Septiembre de 2010. Aquella mañana de domingo nada le hacía presagiar al inspector de homicidios de Valladolid, Ramiro Sancho, que acababa de dar comienzo una pesadilla que lo dejaría marcado para el resto de sus días.
La investigación del asesinato de una joven ecuatoriana a la que le han mutilado los párpados y cuyo cuerpo han encontrado unos versos amenazantes ocupa las primeras páginas de esta novela negra narrada con un dinámico y atrevido lenguaje cinematográfico. Sin embargo, el autor nos arrastra por un camino inesperado al describir los hechos desde la perspectiva del propio asesino: un sociópata narcisista influenciado por la música más actual y por las grandes obras de la literatura universal.
La evolución frenética de los acontecimientos desemboca en la intervención de uno de los especialistas más reconocidos en el comportamiento de los asesinos en serie. Este complejo triángulo emocional, unido a la intriga que envuelve al siniestro cómplice del asesino, hace que Memento mori se convierta en un profundo thriller de acción con banda sonora que atrapará al lector de principio a fin.
Nací en Valladolid en 1974, soy Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y Master en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. He desarrollado mi carrera profesional en distintos puestos de dirección comercial, marketing y comunicación en empresas vinculadas con el mundo de las Telecomunicaciones (Retecal), outsourcing (Grupo Norte) y la Industria Audiovisual (Canal Ocio Europa), hasta que en 2011, mi mujer y yo decidimos trasladarnos a Madrid con nuestro hijo para poder dedicarme en exclusiva a mi carrera de escritor. Desde abril de 2013 coloboro en el programa de la SER, Acento Robinson.
"Te sorprenderías del nivel de crueldad al que podemos llegar los seres humanos. No existe otro ser vivo que nos pueda igualar en atrocidades cometidas contra miembros de su misma especie"
Soberbio thriller, de los mejores que he leído. Como engancha, como hila las cosas, como lo vuelve todo tan interesante y complejo. Como escribe el señor Gellida. ¡Hay que joderse!.
"Septiembre de 2010. Aquella mañana de domingo nada le hacía presagiar al inspector de homicidios de Valladolid Ramiro Sancho que acababa de dar comienzo una pesadilla que lo dejaría marcado para el resto de sus días.
La investigación del asesinato de una joven ecuatoriana a la que le han mutilado los párpados y en cuyo cuerpo han encontrado unos versos amenazantes, ocupa las primeras páginas de esta novela negra narrada con un dinámico y atrevido lenguaje cinematográfico. Sin embargo, el autor nos arrastra por un camino inesperado al describir los hechos desde la perspectiva del propio asesino: un sociópata narcisista influenciado por la música más actual y por las grandes obras de la literatura universal.
La evolución frenética de los acontecimientos desemboca en la intervención de uno de los especialistas más reconocidos en el comportamiento de los asesinos en serie. Este complejo triángulo emocional, unido a la intriga que envuelve al siniestro cómplice del asesino, hace que Memento mori se convierta en un profundo thriller de acción con banda sonora que atrapará al lector de principio a fin"
Llevaba algún tiempo con ganas de leer este libro desde que descubrí al autor y las buenas opiniones con las que cuenta. Este es el primero de la trilogía "Versos, canciones y trocitos de carne". He leído muchas opiniones positivas de el, gente que lo recomendaba y realmente, me alegro de haberme lanzado, lo he disfrutado y estoy disfrutando de que en los últimos meses he ido descubriendo nuevos autores españoles que realmente son una maravilla y una gozada.
El libro da comienzo con una puesta en escena angustiosa y efectiva, además nos muestra que no es como otros thriller, ya que los lectores conoceremos al asesino, su nombre y vida desde la primera página. ¿Qué intriga tiene el libro? Muchísima, ya no solo por las dudas y preguntas que solo van en aumento, sino por la pedazo de trama que va expandiendo sus hilos y sobretodo los cojonudos personajes con los que cuenta. Sí, conocemos al asesino, su apariencia, su nombre pero no sabemos por qué mata, sus planes, qué es lo que busca, si está solo, o su historia. Sólo diré que tiene una excepcional inteligencia que a su vez cuenta con una total indiferencia por la vida ajena. Entre otros muchos aspectos con los que cuenta este asesino, como ya mencioné son personajes muy, muy currados y complejos.
"No hay semilla que crezca en la mentira, ni mentira que viva en el momento en el que la soga juzga y se estira"
Por otra parte tenemos a, Ramiro Sancho, que es nuestro inspector de homicidios al que le tocará iniciar una carrera contrarreloj dar con las respuestas de las muertes y las incógnitas que nuestro asesino dejará en ellos. Sancho es una persona que llama la atención con su barba pelirroja, y su manía de encontrar el refrán perfecto para cada situación. Valorado entre sus compañeros, hará lo imposible por atrapar al asesino, pues otra faceta es que es un buen inspector, dedicado y con buen instinto, aunque éste no se lo pondrá nada fácil. Un juego cruel y macabro en el que el asesino demostrara su inteligencia. ¿Podrán atraparlo antes de...?
Poco a poco pasando cada página iremos viendo que hay mucho más dentro y fuera del asesino. Tiene varias cosas que le dan un toque nuevo y diferente a lo que solemos ver. Está trabajado todo a la perfección, sublime narrativa. Y joder como engancha.
Estoy disfrutando cada vez más de los thrillers o novela negra y esta trilogía ha alcanzado un nuevo nivel. Esta ambientada en Valladolid, me pareció original y curioso, un punto más a favor de esta historia. Una historia que nos traslada a la capital de la provincia de Valladolid, en septiembre de 2010. Ahí conoceremos a nuestros protagonistas.
