Mahou decide caer en la tentación y romper, hasta lo vería con buenos ojos (suceso altamente improbable). Dejando de lado la historia, dado que es mi primer reseña de Beck, le dedicare espacios a otros apartados. El dibujo es sencillamente genial. Las expresiones mejoraron demasiado capítulo a capítulo. Al principio eran demasiado toscas, al punto que era complicado diferenciar hombres de mujeres cuando ponían expresiones de sorpresa, en efectos cómicos. Ahora hay mayores matices, el manga consigue seguir siendo gracioso sin caer en la tosquedad y la ridiculez. Por otro lado, también aprovecha con mucho ingenio los paneles grandes para transmitir el impacto de la música. Ante la falta de sonido del medio histeriotequil (termino recién creado), el manga refleja la poderosa sonoridad y electricidad del rock con grandes paneles de los personajes tocando sus instrumentos y los espectadores observando impresionados. Es difícil convencer a un espectador de esto, más cuando apenas se media palabra para contextualizar. Un logro más que loable, en mi opinión. Quizá la historia por momentos se me haga repetida, pero tiene algunos giros de trama que disimulan bien, sumado a que toda la parte visual, la comedia, interacciones y ejecución lo mantienen entretenido. Pulgar arriba.