Este libro es una dedicatoria a la escritura oceánica. A todos los seres creadores que encuentran en la palabra un movimiento de elevación. A quienes aman la plácida vertiginosidad de saberse libres de significado para habitar, ese territorio de geografías invisibles donde se recuestan libres a transparentar su verdad. La palabra es movimiento vivo; tejido de atmósferas que pulsan. La palabra es universo vacante; vacío fértil donde la voluntad le propone formas inéditas a lo que ya es .