Ambos son los protagonistas principales de la trilogía a partes iguales, pero no estarán solos. Nos encontramos con secundarios de lujo como todo el equipo de Sancho con el que trabaja y que están a la altura, bien perfilados. Como son el comisario Mejía, los subinspectores Matesanz y Peteira, y la jueza Miralles. Destaca un punto por encima, Martina, que es un especialista en analizar la psicología del lenguaje y que será de gran apoyo para la investigación. Y Carapocha, para mi el mejor personaje, que es un psicólogo especialista en asesinos en serie, es bastante particular, con una gran personalidad y será de gran ayuda para Sancho.
Otra de las razones, además de los personajes, y el enorme nivel de enganche que logra, por las que el libro se lleva las 5 estrellas, es por lo que la narrativa ágil de su autor logra. A través de su prosa, de sus palabras, César Pérez Gellida ha logrado con total eficacia un thriller en el que la acción no da tregua. Cada suceso, cada uno de los enigmas y de las revelaciones, se van desarrollando tan rápido que no quieres dejar de leer haciéndose imposible soltar el libro en ningún momento, sorprendiéndonos. No tienes ni idea de lo que va a ocurrir después, quién será el siguiente y desconfiaras de todos. Del final es mejor que ni hablemos, no puede ser más sorprendente.
Ya las primeras páginas del libro tienen fuerza, ritmo, atrapan y enganchan. Una historia que es tan adictiva que nos cuesta parar. El caso se convierte en una lucha mental entre un asesino sociópata, narcisista, y un inspector de policía que tiene muy pocas ganas de jugar. El título, Memento mori, es una expresión que se traduce como "Recuerda que morirás".
El libro esta escrito en tercera persona, con un narrador omnisciente, con un orden cronológico lineal pero variante entre el presente y pasado. Usa un estilo directo, muy ágil y muy cuidado todo. No exagero, todo, cada diálogo, personaje, cada momento importante, todos los giros en la trama están preparados al más minimo detalle a conciencia para sorprender y para enganchar. Gellida tiene un don para escribir, eso para mi es un hecho, pero sin nada de florituras, lleno de citas y refranes.
Consiguió una trama muy bien urdida, que nos va envolviendo. Aquí lo curioso, es que no lo va consiguiendo conforme pasamos las páginas, sino desde el principio, ahí ya nos ha pescado. Una historia desde el punto de vista del asesino es algo que a la hora de leer le da un puntazo, pero con este particular, es otro nivel. Con unos cuantos giros narrativos, nos damos cuenta de que Gellida está jugando con nosotros, llegando a algunas partes como ese final en el que no puedes decir ya otra cosa llevado por un gran impulso.. ¡Hay que joderse!
Como último aspecto que me fascinó del libro, es la música. Mayormente través de los gustos musicales de nuestro asesino. Si hiciera un top de mis grupos favoritos, en los primeros cinco estaría el grupo, Rammstein. Me sorprendió que apareciera aquí y, el uso que le dio el genio de Gellida a una de sus canciones. El libro goza de una banda sonora propia. Clásicos como; Héroes del Silencio o Placebo a más actuales como son Rammstein, Muse, o Love of Lesbian. La música está muy presente en su vida y en diferentes momentos de ella. Escoge la canción adecuada que se adapte a sus pensamientos, a sus actos y a algunos momentos.
Puedo entender que haya personas a las que les resulte un poco pesado lo de las canciones o que interrumpa para ellos la acción, pero a mí me ha sucedido lo contrario. Y he descubierto algunas gracias es esto. No pocas las he ido escuchando cuando salían, y me encantó. Cada verso.
Los acontecimientos de la historia, los giros y las revelaciones y asesinatos se precipitan a un ritmo frenético. Un asesino en serie que planea todo al detalle, con recursos, secretos y que va demasiado rápido, los investigadores sin saber muchas cosas son incapaces de seguir sus pasos ni mucho menos, de preverlos y anticiparse a ellos.
Ahí es donde entran en escena dos importantes personajes. Martina Corvo, una Psicolingüística atractiva e inteligente que ayudará mucho al inspector Sancho. Y finalmente mi favorito, el experto en asesinos en serie, decir inteligente es decir poco, con un pasado que es como una película, Carapocha (su mote).
Los escenarios y ambientes del libro son algo que Gellida ha cuidado al detalle. Con mucho cariño y respeto hacia su gran tierra. Nunca he estado en Valladolid, pero hacemos un recorrido por algunos de sus barrios. También conocemos algunos de los locales más emblemáticos de la ciudad, dándote ganas de ir y recorrerlos, de decir, aquí pasó esto en el libro.
En resumen queridos amigos y amigas, una puta gozada de libro, 100% adictivo. Con una trama genial, detallada a cada paso y giro. Con unos personajes muy, muy, trabajados que tienen esa "alma" que los hace completamente reales. Mi más absoluta recomendación. 👏👏👏
Ah, sí, en mi cabeza ya resuena el coro de Dies Irae. El día de la ira, ha llegado. Y toca ser testigo de que traerá.. 🎼
"El destino es quien baraja las cartas, pero nosotros somos quienes las jugamos"
Escuché a Michael Robinson decir que era uno de sus thrillers favoritos (Incluso había prologado el libro). Lo tenía pendiente bastantes meses, y al final, me decidí a leerlo, con ciertas reservas. La primera grata sorpresa que me llevé fue el ritmo trepidante que le imprime desde la primera página, y por supuesto, me quedé absorto en su lectura. Es un libro muy bien ambientado en las calles de Valladolid, hasta ahí normal, ya que el autor conoce la ciudad como la palma de su mano. Lo que me llamó la atención es que, para ser su ópera prima, tiene un estilo narrativo que desparrama fluidez, autenticidad, ritmo e interés a partes iguales. El apartado de la banda sonora también tiene su aquel, aunque no sean precisamente canciones que formen parte de mi colección. Los personajes están muy bien perfilados, tanto social como psicológicamente. El inspector Sancho, Carapocha e incluso Orestes son creíbles, rezuman realidad en sus perfiles y en sus expresiones. Ya sé que a muchos lectores la novela les ha parecido pedante (muchos latinajos y refranes). No puedo estar más en desacuerdo. Para mí han sido unas horas de buena literatura, además “made in Spain”, que me ha recordado a algunos clásicos del género. Nada que ver con autores tipo Lee Child y similares, que están bien para evadirte un rato, pero que no dejan huella. Me daré un tiempo para leer las siguientes entregas, pero si no baja el nivel, apuntaré a César Pérez entre mis autores destacados.
