Descrita en su juventud como “muy cuerda”, ¿por qué se torcieron las cosas en la existencia de Juana? ¿Fue tan “hermoso” su marido? ¿Padecía Juana una enfermedad latente que se le aceleró con la distancia con Castilla? ¿Acentuaron los embarazos una dolencia silenciosa hasta entonces? ¿Constituyeron los celos la causa de su patología? ¿Por qué a Isabel la Católica a finales del Medievo se le permitió reinar y a su heredera no, en pleno Renacimiento, con el humanismo como doctrina? ¿Utilizó Juana la enajenación que le achacaban a modo de máscara neuronal? ¿A qué valores se aferraba para mantener la valentía frente a sus captores? Durante casi 50 años Juana, la reina más famosa de España y sin embargo con menos poder, estuvo confinada en el palacio de Tordesillas. Cuando llegó tenía 29 años y murió en aquella clausura a la edad de 75. A excepción de las risas infantiles, a lo largo de toda su vida fue tratada como una marioneta. Ella, que era la princesa más sabia de su tiempo… Sin buscarlo, Juana fue en el tablero un peón movido a su antojo por su padre, Fernando, por su esposo, Felipe, y por su hijo, Carlos. Dicen que detrás de la historia del ajedrez, traído a la Península Ibérica por los musulmanes, se esconde enigmáticamente la figura de su madre, la Dama... Isabel designó a Juana como heredera en su testamento, aunque en la práctica se hizo caso omiso a su mandato. Con paciencia y rigor científico María Lara, doctora en Historia Moderna, reconstruye la vida cotidiana de Juana de Trastámara, desde la pesquisa sobre su lugar de nacimiento hasta su ocaso un Viernes Santo después de haber sido tildada de hereje. Investigando en los archivos, la escritora se adentra en el universo emocional de Juana, la emperatriz a la que nunca se le reconoció el título, la mística que convivió con el cadáver de Felipe como llave para su libertad. Esta es la historia de Juana, la reina cuerda.
Sintiéndolo mucho, Juana no se merece una biografía tan mal escrita. Es complicadísimo seguir el hilo, ya no cronológico, sino temático: epígrafes metidos sin ton ni son, saltos de un tema a otro en un mismo apartado que no conducen a absolutamente nada, repeticiones alrededor de un mismo tema sin llegar a ninguna conclusión... Y si al menos se profundizara en los aspectos que trata..., pero tampoco. Por poner dos ejemplos, en un momento se menciona una carta de Carlos I a Cisneros que debió de ser super importante, pero no se expone ni una frase. Por otro lado, se menciona lo mal que la trataban las mujeres encargadas de Juana en Tordesillas, que "entraban en la celda de Juana para quitarle toda iniciativa". ¿Se explica cómo? No parece ser necesario. Por no mencionar las asunciones que realiza la autora por su cuenta y riesgo; son varias a lo largo de todo el libro, como si la conociera personalmente, pero me ha llamado la atención aquella en la que afirma que "posiblemente fuera esto último [el miedo al más allá] lo que frenó a Juana del suicidio". Por la cara, porque luego afirma que "Juana en ningún instante dejó constancia de su deseo de quitarse de en medio o fue sorprendida con utensilios para provocarse la muerte". Entonces, ¿por qué escribir la frase anterior? Pues así todo. En fin, una pena.
Me ha gustado bastante, soy historiadora del arte y he leído previamente otros libros sobre Juana que la autora nombra entre sus páginas. Me ha parecido un libro ameno,muy bien documentado y con buenas ilustraciones que ayudan al discurso. En ocasiones si se hace un poco denso pero en general es un buen libro si se quiere leer sobre esta reina.
María Lara escribe la historia de la última de las reinas de los Trastámara, antes de que comenzara la saga de los Austria en nuestro país, con su hijo Carlos. Y, como es evidente, la limpia de esa leyenda absurda, creada por su marido Felipe, su padre Fernando y su hijo Carlos, de que estaba loca de remate.
La historiadora recuerda que la hija de los Reyes Católicos se crió en un ambiente de empoderamiento femenino y se convirtió en la princesa más instruida del Renacimiento hasta que lo fue su hijo Catalina. De hecho, Juana consiguió mantener una colección de libros en su encierro de Tordesillas, dejando, tras su muerte 116 libros, lo que no está nada mal para la época.
