Hace unos 10 años, escribí una anécdota sobre un «pájaro caído», busqué si existía alguna referencia a esa frase que formé en mi cabeza y encontré un poema de Ada Salas que expresaba precisa y prácticamente lo mismo. Hasta unos meses atrás, y después de una ardua búsqueda por años, llegó por fin a mis manos esta edición con sus 4 primeros poemarios, el primero de ellos en dónde se alojaban las líneas de aquel pájaro.
Leer todo el contexto de aquel poema, los anteriores y los posteriores me ayudaron a entenderlo mejor, a redirigir mi experiencia y esa remoción de sentimientos que me deja leer su proceso de escritura al paso del tiempo. Sus inquietudes, motivaciones, y las piedras angulares que fueron construyendo su camino como poeta. La amo.
Tengo marcado y señalado cada uno de sus poemarios, pero de los cuatro, «Lugar de la derrota» destaca por su transparencia; deja fluir el dolor y la reconciliación con la ausencia como no lo había escrito antes, y como a mi parecer, comenzó a escribir desde entonces.
Sin embargo, siempre le tendré un cariño especial a estas líneas:
He vivido cien siglos con horas semejantes. He sufrido la ciega soledad del pájaro caído la cruda languidez de los cielos abiertos. Amé la lluvia rota en la ciudad antigua el humo los cristales los astros desatándose. Nada me sobra en cambio.
De esto que me estaba gustando, pero sin más, no me decía gran cosa, hasta que llegué a "Lugar de la derrota" y pff, maravilloso, me enamoré, el cambio en su poesía es impresionante ahí.