Creo que en los primeros compases del libro estaba barajando las dos estrellas, por lo que 4 estrellas finales dicen mucho de la intensidad que Gellida acaba imprimiendole al libro y del interés que la trama ha despertado en mi.
He de reconocer que la banda sonora me sobra en su totalidad, no entiendo muy bien que aporta. Algunos grupos y canciones los conozco y otros no, pero las letras me las he saltado todas en su totalidad, aquí se le va la estrella.
El personaje de "Carapocha", me ha gustado especialmente ya que aparece en los dos libros que he leído del autor, "Todo lo mejor" y "Todo lo peor". Lo ha integrado aquí perfectamente con algunos añitos más. O más bien lo integró más tarde con algunos añitos menos.
El tema este de los asesinos superdotados y genios de internet y del hackeo también me genera hartazgo, la verdad. De momento no penaliza. El amor a los libros y a la mitología compensa. A ver por dónde sale en los siguientes.
El final queda totalmente abierto, comprensible en una trilogía de este tipo, lo cual me obligara a seguir con la serie, pero sin prisas, que no me he convertido en un gellidista acérrimo.
La verdad esperaba más, tanta canción y tanta poesía me han descentrado un poco, pero no quiero quitar méritos al autor y el libro es muy disfrutable.
Y tenemos a un inspector no demasiado traumatizado y, además, de mi tierra, eso es un plus😂😂.
MUY BUENO, sí señor. Pucela con unos personajes reales, tanto el detective como el extraño psicópata trastornado que hasta nos creemos de cómo está construido.
Lo mejor de la novela son sus protagonistas. Así como hay otros autores que con dos pinceladas nos definen a los personajes, da casi igual principales que secundarios (Reverte tiene alguna novela muy buena en secundarios), yo veo que Gellida lo borda en los principales y no tanto en los que rellenan la historia. Pero los que se curra los borda, sí señor.
La trama va de un asesino en serie en la ciudad de Valladolid, pero los que escoge para su serie son un poco extraños. Es, como no, un genio pero con tara de personalidad. Listo, más o menos integrado socialmente y con ganas de demostrar a la policía lo listo que es. Hasta ahí nada nuevo, ¿no? Lo bueno del libro es cómo nos mete en la historia y en la cabeza de los personajes principales, como nos va soltando pistas para llegar a la resolución…que ya digo que continúa en la segunda parte, Dies Irae. Cierra razonablemente esta primera parte pero claramente no del todo.
Bueno, ya he dicho que los actores bien, historia bien, datos sobre asesinos en serie y de localización de pruebas bien…¿Y donde se deja la quinta estrella? 1.- En que no cierra del todo. Eso me quema, con 450 pags yo creo que vale para una de asesinos en serie. Y además hay tres libros, no dos. Habrá quien valore que siga la cosa cual pilas Duracell; yo no lo hago. 2.- Los secundarios los veo más flojos. 3.- El último capítulo no me ha gustado nada, nada, nada. Muy “cultivado”. 4.- Y finalmente el exceso de notas. Está uno metido en la lectura y venga a tocar el kindle (y menos mal que es táctil) para ver las traducciones del latinismo o de los “palabros” técnicos.
Y aun con esas “quejas” me ha gustado mucho y leeré sí o sí el siguiente (tras intercalar otros géneros) en no mucho
P.D. los que conocemos Pucela agradecemos que se desarrolle la acción en ese escenario. Es algo novedoso, no van a ser siempre las ciudades típicas.
¡Impresionante novela negra de César Pérez Gellida! Aunque al principio me pareció raro los diálogos tan extensos que tiene, enseguida agradecí el dinamismo que le da a la historia y lo interesantes que son. Sobre todo en los que interviene "Carapocha", que para mí es el mejor personaje de la novela. Destacar el excelente trabajo de documentación por parte del escritor, que se refleja en el libro, dándole realismo y credibilidad a la historia. Ópera prima que abre la trilogía "versos, canciones y trocitos de carne", que como curiosidad tiene su propia banda sonora. ¡Y ahora directo a su continuación ("Dies irae") que me ha dejado con muchas ganas de saber como continua!
“No es indicio de salud estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”
Este libro me lo recomendó un amigo (Gracias Javi!), y he decir que ni siquiera había oído de su autor, tampoco sabía que era el inicio de una serie completa.
El libro comenzó muy bien, con unos capítulos iniciales tan trepidantes, como crudos. Sin embargo a medida que avanza, siento que se pierde entre tanta historia, canción y poema. No me malinterpreten el libro trae su propia banda sonora que el autor utiliza para explicarnos estados de ánimos y emociones (muy ingenioso por su parte), sin embargo por momentos sentí que perdía el hilo del thriller; quizás es porque me gustan más los libros que te envuelven y desarrollan con otro ritmo, y vale, también es que soy un poco impaciente. En muchos momentos sentí que habían demasiadas explicaciones históricas, psicológicas (tantas historias de asesinos en serie, me pareció relleno) y literarias que no permiten que la historia avance y que tampoco la explican; hay demasiadas páginas innecesarias.