Juana tuvo la mala suerte de tener un padre y un marido que se parecían mucho. Tanto Fernando como Felipe tenían múltiples amantes y eran unos rematados egoístas que sólo se preocupaban por llegar lo más alto posible. Como dice la autora, de Felipe, "le gustaban más los cargos que las cargas", insinuando que eso de trabajar le iba menos que estar metido en la cama de sus amantes o de caza y de fiesta.
Juana quizás tenía algún tipo de problema de salud mental (como depresión postparto) y, desde luego, seguro que tuvo momentos de depresión en esas casi cinco décadas que estuvo encerrada en un lugar donde la mantuvieron los tres hombres que la relegaron para quedarse con la importante corona de Castilla, que era de donde salían, fundamentalmente, los fondos, para mantener guerras por todo el planeta, desde la conquista de Perú a la pelea con el turco en el Mediterráneo y las continuadas guerras con Francia, contra el papado o contra quien fuese.
Juana llevó el féretro de su marido de un lugar a otro, con la simple intención de que no la casaran con nadie más por el hecho de que no se podía hacer si el marido no estaba enterrado. Pero lo de llevar el cadáver no fue una rareza suya, ya que incluso su nieto Felipe llevó por toda España el de su madre, la emperatriz, cuando murió y se lo pidió su padre Carlos.
Juana tuvo la oportunidad de recuperar su papel de reina cuando los comuneros fueron a buscarla a Tordesillas para que apartase a su hijo Carlos, que estaba arruinando a la Monarquía Hispánica, pero la reina no quiso firmar ningún papel que fuera en prejuicio de su hijo. Este se lo pagó colocando a unos vigilantes, los marqueses de Denia, que eran una especie de psicópatas que trataban fatal a su madre.
El único sitio donde Juana mantuvo su autoridad fue en el cercano convento de las clarisas, siempre y cuando la dejaban ir allí, que no fue siempre, porque muchas veces le tenían vetado el salir del hoy inexistente Palacio de Tordesillas.
A pesar de todo, Juana se las agenció, cuando pudo, para realizar algunas acciones como reina, entre ellas revocar los privilegios de todos los flamencos que trajo su marido a la corte, financiar obras públicas en Segovia, pagar a músicos o proteger a las prostitutas.
El estudio de María Lara lleva la contraria a la novela "La loca" de Cristina Fallarás, al menos en dos aspectos: Felipe no repudia a Juana cuando da de mamar a su primera hija, sino que lo muestra a hombres y mujeres de Flandes, como una imagen bucólica; y Felipe II estuvo en contra de los exorcismos, que sí imponía su padre Carlos I. Alguna de las dos tendrá razón, probablemente la historiadora.
em sap greu posar-li 3 estrelles pq m'ha encantat a estones però sovint se m'ha fet pesat. tot el tema de les monarquies i les cases reials no m'acaba d'entrar al cap i és fascinant el drama que es portaven. li van fer passar molt putes a la juana però era una reina i una valenta, crec que seríem molt amigues si no haguéssim nascut amb 500 anys de diferència. he après moltíssims datos increïbles i inclús m'he saturat amb tants noms i dates (maaaassa detalls a vegades, sembla que hi hagi capítols x omplir) però hi ha un currasso de recerca molt fort darrere el llibre. no el recomanaria a ningú q no sigui una mica friki del tema ja pq jo no ho era prou i per això l'he anat abandonant i reprenent (pq em sabia greu abandonar la juana pobra)
En líneas generales me ha gustado y me ha parecido interesante, aunque creo que el libro va de más a menos. La primera mitad me interesó mucho más que la segunda. Me gustaría que profundizara más en temas que quedan en el aire, como el cofre de doña Juana desaparecido y nunca hallado, la desaparición de los restos de Juana la Beltraneja, etc. El libro es muy ameno, estando el texto acompañado de imágenes que hacen muy grata la lectura. Como aspecto negativo, he encontrado alguna falta de puntuación en las frases y algún párrafo que no se entiende, teniendo que volver a leerlo dos veces, lo que denota un poco de descuido por parte de la editorial. Recomendable.
El libro, como aproximación sencilla a la historia de Juana I, funciona bien. Sin embargo, hay dos cosas que no me han gustado. La primera es la repetición hasta la saciedad de los conceptos que expone la autora, que no parece adecuada, más bien da al lector la sensación de que pone en duda su capacidad para seguir el hilo. La segunda es la irrupción en algunas partes del "yo" de la autora para hablar de sí misma -momentos en los que toma las riendas algo tan humano como es el ego-, o para señalar conceptos modernos que no casan con el contexto y que, por lo tanto, simplemente sobran. En mi opinión, en estos dos defectos se nota la voluntad de la autora de dar al lector la reflexión ya hecha, en lugar de dejarle llegar a sus propias conclusiones. Cuando un libro está bien escrito, la voz del escritor se tiene que difuminar, pues no es el protagonista de nada. Más allá de esos temas importantes pero puramente narrativos, si te aproximas a este libro para aprender historia, como hice yo, el resultado es satisfactorio aunque se echa de menos tener en España historiadores que sean, además, buenos escritores.
