5 Estrellitas. ¡Vaya ritmo de lectura más trepidante! Creo que es lo primero que leo de Sandra Brown, cosa que me avergüenza un poco porque veo que es de las autoras viejillas que merece la pena. En circunstancias normales quizás no hubiese leído este libro, pero lo encontré de segunda mano y la sinopsis me pareció interesante. No sabía lo que habría en estas 600 páginas, pero lo dice todo que el poco tiempo que puedo dedicarle actualmente a la lectura, me lo haya leído en solo una semana.
Estamos ante una novela de suspense romántico, quizás más suspense que romance, pero Sandra Brown ha hilado una trama algo grotesca en la que ha metido cierto misterio, secretos y crímenes.
"Imagen en el espejo" cuenta la historia de Avery Daniels, una periodista tejana que está pasando una crisis laboral. Avery se dirige en un vuelo a Dallas para cubrir un reportaje, pero nada más despegar el avión, hay un fallo y explota. Apenas sobreviven trece personas, y la imagen física de Avery ha quedado terriblemente dañada.
Alguien identifica a Avery como la esposa del candidato a senador Tate Rutledge, y la llevan al hospital. Con el rostro destrozado, atada a una cama y sin poder hablar, Avery no puede sacar a médicos y a familiares la verdad y decirles que ella no es Carole Rutledge. Tras someter a Avery a una reconstrucción facial con el mejor cirujano plástico que los Rutledge pueden pagar, poco a poco Avery empieza a recuperarse. Pero antes de poder decir a los Rutledge la verdad, alguien le susurra al oído que Tate morirá cuando llegue a senador, y ella, Carole, será uno de los instrumentos para lograrlo.
Avery no tiene detrás suyo familiares que la echen de menos, y tras conocer a los Rutledge, decide seguirle el juego a la familia y hacerse pasar por la esposa de Tate, al menos hasta descubrir quién planea asesinarlo.
Y sí, Avery se recupera, pero ser la esposa de Tate no será fácil, sobre todo cuando empiece a descubrir que Carole era una mala persona que hizo todo lo posible por hacerle la vida desgraciada a Tate. Juntos, tuvieron una hija, Mandy, a la que Avery rescató en el accidente de avión. A pesar de toda la animadversión que siente la familia de Tate, Avery hace lo imposible por demostrarles que ha cambiado, que el accidente la ha hecho mejor, y que será una buena esposa para Tate y una madre para Mandy. Pero la sombra de Carole siempre estará presente entre ellos.
Siendo sincera, el libro es un culebrón en toda regla, y no me han impresionado para nada sus 600 páginas. Engancha tanto, que se lee solo y ni lo notas. Además que hay varios flancos que mantienen el interés puesto en el libro, por un lado el secreto de Avery, la campaña electoral de Tate yendo de ciudad en ciudad, vigilando quién los sigue, quien puede ser la persona que quiere matar a Tate.
No me ha impresionado al final, pues creo que me parecía muy evidente, pero es cierto que otra parte del desenlace no podía imaginármela y Sandra Brown ha sabido hacerlo muy bien. Me da mucha pena que ya no se escriban libros así, ahora todo es facilongo y superficial, pero estos libros viejillos tenían tramas profundas, si puede ser varias tramas a la vez, entrelazadas con la historia principal, y un buen suspense que enganchaba.
No puedo decir que me haya parecido una novela romántica al uso, pues mucho romance no hay. Tate odiaba a su esposa y estaba a un tris de divorciarse de ella. Le cuesta creer que esta nueva Carole haya cambiado realmente y quiera dar una segunda oportunidad a su relación, pero poco a poco irá descubriendo cosas en su esposa que le gustan, algo que no será fácil, teniendo en cuenta el engaño de Avery.
En general he quedado muy satisfecha con esta lectura y me ha sorprendido gratamente, estoy segura de que en un futuro seguiré leyendo a Sandra Brown.