Un punto que todavía no puedo decir si me agradó o no, es conocer la historia del asesino y su identidad casi desde un inicio, pero como buen thriller, no todo está dicho o dado, hay piezas que deben encajarse a medida que se avanza, para tener el panorama completo.
A pesar de que expongo lo que no me ha gustado del todo no significa que el libro no me haya gustado, es muy buen thriller policíaco, con mucho relleno, pero con una buena trama.
Hace un par de años leí Astillas en la piel y quedé fascinada por la manera que tenía de escribir este autor, me quedó claro que la novela negra no tiene por qué estar reñida con la literatura y es que César me apreció un artista de las palabras. Ya sabéis como lectores que aunque quieras leer todo de un autor las lecturas te van llevando por donde quieren y al final hasta ahora no he conseguido sacarle hueco.
Creo que el mundo lector se divide entre los Gellidistas, que nos encanta el estilo del autor y los No Gellidistas a los que su narrativa les parece pedante. Añadamos una más a las grandes cuestiones de la humanidad: ¿Pizza con piña o sin piña? ¿Coca-cola o Pepsi? ¿ColaCao o Nesquik? 😉
Como podéis ver por la puntuación este primer libro de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne me ha encantado.
¿Qué destacaría?
El ritmo, la trama, los personajes, los patos (esto lo entenderéis cuando lo leáis), la pluma del autor y sobre todo la impronta de realidad que marca el libro entero, vamos que exceptuando una cosilla me ha parecido de lo más creíble.
Pero si tengo que quedarme con algo, sin duda me quedo con los personajes. El inspector Ramiro Sancho está bien pero para mi no destaca especialmente. Sin embargo, Augusto y “Carapocha” llenan el libro totalmente
Otra de las cosas que más me ha gustado es conocer desde el principio la identidad de nuestro psicópata que aunque tiene algunas cosas dentro del cliché de psicópata, nos va a mostrar la cara más pura de este peligroso desorden mental.
Aun siendo el primer libro de este autor me ha parecido magnífico, mantiene el ritmo e interés en cada momento y muestra cierta originalidad en su forma de estructurar la historia.
Lo que menos me ha gustado es sin duda el final hiper abierto, yo lo he leído sabiendo que es una trilogía pero si lo hubiera leído en su publicación me hubiera cabreado bastante.
Le sobran latinajos, refranes, canciones, y una inmensidad de datos con los que el autor rompe el misterio. No está bien escrita, ni bien estructurada, y los diálogos son pésimos. Le falta empuje, encuadre y alma.
Sería un 3.5. Me ha gustado, pero hay muchas cosas que se ven venir. Encuentro la transcripción de las canciones y las referencias totalmente innecesarias. Y además, el hecho de que el autor añada una y otra vez "cultura general" explicada como una clase, no me termina de gustar. El caso en sí es interesante, la relación de personajes también y el suspense hasta cierto punto. Para mi gusto demasiado obvio y con toques un tanto peliculeros, muy típicos del género. El estilo y el protagonista bien.
Me ha gustado mucho. Acostumbrados a que casi siempre te oculten al asesino hasta el final, pues aquí no, el autor te mete en la piel del psicópata desde el principio, lo cual te hace ver la trama desde una perspectiva diferente. Los personajes son curiosos y están muy bien construidos, particularmente disfruté mucho con las disertaciones varias de Carapocha. En cuanto a las canciones a las que se hace alusión durante toda la novela, la verdad que el gusto musical del protagonista no tiene mucho que ver con el mío, y eso que tengo una playlist bastante ecléctica, pero en ningún momento se me hizo fastidioso. Por poner algún pero, sería el final inconcluso, algo precipitado, pero como ya tengo el siguiente, espero que se aten pronto los cabos sueltos. Un gran descubrimiento Gellida, gracias Overhaul por tu recomendación 😉
Una vez más la pereza y el mal hacer a la hora de narrar del autor consigue cabrearme y mira que me estaba gustando mucho mucho la novela, e incluso hubo momentos que llegué a plantearme las 5 estrellas, pero cuando empecé a verme venir la situación ya dejé de disfrutar lo que debería y ya el tramo final cuando se descubre el pastel, estaba perplejo por la tomadura de pelo y solo quería que se terminara la lectura.
Por favor, el narrador omnisciente está genial y es un gran recurso para el autor y el lector, pero si le das POV a uno de los personajes que luego va a dar un giro radical a la historia, la estás cagando, ya que si sabemos lo que piensa ese personaje, ¿Cómo narices se lo ha podido guardar todo en su cabeza? Si como digo el narrador ha tenido acceso a ella y nos ha ofrecido sus pensamientos, es decir, es un sin sentido y es algo que por desgracia se usa demasiado, si quieres hacer uso de esto, bien, no le des POV a ese personaje, en este caso tampoco es que tenga demasiados, pero tenerlos los tiene 1 o 2 al menos, por lo que aún siendo menos graves que otras lecturas, ha sido lo suficiente para fastidiármela.
Con respecto a todo lo demás, pues bueno, la trama cumple bien, los personajes me gustan, aunque el asesino es un poco coñazo a veces, pero está todo bien hilvanado y demás, hasta que te das cuenta que te han tomado el pelo.
No creo que siga con los demás, al menos de momento.
Septiembre de 2010. Aquella mañana de domingo nada le hacía presagiar al inspector de homicidios de Valladolid, Ramiro Sancho, que acababa de dar comienzo una pesadilla que lo dejaría marcado para el resto de sus días.
La investigación del asesinato de una joven ecuatoriana a la que le han mutilado los párpados y cuyo cuerpo han encontrado unos versos amenazantes ocupa las primeras páginas de esta novela negra narrada con un dinámico y atrevido lenguaje cinematográfico. Sin embargo, el autor nos arrastra por un camino inesperado al describir los hechos desde la perspectiva del propio asesino: un sociópata narcisista influenciado por la música más actual y por las grandes obras de la literatura universal.