Cumple completamente la misión de justificar, con argumentos de todo tipo, el porqué la Reina Juana I recibió injustamente el apelativo de "loca" siendo, probablemente, una de las mujeres más ilustradas de su tiempo. Deja clara la lucha de poderes en las que se vio inmersa, así como su situación personal y posiblemente su carácter. Para mi patina en cambio en la exposición de muchos de los hechos que rodearon la vida de Juana. Como la Revolución Comunera, de la que no queda claro su porqué y su desarrollo, aunque se detenga en la vida de muchos de los que formaron parte. Creo también que ahí residen los mayores problemas del libro: en que se pierde en historias accesorias, interesantes en sí, pero que te sacan del eje central.
El contenido está bien, hace un buen repaso y análisis por los hechos y las fuentes que rodean la vida de Juana I de Castilla. La premisa me parece interesante y se defiende de manera decente. Sin embargo, tiene muchos fallos de edición que espero que arreglen en ediciones futuras (esta es la primera): títulos de cuadros que no coinciden con la imagen, referencias dentro del libro que no se cumplen… También tiene bastantes fallos de puntuación que dificultan la lectura y que espero que corrijan junto con los de edición. Como resumen podría decir que el contenido está bien, pero la forma se resiente y, si se corrige, mejorará mucho la lectura del libro.
Es un libro fabuloso. Con evidencia encuentra una lógica difícil de cuestionar de que su locura fue una escusa perfecta para que su esposo, padre y luego su hijo gobernaran. Escarba un poco en la superficie aquellas mujeres humanistas que eran admiradas por otros académicos humanistas pero olvidadas por las crónicas. Un libro con un extenso Research.
La autora nos sumerge en la compleja mentalidad de Juana desde una visión psicológica moderna, indagando sobre si los celos podrían haber originado su patología, o sobre como nunca renuncio a su valentía y fortaleza durante las diferentes etapas de una vida marcada por la traición. RESEÑA COMPLETA: https://atrapadaenunashojasdepapel.bl...
La historia de Juana I me parece muy interesante, sin duda está bien documentado pero lo cierto es que me parece complicado de leer. No me parece que esté bien estructurado, por eso no le pongo más estrellas. Fallos de edición también visibles.
Las reflexiones finales de los últimos 3-4 capítulos me parecen geniales.
Moi pormenorizado, inda que as veces é difícil seguirlle o fío a como constrúe algunhas frases. Ante todo dá moitos datos interesantes desta raíña da que só coñecemos rumores.
La obra está muy compartimentada con epígrafes debido a que se tocan muchos temas. Eso es lo que hace que sea fácil de leer pese a la cantidad de datos que da.
me ha ayudado a aclarar muchas cosas en las dudas que tenía sobre Juana, me gusta como habla sobre todas las teorías y posibilidades sobre su comportamiento al igual que la información que nos da sobre su contexto histórico para procurar que lo podamos entender todo, a pesar de esto siento que no habla tanto de Juana como debería, dando mucha visibilidad a más personajes, pero a parte de esto lo demás está bastante bien, además de que he aprendido muchísimas cosas.
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Un gran libro sobre la figura de quien debió ser la reina de hecho, no sólo de nombre, de todos los reinos hispánicos. Realiza una gran labor de limpieza sobre todas las mentiras y difamaciones que fueron vertidas sobre ella por su padre, Fernando el Católico, su marido, Felipe el Hermoso, y su hijo, Carlos I, todos ellos movidos únicamente por la ambición. El ansia de poder y la falta de comprensión de los tres nos privó de la que podría haber sido la reina más preparada de la Europa renacentista. Nadie le permitió, como sí le permitieron a su madre, Isabel la Católica, ejercer el poder que le pertenecía por derecho y para el que estaba tan preparada. Además, nada la comprendió ni sus celos por las infidelidades de Felipe ni sus intentos por imponer su opinión, sus propias decisiones y mostrar su verdadero carácter. Este libro, por suerte, permite limpiar la imagen de una mujer difamada y encerrada por quienes más deberían haberla apoyado.