Una bitácora, una suerte de found footage remixeado, donde Alberto Fuguet aborda las cintas, directores y actores con quienes creció; los barrios, plazas, salas demolidas o detenidas en el tiempo y personas, como si fuesen, y en cierto modo lo son, personajes de un enorme set real. Cinépata, mal que mal, viene de juntar cine con sicópata.
“La mayor parte de la gente ve cine para entretenerse; el cinéfilo ve películas para entenderse e intentar comunicarse con el mundo” Fuguet se considera un cinéfilo, un cinépata (habla también de cinéfago) y en este libro híbrido (a parte crítica de cine, a parte memorias, a parte guiones de cine, a partes homenaje) habla sobre cómo el cine ha estado presente en toda su vida y su carrera como escritor y como director. Habla de James Cameron, Wes Anderson, Wong Kar Wai, David Fincher, Diego Luna, Eric Rohmer, Sidney Lumet, Tony Scott, Olivier Assayas, Leslie Nielsen, Kelly Reichardt, de las películas de deporte, de autos, de la obsesión de Hollywood por destruir LA, de Volver al futuro, del cine B, pero también de la piratería, de las salas de cine vacías, de la crítica, de libros como "Cineclub" de David Gilmour y salas de cine de Santiago, hoy desaparecidas. Uno puede no estar de acuerdo con algunas de las opiniones del autor, pero si uno conoce algunos de los nombres que menciona, si ha ido a funciones en salas como el Normandie, o el Biógrafo, y en general si uno ama el cine, puede encontrar disfrutable la mayor parte de esta obra.
Creo que para leer este libro hay que haber leído a Fuguet antes o conocer sus otros trabajos y películas. Me entretuve mucho leyendo sus sinopsis y experiencias de las peliculas que relata.
Me encantó la explicación del concepto de no-lugar y la forma en que lo aplica a los aeropuertos. Además gracias a uno de sus capítulos conocí al grupo Arcade Fire
partes que me entretuvieron como partes que me llegó a dar una lata leer y querer pasar a la siguiente página, en este libro, Fuguet nos hace reseñas de películas, sobre tales películas, como las clasifica según él, nos habla de ''cinépatas'' como el llama, que realmente admira (yo al leer lo que escribe acerca de ellos, siento que debo de leerlos ya que me producieron bastantes dudas e interés en saber lo que quieren expresar, gracias Alberto por haberlos nombrado). Nos habla de su vida como cinépata, como surge este vicio por el cine y como llega a marcar tanto este arte en su vida. Por mi parte le doy un 7/10, lo encontré como un OK. No le pongo un 10 porque de verdad empezó a reseñar bastantes películas y de verdad algunas partes me empezaron a latear porque lo empecé a encontrar un poco monótono. Ahora si lo recomiendo o no, es un sí, salvo que de verdad no llegues a ver muchas películas, ya que ahí de verdad te vas a llegar a aburrir, que por mi parte, hubieron películas que aún no veía o conocía y tan solo quería saltarme esa parte, espero que si lo lees te llegue a gustar ya que te nutres bastante acerca de este arte.