La evolución frenética de los acontecimientos desemboca en la intervención de uno de los especialistas más reconocidos en el comportamiento de los asesinos en serie. Este complejo triángulo emocional, unido a la intriga que envuelve al siniestro cómplice del asesino, hace que Memento mori se convierta en un profundo thriller de acción con banda sonora que atrapará al lector de principio a fin.
4,5*
"Y al final Te ataré con todas mis fuerzas Mis brazos serán cuerdas Al bailar este vals
Y al final Quiero verte de nuevo contenta Sigue dando vueltas Si aguantas de pie"
Pues no, no había leído nada del escritor vallisoletano César Pérez Gellida, pero ahora pasa a estar en mi top 3 de mejores escritores nacionales de novela negra/thriller. Mi estreno literario ha sido con esta primera parte de la trilogía "Versos, canciones y trocitos de carne", que tengo que decir que ya había visto en su versión televisiva, con un Yon González realizando una de sus mejores actuaciones. Aunque lo cierto es que el haber visto antes la serie, me ha condicionado a la hora de leer el libro, pero tampoco ha variado demasiado mi nota final.
La novela parece estar escrita para llevar a la TV o al cine, el ritmo y el tono es de corte cinematográfico, con muchos y grandes momentos para la música, un aspecto que a la vez me ha encantado, pues en la banda sonora que escucha el asesino se encuentran algunos artistas o bandas que admiro como Héroes del Silencio, Depeche Mode, Radiohead o Jürgen Paape, co-creador (junto a Wolfgang Voigt y Michael Mayer) de uno de mis sellos favoritos de electrónica, el legendario Kompakt Records, sonido colonia y sello clave en los años 2000 del microhouse o el mínimal techno y que aún hoy en día sigue muy activo.
Entrando más en profundidad en la novela, "Memento Mori", escrita por el vallisoletano César Pérez Gellida, es una novela negra que se desarrolla en su ciudad natal y que destaca por su calidad narrativa y su rico lenguaje. La historia presenta una trama tremendamente intrincada y bien elaborada que mantiene al lector en tensión desde el principio hasta el final.
La novela se caracteriza por su prosa elegante, con un tono poético y musical que enriquece la experiencia de la lectura. El autor utiliza un lenguaje rico en matices y muy descriptivo (en los asesinatos se recrea mucho en los detalles), creando un ambiente oscuro y opresivo que refleja perfectamente la atmósfera de desesperación y locura en la que se mueve la acción.
Los personajes de "Memento Mori" están cuidadosamente construidos y tienen algo en común, pues casi todos y todas luchan contra sus propios fantasmas, es por ello que la novela tiene mucho de psicológica, aunque resulta complicado empatizar demasiado con alguno de ellos, debido a ese ligero toque de frenesí que les salpica, en algunos casos debido a traumas del pasado y al consumo continuado de drogas recreativas.
La trama es uno de los puntos fuertes de la novela, con giros inesperados y una narrativa que juega con el tiempo y los diferentes puntos de vista, logrando mantener en vilo al lector y obligándonos a cuestionar constantemente nuestras hipótesis sobre el desarrollo de la acción. La historia está llena de suspense y tensión, con un ritmo ágil que hace que sea difícil dejar de leer, aunque en este punto explicaré el porqué le he quitado media estrella, pues creo que peca mucho del uso de las notas (por ejemplo a la hora de utilizar lenguaje informático o propio de los hackers, o cuando profundiza mucho en la psicología), además de que la historia del pasado de Carapocha se hace demasiado tedioso, e incluir continuamente tantas letras de canciones hace que pierdas un tanto el hilo de la trama y te centres en recordar la música que acompaña a esas letras, aquí parece que la novela es más un guion para TV que una novela en sí.
En conclusión, "Memento Mori" es una novela apasionante para los amantes de la literatura negra y el thriller más visceral, con sello nacional.
"And I'll wait my turn To tear inside you Watch you burn I'll wait my turn I'll wait my turn
A broken promise You were not honest I'll bide my time I'll wait my turn"
Pues... uno de los peores "thriller" o "Policíaco" (da igual donde lo quieras meter) que he leído. Me ha costado la vida, me ha parecido aburrido, larguísimo, soso, sin sentido y predecible.
**Alerta Spoiler!!
1.-La historia. Un asesino con ínfulas de poeta y vengador anda suelto por Valladolid. Y encima lo vemos todo desde su punto de vista. Y no, eso no hace que la cosa vaya a mejor, en vez de sentir un cierto grado de empatía con él... bueno, yo ni siquiera sentí lo contrario, odio o repugnancia, sino hastío. Como que me daba igual, vaya... Y luego está el poli pelirrojo soso que se encarga de darle caza, aunque tampoco es que se vea una brillante investigación policial... ahí hace aguas.
2.-Los personajes. En una palabra: Sosos. En otra palabra: Cargantes. El asesino es un pedante de tomo y lomo. El inspector parece tonto, además de ser más soso que el pan sin sal (síp, ese que es para diabéticos). El psicólogo, un personaje de cuidado, con un gran problema de verborrea. La experta en literatura, nada, está ahí para el morbo y para que se la carguen.
3.-La pluma, la trama y demás. La pluma me pareció pedante, como que el autor quería darse aires de sapiencia y de conocimiento musical. Y bueno, como paso de la música, esa parte me dio completamente igual. La trama es de risa, además de predecible. El enamoramiento, El psicólogo... todo se ve venir. Y lo que no se ve, parece sacado de la manga. Además, hay mucho personaje intrascendente, mucho nombre que luego no sirve para nada. Y del mismo modo mucha información inútil que no hace más que rellenar páginas. Páginas y páginas de paja. Y la investigación policial... brilla por su ausencia.
