Imagina que estás con un amigo en lo alto de un pico nevado de los Andes. Vais encordados, por seguridad. De repente, tu amigo, que además está severamente herido por una caída previa, y al que has estado ayudando a descender, resbala por un precipicio y queda colgando de la cuerda que lo une a ti, que caes e intentas sujetarte como puedes en la fuerte pendiente cubierta de nieve blanda. Él cuelga inerte incapaz de alcanzar la pared, y tú te sujetas precariamente, con frecuentes deslizamientos, sin tener dónde agarrarte en esa pendiente nevada, mientras el peso de tu amigo colgando del extremo de la cuerda te acerca también al borde del precipicio.
¿Qué haces?
Estamos ante el relato de una experiencia real, pero difícilmente una novela de acción y suspense puede superar la realidad narrada en este libro. Es un relato en primera persona de una experiencia al límite, bordeando la muerte, luchando contra los elementos y contra las ganas de rendirse, por la superviviencia, en soledad, herido e indefenso en medio de los Andes.
En 1995, Joe Simpson y Simon Yates se disponían a escalar el Siula Grande, en los Andes peruanos. Simon y Joe estaban completamente solos (bueno, acompañados por Richard, un mochilero sin experiencia en montaña que se les unió en la aventura y les esperaba en el campamento base) alejados de cualquier población, totalmente aislados entre los glaciares de los Andes.
El ascenso fue bien, pero todo se torció en el descenso. El mal tiempo y, sobre todo, la mala suerte, provocaron una primera caída de Joe que se tradujo en una horrible rotura de tibia y rodilla, terminando con una pierna absolutamente inservible, retorcida de formas inimaginables, y con dolores insoportables. Aquello prácticamente suponía su muerte, ante la práctica imposibilidad de que Simon solo pudiera ayudarlo a bajar de la montaña, sin poder contar con ninguna ayuda externa. Pese a todo, al borde del agotamiento y sufriendo Joe intensos dolores, estuvieron a punto de conseguirlo... hasta que la mala suerte terminó con Joe colgando de una cuerda en un desplome, sin forma alguna de alcanzar la pared de roca, mientras Simon luchaba por sujetar la cuerda, precariamente sujeto en una fuerte pendiente de nieve blanda, a punto de resbalar y despeñarse los dos en el vacío.
NOTA: el resto de esta reseña contiene spoilers... aunque el hecho de que el libro esté firmado por Joe Simpson debería indicarte algo, aparte de ser una historia real que puede consultarse en Google...
Durante una hora lo intentaron todo, sin éxito. Simon llegó a resbalar un par de veces, arrastrado por el peso de Joe, a punto de perecer ambos. Finalmente, agotado y sin alternativas, Simon decidió cortar la cuerda de la que colgaba Joe, dejándolo caer en el vacío para así poder al menos salvarse él. Solo pensar en cómo llegas a tomar una decisión así es prácticamente inimaginable.
Tras una noche horrible bajo la tormenta tras haber cortado la cuerda, Simon consiguió descender de la montaña y volver a las tiendas del campamento base. Al pasar junto al punto del que había colgado Joe, vio que éste habría caído en el interior de una profunda grieta del glaciar. No había nada que hacer, ni siquiera parecía posible que se pudiera rescatar el cuerpo.
Sin embargo, Joe había sobrevivido. Por pura suerte, de forma increíble para cualquiera, tras una primera caída en el vacío, su descenso había sido primero amortiguado por una masa de nieve, y luego, ya en el interior de la grieta del glaciar, había tenido la inmensa suerte de caer sobre un precario y estrecho puente de hielo formado entre las paredes de la grieta.
Lo que siguió es digno de las mayores epopeyas cinematográficas: sin comida, sin agua, con una sola pierna útil y sufriendo intensos dolores en la otra, Joe luchó durante más de dos días, arrastrándose, reptando, temiendo caer en el fondo de alguna de las innumerables grietas del glaciar, y después moviéndose a través de campos de rocas, hasta llegar al campamento base. Llegó exhausto, a punto de morir, cuando Simon y Richard estaban ya a punto de abandonar el campamento para volver a la civilización. No es ficción: fue la realidad. Y este libro lo narra en la voz en primera persona de los mismos Joe y Simon.
Muchas veces se dice que la realidad supera a la ficción. Este libro es la mejor prueba.