4.-El final. Abierto, para seguir rellenando páginas y seguir sacando dinero. Para ser sincera, lo único que me gustó del libro fue el último capítulo.
En fin, 1 estrellas sobre 5 porque me hizo sufrir para terminarlo y porque no, no me ha dejado ganas de seguir con la saga. Sinceramente, lo que pase o deje de pasar me da igual.
**Popsugar 2021 categoría 17. Un libro que tenga el mismo título que una canción
"Normalmente, cuando todo encaja con tanta facilidad es que alguien está poniendo la masilla."
Buen thriller. Como es normal en este género, el autor es el que reparte las cartas, el que sabe quién tiene cual y el que te deja ver lo que quiere que veas. Es decir, juega un poco con el lector. Si se hace bien, a mí personalmente no me molesta, y en este caso me lo he pasado bien "jugando" con el autor.
"Piensa con la cabeza y decide con el estómago, deja el corazón para las mujeres."
El libro tiene la acción justa, más de una sorpresa (no te harán explotar la cabeza, pero están bien), una historia interesante y bastante sólida que te atrapa desde el principio y mucha intriga que te hace seguir querer leyendo. Los personajes son un punto muy fuerte, sobretodo los principales, a los que el autor dedica mucho tiempo para que vayamos conociéndolos mejor a medida que avanza la novela.
Por poner algún pero, las 77 notas al pie aclaratorias (la mayoría traducciones del latín) de las que se ha servido el autor para narrar esta novela se me han hecho un poco bola. Me parece un número muy excesivo de notas, que te cortan continuamente la dinámica de la lectura, y más, como es mi caso, cuando se trata del libro digital, que te hace ir continuamente de un lado a otro. Opinión personal.
"Se acercan días fríos —anunció con un tono tan cargado de nostalgia y tristeza que podría haber inspirado dos nuevos álbumes completos de Álex Ubago—."
En definitiva, si te gusta el género deberías poder leer este libro sin mucho miedo a que te defraude. Lo único que hay que tener en cuenta si lo empiezas es que forma parte de una trilogía y no puedes leerlo como libro único ya que te queda la historia colgando...
Vamos a por el siguiente.
"Estando en plena Guerra Fría, la Unión Soviética necesitaba sangre nueva para poder derramar la de sus enemigos."
5/5⭐ Una relectura familiar estupenda. Hace ocho años pensé ¡menuda primera novela! Hoy sigo pensando lo mismo y es que Gellida juega en otra liga.
A caballo entre la novela policíaca y el thriller, tiene un ritmo muy vivo. La investigación es impecable, con los giros justos, pero bien situados y un magnífico dominio del tiempo.
La ambientación muy buena (el autor es vallisoletano y conoce bien la ciudad). Hace tiempo que no voy por Valladoliz, pero he visualizado perfectamente lugares y calles.
La trama sorprende por lo inteligente y lo bien construída que está. Si la primera vez me tuvo pegada a sus páginas, esta segunda, más de lo mismo. Igual podría decir en cuanto al desenlace. Aún contando con la ventaja de saber cómo terminan esta entrega y las dos restantes, he vuelto a tener esa sensación de necesito empezar el siguiente ya.
Los personajes principales están muy bien trazados, Ramiro, Augusto y Carapocha, son tres personajes carismáticos de mucho nivel, de esos que te encuentras pocas veces en novelas de este género.
Añadir que es una novela muy visual, banda sonora incluída. Magníficas las citas y muy apropiadas las canciones.
En conclusión, no prodríamos terminar mejor el año, que con la relectura de esta trilogía. Para los que no os hayáis iniciado con Gellida, ya estáis tardando. Para los que sí, la trilogía ha envejecido fenomenal. Si os gusta releer, merece la pena.
Cuando vi que el prólogo de la novela era una alabadora crítica de la misma, ya sabía que me iba a encontrar con un libro escrito por un pedante. No me equivoqué. Las continuas referencias culturales, históricas y lingüísticas no son más que un intento del autor de alardear de sus conocimientos de forma descarada. Te das cuenta de que todo esto no aporta nada, porque si quitaras todas esas parrafadas pedantes del autor, no afectaría ni a la historia ni a los personajes, que no pueden ser más planos. La historia es simple con un final previsible. En fin, no continuaré con la trilogía.
En los últimos diez años se ha creado una ola de novela negra española que ha cosechado grandes éxitos, tanto de crítica como de venta. Estas historias, caracterizadas por unos casos más crudos y explícitos que la mayoría de propuestas americanas, y por la presencia destacada de la geografía y cultura nacional, han catapultado a autores como Dolores Redondo, Juan Gómez-Jurado o Eva García Sáenz de Urturi.
En el caso de Memento mori, César Pérez Gellida inició su universo vallisoletano con el asesinato de una joven a la que han dejado sin párpados. Con esta premisa, el inspector Ramiro Sancho se adentra en la mente del psicópata con la ayuda de Martina Corvo, doctora en psicolingüística, y Armando Lopategui, psicólogo criminalista.
A una ópera prima se le suelen conceder ciertas licencias que acostumbran a suplirse en libros posteriores una vez se ha pulido la escritura y el autor tiene mayor experiencia en la narración. A nivel particular, esta situación se ejemplifica con Memento mori, en el que destaca un ritmo vertiginoso, un estilo notablemente maduro y un progreso narrativo que no necesita de grandes fuegos artificiales para satisfacer al lector.
Estas cualidades maquillan ciertos defectos que no me llegaron a saturar, pero que podrían suponer un hartazgo si se repiten o intensifican en posteriores trabajos. Falta un mayor equilibrio entre la continuidad narrativa y las dosis de conocimientos culturales y geográficos que se reparten a lo largo de la novela. Además, las transcripciones de versos y canciones empiezan como pequeñas pistas que permiten dar avance al caso y, sobre todo, dar a conocer la psicología del asesino, pero acaban convirtiéndose en un relleno que no presenta una gran relevancia para la trama.
Sin tener en cuenta estas particularidades, Pérez Gellida se posiciona como uno de los imprescindibles en el género a nivel nacional y ofrece una carta de presentación a la altura de otros grandes maestros de la novela negra española.
No suele ser lo común que sepamos el punto de vista del psicópata, y qué psicópata! Melómano, poeta y bailongo como el que más, con él asistimos a sus primeros crímenes. Así el punto fuerte del libro son los personajes y el ritmo ágil que te lleva a querer saber más. El punto más flojo es la investigación, que no está muy trabajada y la profusión de tecnicismos y cultismos. Por otro lado decir que el último capítulo no me ha acabado de gustar, esperaba quizá más de Sancho.
El título de la serie a la que pertenece ya da una pista de lo que nos vamos a encontrar...versos, canciones y trocitos de carne. Pero además de un gran thriller es un libro de personajes, a cada cuál más interesante. Ramiro Sancho, inspector, un hombre leal, íntegro con un gran sentido del humor y conocimiento del refranero popular. Carapocha, psicológo criminalista especializado en asesinos en serie, un tipo extraño, inteligente y con sentido del humor ácido. Augusto Ledesma, es uno de mis malos favoritos y ya llevo unos cuantos, asesino, inteligente, culto.. En resumen, un libraco. Lo recomiendo. Valoración 4.5
Nos vamos a Valladolid, y al año 2010, para disfrutar de una novela negra adictiva y diferente.
La aparición del cadáver de una joven pone en marcha a la policía. No tienen pistas y pronto se dan cuenta de que se encuentran ante un asesino múltiple.
La novela es original porque conocemos la identidad del asesino desde el minuto uno, aunque tardaremos un poco más en descubrir la de alguno de sus cómplices.
El autor nos hace partícipes de la vida del criminal y de los motivos por lo que comete sus crímenes. También de algunos secundarios nos aporta datos, más o menos extensos según el caso.
El principal protagonista es Augusto Ledesma, y es del que más cosas conocemos, pero hay otros con vidas muy interesantes. Aunque el inspector Sancho me ha gustado, lo he encontrado algo plano en comparación con el resto de personajes.
Se tratan muchos y variados temas y se nota la labor de documentación del autor. La mayor parte son muy interesantes, aunque no todos eran necesarios. Algunos sí para conocer a los personajes, pero otros llegan a saturar un poco. Por suerte las diferentes historias tienen mucha fuerza y no llegan a aburrir.
La novela está bien escrita y es fácil de seguir a pesar del volumen de secundarios y de información, y engancha sin que te des cuenta. Está escrita de tal manera que parece que estás viendo una película, así que no me extraña que hayan hecho una adaptación.
Tardé en leerlo, a pesar de tener los tres libros en casa, porque me decían que era una obra muy cruda, pero a mí no me lo ha parecido, la verdad.
Estoy deseando leer los siguientes porque el final te deja con esa necesidad. Espero poder hacerlo pronto.
Os animo a darle una oportunidad al libro y al autor.
Me siento generosa con la puntuación de Goodreads, porque este libro es para mí un claro 2.5; el punto medio perfecto, porque sus defectos se equilibran con sus virtudes, pero éstas no pesan lo suficiente.
Es 'Memento Mori' una novela de ritmo muy ágil, casi cinematográfico, que nos sumerge en la manida historia de asesino en serie, pero ubicada en el ya no tan habitual entorno de ciudad española, y no la típica metrópoli: Valladolid, para más señas.
La alternancia de puntos de vista, siendo uno de ellos el del propio asesino, no es tan original llegados a estas alturas de la película, donde todo (o casi todo) está ya escrito, como se nos quiere vender, pero aún así tiene su gracia, y funciona. La caracterización del personaje como el típico narcisista/egocéntrico de manual está ciertamente más que lograda, porque Augusto/Gabriel es por completo irritante. Su pasión por la música dota a la novela de una atractiva y sugerente banda sonora, que le da un toque extra al conjunto... aunque a veces, tanto insistir con las canciones y sus letras, me ha resultado un poquito forzado.
El problema está en que la propia narración en sí resulta también a menudo irritante, por cosas tales como: - Caer en tópicos en la construcción de personajes o tramas: verbi gratia, el meter rollo amoroso entre el inspector y personaje femenino. - Las excesivas notas a pie de página: creo que el lector puede sobrevivir sin que le expliquen lo que es una troika o un cachi... - Las explicaciones academicistas, que a menudo resultan poco naturales. - El predecible giro final, en lo que respecta a la identidad de Pílades...
En general, tengo la impresión de que el autor pierde el tiempo explicando las cosas en exceso y llevando al lector de la mano como si de un infante se tratase... Mención especial al poco creíble asunto de Gregorio Samsa. Vale que para ser agente de policía no hay que ser Einstein, pero "La Metamorfosis" no es una obra tan desconocida como se pretende en esta novela...
Buena novela negra de la que uno no se arrepiente de leersela y que se devora. No le doy más puntos porque el escritor peca de ser su primera novela. Demasiada información y datos en algunos pasajes que evidencian una excelente documentación pero relantizan la historia. Buenos personajes pero hay que dejar que el lector intuya más de la trama y no dejar demasiadas pistas que hacen previsible la historia, se dejan por miedo a que los lectores no vayan a pillarlo. En resumen, se nota que es su opera prima por su afán de contarlo todo y explicar quizás en demasía reacciones y sentimientos de los protagonistas. Eso sí, me ha encantado la narración de los asesinatos. Ni demasiados cruentos ni demasiada sensiblería. Impresionan pero no asquean.
Leeré el segundo volumen de la trilogía. Después decidiré si paso al tercero
No es el libro de mi vida: ni el más original, ni el mejor escrito, ni el que tiene la trama más frenética o los mejores personajes. Ni reinventa el género, ni se libra de un tópico. PERO Era justo el tipo de lectura que quería: fácil, ágil y entretenida. Sin pretensiones ni grandes emociones. En ocasiones, incluso, sorprendentemente divertida: hay una escena especialmente escatológica que me hizo reír como hacía tiempo no hacía con una novela. Mención especial al papel que juega la música, que te invita a escuchar canciones y canciones para acompañar los momentos más señalables (aunque no sea, para nada, el estilo que yo suelo disfrutar).
Buenísima no... lo siguiente! Uno de los mejores thrillers que he leído, sumándole que soy fan de héroes del silencio pa mi lo tiene todo! Lo único que malo es que me hizo ver a otro autor que tengo muy alta estima como un vulgar imitador, pero en realidad no es culpa de Gellida no faltaba más!!! Así que bueno seguiré con la serie obviamente pero mientras trataré de cambiar de género porque es bastante rudo y suelo cargarme mucho con las historias. Así que pronto volveré a mi nuevo favorito!
4.5⭐ Temía que las expectativas me jugaran una mala pasada con este libro pero, por fortuna, no ha sido así. Está muy bien escrito y me ha parecido un tanto diferente a todo lo que leído del género, voy entendiendo todos esos comentarios positivos que he visto sobre la obra del autor y eso que apenas estoy empezando con ella.
Alabo especialmente dos cosas: * Los personajes. En su mayoría, con una construcción impecable. Mi favorito ha sido Augusto, para mí es EL personaje, aunque Armando "Carapocha" no se queda atrás, me han fascinado. * La música. Es lo que más me ha hecho disfrutar porque casi todas las bandas que aparecen aquí, con canciones o solo mencionadas, me gustan (sobre todo las británicas y alemanas). Al fin un libro donde encuentro estos géneros, y ¡qué ganas de ir al Zero Café!
Por supuesto, también hay detalles que no me gustaron pero son más por cosa mía, como situaciones que no me agrada que estén pero que comprendo porqué están, y no ensombrecen la buena opinión general que me ha dejado.
Como empezar a describir este libro, como novela negra, por supuesto, de la mejor que pueda haber.
El nombre de la serie, no puede ser mejor, ni identificar mejor lo que se expresa en el libro:
Versos: muchos, algunos buenos, otros malos, pero todos con un propósito
Canciones: muchas, todas dirigidas y perfectamente dedicadas, además de que son una parte importante de la historia
Trocitos de carne, eso, lo dice todo
Un Inspector, diferente, fuerte, inteligente, audaz, con sentido del humor y lleno de dichos
Una Psicolingüística, que nos da un roce de romanticismo frío, duro y hasta irreverente, me cayo gorda, bastante mal, por cierto.
Un Psicólogo criminalista que es todo un personaje, ex agente de la KGB, agudo, inteligente y hasta cómico, ¿porque no? pero que en todo momento te hace sentir algo extraño
Un asesino en serie, frió, calculador, inteligente, poeta, genio de la informática.
Esos, los elementos de una novela llena de situaciones inimaginables, que aun y cuando tiene relleno de historias que nada tienen que ver con la principal no puedes dejar de leer de lo interesantes que resultan.
Una novela que deja el sentimiento de derrota, pero también el de éxito en el paladar.
Sin duda, algo que vale la pena leer y ya les contaré como me fue con la segunda entrega
Una novela negra de las mejores que he leído. Una trama impactante desde la primera página hasta el desenlace…..brutal. Deseando leer ya las dos siguientes. Creo que la serie, se estrenará a últimos de año en Prime.
Que locura de libro!!!! He de decir que he esperado mucho para leer esta saga y quería leerla seguida y poder disfrutarla, ha llegado el momento y estoy flipando.
Un asesino loco, desconcertante y con unas "manías" que lo único que quieres saber es por dónde va a salir con la siguiente víctima. Imagina una persona que puede tener un trabajo normal, una vida social y amigos, y que en su interior merma la necesidad de asesinar y disfrutar de cada grito, gemido y dolor que sienta la víctima.
La sociopatía está relacionada con lo que siente la persona interiormente, la bioquímica en el cerebro le obliga a tener una "actitud" en la sociedad que va en contra de las "leyes humanas". Son personas metódicas, maniáticas y muy meticulosas a la hora de cometer un asesinato y tienen el don de ser personas normales ante los demás.
Una trama atrapante, unos asesinatos para nada previsibles y personajes muy bien estructurados.
Primer libro que leo de este autor y he alucinado. Ahora pienso leerlo todo
La narración es rápida, ágil y dinámica, te va metiendo en la historia sin darte cuenta. Me gusta mucho la ironía y el sarcasmo que utiliza el autor. Un detalle muy bueno del libro es que, durante todo el relato, van apareciendo canciones que van iluminando la historia, y al final del libro está la playlist completa.
Creo que lo más destacable son los personajes, construidos de una forma fastuosa, son los que dan tanta fuerza y vida a esta novela. Durante la narración se van desvelando sus sentimientos y pensamientos, lo que hace entiendas perfectamente sus comportamientos en cada momento.
El relato te va sumergiendo en una trama perfectamente hilada y equilibrada. Con acontecimientos que, en más de una ocasión, te dejan con la boca abierta y los pelos de punta. El autor describe con tanto detalle que eres capaz verlo todo, como en una fotografía.
En definitiva, una novela negra muy completa y con una buena carga de intriga.